jueves, 11 de diciembre de 2014

La última brazada de Cristina y el desafío de la Plaza del 13


Por Jorge Joury
¿Ser o no ser candidata en el 2015?. Ese es el dilema de Cristina Fernández de Kirchner. Tal vez lo tenga claro en su fuero íntimo, pero la decisión la  marcan los tiempos de gobernabilidad. Como gran jugadora, sus percepciones tienen que ver con el marco de su ajedrez político. Más allá de lo que le aconseje su sentido común, es un hecho que la jefa de Estado querrá mostrarse hasta el último minuto de su mandato, como la dueña y señora del FPV. Y hasta es probable que estampe su nombre en las listas de candidatos, como reclaman algunos intendentes, entre ellos el presidente de la FAM, Julio Pereyra. Acumulación de poder es lo que le sobra y la oposición, que podría aprovechar el final de ciclo, no sabe cómo entrarle: la respeta y le teme.
Sin embargo, hoy el escenario en el oficialismo no es el más propicio para una fiesta.  Se presenta como el de un cierre de un año con complicaciones económicas, una guerra jurídica focalizada en CFK y con los peligros siempre latentes de eventuales desbordes y saqueos, alentados por grupos hostiles. No obstante, en una jugada de último momento, la presidenta logró descomprimir una protesta gremial, liberando de ganancias el pago del medio aguinaldo. Se trata de un regalo navideño que involucra a más de 10 millones de trabajadores. Será por ello que cuando el Gobierno se juega en ocho meses la continuidad de su proyecto político, el kirchnerismo, fiel a su estilo, sube la apuesta. Prepara para el sábado 13 una fuerte movilización para volver a instalar a CFK en el epicentro de la futura decisión electoral.
En un territorio incierto entre lo institucional y lo partidario, el FPV marchará a Plaza de Mayo, bajo el paraguas del Día de la Democracia, pero con la bandera de “Patria o buitres” y un anexo más criollo y mundano: contra “los caranchos”, término que rescató la mandataria para definir a opositores en medio de la polémica generada en torno al expediente Hotesur que traccionó el juez Claudio Bonadío. Cristina está convencida de que varios actores de poder se confabularon para que no termine su mandato. Supone que el plan consiste en que a la sociedad le llegue el mensaje que es un gobierno de corruptos y, de esta manera, sepultar definitivamente cualquier posibilidad de continuidad en 2015 o 2019. La presidenta pone en foco a sus eternos enemigos. Los grupos de medios Clarín y La Nación. Además le apunta a un miembro de la Corte Suprema, banqueros que supieron financiar campañas de los Kirchner y dos jueces federales envalentonados por sus visitas a la embajada de Estados Unidos y al Vaticano. Se trata de una verdadera bomba de tiempo de pesos pesados, pero es el pensamiento de las primeras espadas de la Rosada.
VA UN SABADO
Los organizadores dispusieron mudar el  acto originalmente previsto para el 10, hacia el 13 . De esa manera evitarán coincidir con la final de la Supercopa que juega RiverPlate ese día. Además harán  caer sábado la movilización, que según se cree se convertirá en una demostración de poder, por la cantidad de columnas de militantes. Los denominados caciques ya están  organizando movilizar a su ejército desde el corazón del conurbano. Será una manera de demostrar que el peronismo está vivo, de cara a la elección más difícil que le tocará afrontar en más de una década y en la que la mayoría de encuestadores coinciden en un probable escenario de balotaje.
Además, desde el planeta  cristinista ya comenzaron los primeros llamados a participar y concurrir desde el colectivo Convocatoria Popular, espacio multitarget donde conviven organizaciones sociales, el Frente Grande, socialistas y radicales K, todos alineados con el cristinismo.
7 AÑOS EN EL PODER
El 10 de diciembre será una fecha trascendental para el PJ. Se cumplirán siete años de la asunción de Cristina  y marcará el inicio de la cuenta regresiva del octavo y último año de mandato. Con esa motivación, pero sobre todo luego de la crisis buitre y con el reciente episodio de investigación judicial sobre la Presidente, el kirchnerismo decidió convertir el encuentro que habitualmente tiene un sesgo más bien institucional, en un episodio político . La idea es armar la “Plaza del Sí” para respaldar a quien define como su “jefa política y la gran conductora” del espacio. Ese día se espera que como cierre y entrada la noche, hable CFK . Las expectivas giran en torno a que Cristina de algunas pistas electorales. Voceros cercanos a la Casa Rosada dijeron que “no habrá definiciones en torno a candidatos. Ella respetará que los anotados diriman en las PASO. Lo que si habrá, es una encendida arenga para obtener otra victoria en las urnas, un fuerte pedido de compromiso con el Gobierno y con su conductora, acompañando todas las decisiones que surjan desde el P.E”.
ESPERAN UNA MULTITUD
Se espera que, como todos los años, la Casa Rosada despliegue arriba del escenario su festival de shows y recitales. No obstante, esta vez  encaran con energía a que la apuesta debe estar abajo. Quieren ver en los diarios del otro día, el dato soñado: superar las 150.000 personas que convocaron para la última movilización, el 25 de Mayo pasado. “Vamos a generar un hecho político inédito, con connotación electoral. Que se vea que el kirchnerismo está vivo y con posibilidad cierta de mantenerse en el poder”, confió uno de los organizadores.
Con Cristina como oradora central, la convocatoria buscará unificar en un solo acto lo que fueron las últimas presentaciones de las agrupaciones oficialistas, que arrancaron en el Luna Park, en medio de la pelea con los fondos buitre,Siguieron con el lanzamiento de Jorge Taiana de la mano del Movimiento Evita en Ferro, y tuvieron su punto más fuerte con las palabras de Máximo Kirchner en el acto que organizó La Cámpora en Argentinos Juniors, que reunió unos 40.000 militantes.Ahora, la idea es juntar todas las adhesiones para hacer una muestra de fortaleza política en el camino hacia el final del mandato de CFK.
EL ULTIMO ACTO
Será, además, su último 10 de diciembre. El próximo  encontrará a Cristina entregándole la banda presidencial y el bastón de mando a quien finalmente la suceda. Pero antes habrá pirotecnia partidaria. Cuando en el PJ quieren consolidar a Daniel Scioli como el candidato natural del espacio oficialista, desde la Casa Rosada buscarán mostrar que todavía lo más puro del kirchnerismo está en carrera y que la decisión final dependerá de la Presidenta.
Ése fue, de hecho, el mensaje central de Máximo cuando apareció por primera vez en un acto público: destacar a su madre como la gran electora en 2015. Las palabras de la Presidenta en el acto, servirán para desmenuzar el eje del discurso que pretenderá bajar sobre el escenario electoral.
GESTOS PARA TODOS
Hasta ahora, ella se limitó a enviar gestos hacia todos. Dejó de enfrentarse a Scioli, mientras el gobernador bonaerense emprendía un giro completo hacia el ultrakirchnerismo, y dejó correr todas las candidaturas de los hombres de su espacio, como Florencio Randazzo, Sergio Urribarri, Julián Domínguez o Agustín Rossi.
La orden que comenzó a bajar Máximo Kirchner, consolidado como el alfil de su madre a la hora de contener la tropa, es evitar que Scioli termine condicionando a Cristina.
Aún no está definida la consigna que será eje del acto, pero se analiza incluir alguna referencia al futuro.
Sobre la plaza se disputará más que nunca la pelea por la sucesión. Será clave el rol del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, habitual convocante de las organizaciones sociales, y de la cúpula de La Cámpora a la hora de permitir las banderas de campaña.
PASAR EL VERANO
Si hay algo que no se puede discutir, es la imagen positiva de casi el 40% con que cuenta CFK, según las encuestadoras, Cumplido ese objetivo, ahora el desafío es sacar el mayor provecho de la tendencia alcista de la popularidad presidencial. Para eso es necesario pasar el verano. Dar una vuelta de tuerca en la economía para revertir el malhumor social y posponer la discusión de las candidaturas hasta después de marzo. Dadas esas condiciones, los dirigentes que trabajan en la estrategia cristinista sostienen que la Presidenta tendrá mayor peso para incidir en su sucesión. “Hace tres meses estábamos haciendo las valijas para irnos y Scioli iba al Malba a saludar a Magnetto. Hoy se discute el grado de condicionamiento que tendría Cristina sobre una eventual candidatura de Scioli. No descarto que en tres meses más, Cristina pueda poner a un candidato que no está en la grilla hasta hoy”, explicó uno de los referentes del kirchnerismo puro.
NADA CERRADO
En La Cámpora desmienten la idea de que ya esté cerrado un acuerdo para que Scioli sea el bendecido, pero tampoco lo descartan. “La candidatura del Frente para la Victoria se va a definir en las PASO o, antes, si la Presidenta, que es nuestra conductora, así lo decide. Pero todavía no pasó ninguna de esas dos cosas”, dicen y repiten, para bajar la fiebre de los que buscan una definición urgente. El “operativo confusión” es enemigo de la urgencia, porque su finalidad es mantener viva la disputa interna, sin que el escenario se cristalice de antemano a favor de uno de los candidatos. En la búsqueda de ese fino equilibrio, los pasos se deciden día a día. “Si un día hubo una foto en un local naranja, al otro, nos subimos a un tren. Si hubo mucho sciolismo una semana, a la otra hay mucho randazzismo”, explica un dirigente.
Lo cierto es, que en pocos días, la calle será un espejo de lo que quiere Cristina para su proyecto político. A partir de allí, habrá que empezar a leer detenidamente la letra fina del contrato.

“El Patrón” de la Bonaerense se puso en cuenta regresiva


Por Jorge Joury
Por algo  cuando era intendente de Ezeiza lo apodaron “El Sheriff”. Fue quien instaló la tolerancia cero en su distrito, El que se enfrentó a tiros con delincuentes que entraron a robar a su casa. Y hay otras tantas historias sobre Alejandro Granados, el ministro de Seguridad de Scioli, hoy para algunos: ” El Patrón de la Bonaerense”. El  que tiene la responsabilidad de cuidar las espaldas de todos. El conductor del ejército más grande de policías que se recuerde en la historia de esa fuerza. Se lo señala como el alfil de Scioli y en la oposición lo respetan por su actitud dialoguista. Hace pocas horas sorprendió con sus declaraciones. Dijo que después de cumplir su función, se retira de la política. A los 65, quiere dedicarle a su hijo menor de 12 años todo el tiempo que sea necesario y además retomar el comando de sus negocios particulares. Comenta que no será candidato a gobernador, aunque lo midan y que le gustaría que el próximo mandatario bonaerense sea un intendente. Además, en Ezeiza será su esposa, Dulce Visconti de Granados la que disputará su trono en las próximas elecciones. El asegura que es la que mejor mide.
No obstante,  habría que poner un signo de interrogación para el futuro de este hombre, aunque el mismo ya se haya colocado en cuenta regresiva. Lo conocí hace muchos años, cuando recién daba sus primeros pasos como intendente de Ezeiza. Fue en 1995. En aquel entonces con una camioneta Ford F -100 salía todas las mañanas a patrullar los barrios para escuchar las necesidades de los vecinos. Con esa fórmula se perpetuó en el poder y no hubo nadie que pudiera ganarle una elección. La seguridad siempre ocupó el primer lugar en su lista de prioridades. Fue el pionero en instalar las cámaras de monitoreo. Tenía al territorio sectorizado por manzanas y a todos los patrulleros bajo la lupa. “Si hay algún auto que está más de 20 minutos detenido en un lugar, inmediatamente vamos a ver que pasa. Si encuentro a un policía coimeando o en una situación irregular, lo meto preso. Yo soy el jefe y ellos mis empleados. En Ezeiza no quiero delincuencia”, decía Granados y se prodigaba en mostrar sus avances en la lucha contra el delito. Varias veces me aclaró que : “La mano tiene que ser justa. Ni dura, ni blanda”.
De una cintura increíble, Granados se convirtió en un gran equilibrista en los tiempos más difíciles de la política. Fue ultramenemista. “Entro a la Casa Rosada a la hora que sea y Carlos me recibe”, comentaba en las charlas de sobremesa que manteníamos en “El Magrullo”, su búnker. En ese lugar supo amasar poder e influencias. Sobre todo, en aquellas grandes fiestas de la victoria en las urnas, donde el caudillo riojano era el rey, en medio de tiras de asado regadas con tintos de alta gama. También fue duhaldista y supo enrolarse en el kirchnerismo. Aquella vez llegó a la cola a último momento, pero sacó número y lo anotaron en la lista.
DUEÑO DE LAS DECISIONES
Gobierna Ezeiza desde 1995, que se creó el distrito. Los vecinos no conocen otro intendente que a este hombre de contextura gruesa, mediana estatura y  promitentes bigotes. En su pago chico decidía todo, desde una multa hasta las obras públicas. Nunca le sentí una ofensa. Sabe escuchar y mientras tanto, se ve que selecciona y acumula información en el disco rígido. Es de hablar suave, pausado, pero no le tiembla el pulso cuando tiene que bajar la palanca para sancionar a alguno de sus subordinados.
Por su manera personalista de conducirse, la oposición lo acusaba de manejar el municipio “como si fuera  un patrón de estancia”. Desde que le tomó el gusto al poder, en las urnas fue invencible. Sacó el 66% en los últimos comicios y fue reelecto por cuarta vez. Cuando termine su quinto mandato, en 2015, completará dos décadas a cargo de Ezeiza, un distrito estratégico en el conurbano bonaerense, al que convirtió en un vergel, regado de barrios cerrados con lujosas viviendas. En el kirchnerismo lo señalan como un intendente ejemplar y destacan su capacidad de gestión.
Granados nació en una familia de inmigrantes españoles que llegaron al paìs y se dedicaron a la gastronomía. Su padre, un gallego laburante de sol a sol, primero puso un pie en tierra firme en un bar que comandaba con su hermano, en la Avenida de Mayo. Y luego se constituyó en dueño del famoso restaurante El Mangrullo, a la vera de la autopista que va a Ezeiza y del hotel que estaba al lado del aeropuerto internacional. Granados heredó ese patrimonio y lo multiplicó con su trabajo.
EL BUNKER DE LA VICTORIA
Se dedicó a los negocios familiares hasta la década del noventa, cuando se volcó de lleno a la política en el peronismo, pero nunca los descuidó. Los opositores cuentan que el sindicalista Lorenzo Miguel pidió prestado “El Mangrullo” a la familia Granados y que de ahí surgió el vínculo de Alejandro con el gremialista y con Carlos Saúl Menem. “El Mangrullo” ha sido escenario de las grandes victorias menemistas. Se festejaron los triunfos del ex presidente en la elección interna del PJ en 1988 y la reelección de 1995. Menem pasaba temporadas en su quinta. Y además cobijó a Maradona en su distrito, en uno de los momentos más críticos de su enfermedad. Y hasta se convirtió en padrino del hijo que el astro tiene con Verónica Ojeda. Su pasión por el fútbol lo llevó a conducir como presidente a Tristán Suárez, “El lechero” y luego le cedió el lugar a su hijo mayor, de su primer matrimonio.
Si “El Mangrullo” hablara, las historias que contaría. Fue sede de la trastienda política de las últimas décadas, donde se juntaban grandes personajes del peronismo para la rosca. Allí, por citar un ejemplo, fumaron la pipa de la paz los Alberto que más se odiaban: Balestrini y Pierri.
Granados siempre tuvo la habilidad para pegarse al poder. Menem lo tenía entre sus preferidos y le otorgaba el dinero que pidiera para obras. La plata siempre vino de Nación o de Provincia. Construyó una cárcel, un hospital y dotó de todos los servicios a los barrios. Desde la moderna sede municipal, que el mismo diseñó, en una oficina vidriada en el último piso, tenía el control de todo. Sabía quién entraba y salía de sus funcionarios. Mientras estuviera la F-100 color blanca estacionada en la playa, ninguno de sus colaboradores se animaba a irse del municipio.
ANTE POSIBLES SAQUEOS
Cuando me enteré que iba a convertirse en el nuevo ministro de Seguridad de Scioli, debo confesar que me sorprendí. Lo primero que me pregunté es por qué aquel hombre casi dueño de los destinos de un lugar tan tranquilo como Ezeiza, “compraba” semejante desafío. Pero en el segundo escaneo, comprendí que Granados es un “animal” político, frío como el hielo, pero ávido de adrenalina. Tal vez por ello hoy maneja uno de los ejércitos policiales más grandes de Latinoamérica. Una institución de la que pretende borrar el nombre de “la maldita bonaerense” y devolverle la confianza en la fuerza a los vecinos.
Si hay algo que lo caracteriza, es su buen olfato y sentido común. Sabe leer futuros escenarios. Será por eso que no deja de advertir por estas horas, que “quienes estén pensando en hacer alguna travesura a fin de año, que lo piensen bien”. La frase del ministro está relacionada a la posibilidad de que se produzcan desmanes e incidentes durante los últimos días de diciembre, algo que venimos advirtiendo desde esta columna.
No olvidemos que el año pasado varias provincias tuvieron inconvenientes, principalmente por una huelga de policías. Ante los rumores de que este año podrían surgir algunos focos de tensión, el responsable de la seguridad de la provincia de Buenos Aires, donde el Conurbano suele ser el área más sensible, explicó que este año están “terriblemente mejor preparados” que en diciembre de 2013. Con grandilocuencia dice: ” Vamos a minar la provincia de policías. Egresaron entre cuatro fuerzas de seguridad 7.500 hombres. Y ahora egresaron 10.000 oficiales de la Provincia. Son 17.500 hombres que están perfectamente equipados. Se dio un paso hacia adelante muy importante”, aseguró.
COMO EN EL CINE
De los 10.000 que egresaron el sábado pasado en la antigua escuela policial Juan Vucetich, el 90% se dedicará al patrullaje y otras tareas directamente relacionadas con la prevención del delito. El  millar restante irá a dependencias especializadas, como policía científica, comunicaciones, bomberos, delegaciones de investigaciones y antinarcóticos.
En lo inmediato y por pedido de Scioli, un poco más de la mitad de esos efectivos, ya empezaron a se trasladados a la costa para el operativo preventivo de verano. Y un cuarto de ellos reforzarán los comandos de patrulla que funcionan en 50 distritos de la provincia.
“La mayor campaña de reclutamiento policial de todos los tiempos”, la calificó Daniel Scioli , frente a la imagen similar al de una película bélica, con un rectángulo de azul compacto compuesto por diez mil gorras y uniformes. Scioli y su ministro de Seguridad, Alejandro Granados, siempre repitieron que la bonaerense necesitaba más efectivos. Y la del sábado es una incorporación récord, porque hasta ahora sólo ingresaban a la fuerza unos 3000 policías por año. La clave del éxito (medido según la cantidad de cadetes incorporados, como lo hace Scioli) está en la descentralización. En el último año se incorporaron 14 escuelas de policía, llevando el total a 30, en contraste con los viejos tiempos, en que todos los aspirantes debían formarse en la Vucetich, de Berazategui. El sueldo tampoco es un factor menor: cada uno de los nuevos policías cobrará unos 10.000 pesos de bolsillo, luego de siete meses de un entrenamiento que, según las autoridades, fue intenso, con 12 horas de actividades diarias. De los nuevos cadetes, 2500 irán a reforzar los comandos de patrullas que funcionan en unos 50 distritos del Gran Buenos Aires y el interior. Otros 600 serán asignados a las patrullas rurales, para las que se dispusieron 300 camionetas 4×4. Otros 1800, engrosarán la nómina de las comisarías, principalmente en el conurbano, y 5100 serán enviados a la costa atlántica para el operativo de seguridad veraniego, y luego de la temporada serán distribuidos entre las dependencias que los necesiten.
LA GRAN JUGADA
De todas maneras, la apuesta fuerte de Scioli y Granados es la implementación de las policías locales en los municipios, a mediados de 2015. En ese momento egresarán 15.000 nuevos efectivos, que prestarán funciones en los mismos distritos de donde son oriundos y en los que se están formando. Bajo la coordinación de los alcaldes,  pero con dependencia orgánica del Ministerio de Seguridad provincial, el esquema fue la respuesta del gobernador a los repetidos reclamos de jefes comunales para tener sus propias fuerzas de seguridad. Es probable que a mediados del 2015, Granados plante bandera y se vuelva a su distrito para reasumir en la intendencia. Por lo menos es lo que acordó con Scioli al asumir. Antes tiene que pasar dos exámenes. Asegurar que las fiestas no se contaminen de climas tormentosos. Y luego que el Operativo Sol le deje a los turistas el marco adecuado de la protección. Dice que no irá por otra reelección.
Hace pocas horas  confesó en una nota periodística que se va de la política. Seguramente dejará decepcionados a los creativos de Scioli, que habían empezado a medirlo para catapultarlo como precandidato a gobernador, ya que los anotados no mueven el amperímetro. Encima soñaban con el título: “El candidato de la seguridad”. Lo que comentan en  voz baja en la carpa naranja, es que si el Operativo Sol y la movida policial, aprueban el exámen y Scioli se lo pide,  Granados podría rever su decisión. Pongámosle por ahora, puntos suspensivos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Randazzo y Scioli se preparan para la pelea del año en el FPV


Por Jorge Joury
La pelea por el premio mayor en el oficialismo está abierta . Será a todos los round que sean necesarios. Lo que queda pendiente es conocer, si habrá bendición o castigo para algunos de los aspirantes por parte de Cristina Fernández . Es ella la que tocará la campana. “Falta mucho”, como gustan decir varios de los que se divierten en medio de la cocina electoral. Pero está claro que ya hay dos que se subieron al ring y se miran feo. Están dispuestos a dar la pelea hasta el último minuto. Por lo menos es lo que muestran Daniel Scioli y Florencio Randazzo. El ministro es el que más viene toreando últimamente al gobernador con sus declaraciones punzantes. Lo califica como “el candidato de las corporaciones” y pone en duda que pueda darle continuidad al modelo.
Y ahora parece haber acelerado la marcha, con una pegatina de afiches estratégicamente ubicados, donde se observa junto a su cara, la de Cristina, para que no haya dudas de que es el más puro de los candidatos al sillón de Rivadavia. Por lo menos ya cuenta con la bendición de Máximo, lo cual es más que un boleto en la carrera. Además y para que quede claro,  puso un pie en territorio sciolista. La apuesta es grande y hasta el hueso. Ni más ni menos que en La Matanza, un distrito clave para definir una elección. Según las versiones, Randazzo ya estableció lazos con Carlos Gdansky, un histórico dirigente de la UOM, que llegó a una banca de diputado de la mano del kirchnerísmo. Con estos gestos, el funcionario confirmó su precandidatura en las PASO, en un mensaje claro para Scioli y el intendente de ese distrito y presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, que también aspira a la gobernación.
LAS DIFERENCIAS
Con Scioli las antipatías son de vieja data. Pero en el caso de Espinoza las diferencias son frescas. Vienen del último fin de semana, luego del encuentro del PJ bonaerense en La Plata, donde los ultra K creen que el jefe territorial matancero tiñó de naranja el evento y se fueron dando un portazo.
Claramente el ministro se alineó con el grupo de intendentes denominados “Los Oktubres”, que postulan a la gobernación al joven alcalde de Berazategui Juan Patricio Mussi. Mussi se fue  enojado de la ciudad de las diagonales, desparramando a los cuatro vientos la falta de apoyo hacia el gobierno nacional por parte de la dirigencia frente a la embestida de la justicia.
Algunos intendentes creen que hay que esperar un poco para los alineamientos. Dejar que el tiempo pase y que sea la interna la que dirima la cuestión partidaria. No quieren heridos por el camino, sino dar la sensación de unidad, no obstante que Scioli sea al que más miran con agrado.
Las primeras espadas del ministro del Interior y Transporte confiesan que le escucharon pronunciar la siguiente frase: “Cristina me dijo que no me baje”, en directa alusión a su precandidatura presidencial y descartar de plano de anotarse a la pelea por la gobernación de Buenos Aires.
LE DAN PELOTA
Los analistas además observaron el guiño presidencial, en las tandas publicitarias del “Fútbol para Todos”, donde aparecieron avisos de los nuevos trenes, la principal locotora de Randazzo para traccionar votos. Los gurúes del funcionario le aconsejan permanentemente mostrar gestión en un frente tan sensible para la gente como lo es el servicio de transporte ferroviario. Además su seguidores se entusiasmaron con los números que aportó el consultor Gustavo Córdoba. Tienen que ver que durante una encuesta telefónica sobre 800 casos, solo de la Provincia. Allí apareció el siguiente escenario en una compulsa cerrada :  Scioli con 52 % y Randazzo con 46 %. Y en una abierta, muestre a Scioli con 18,5 % y a Randazzo con 16 %.”Están muy cerca y Florencio cree que en los próximos meses y tras sus recorridas por todo el país, lo puede pasar”, reveló uno de sus voceros. La misma fuente reconoció además que el ex motonauta ” está bien cubierto, porque tiene un paraguas potente en la prensa más opositora al gobierno, por la publicidad que desparrama”.
UN LIBRO DE VIDA
Por el lado del cuartel naranja, abren bien los ojos ante los movimientos de Randazzo y además pergeñan estrategias de posicionamiento. Por ejemplo este jueves colocarán en primer plano un hecho altamente sensible. Se cumplen 25 años del accidente en el Río Paraná en el que Daniel Scioli perdió su brazo derecho. Lo que han planificado es que el gobernador presentará su biografía oficial. No tiene nada que ver con lo partidario, ni con su plan de gobierno para el 2015 en caso de llegar a lo más alto del podio. Será un libro escueto. Frases a manera de epígrafe, para acompañar al millar de fotos de su vida.
Se titulará : “Un hombre, un sueño. La Gran Argentina” . Se trata de un juego de palabras que remite al nombre de su lancha en sus tiempos de motonauta. La publicación incluye además instantáneas con todos los presidentes de la democracia. Se trata de una amplia galería que va de Raúl Alfonsín a Cristina Kirchner. Aparecen además personajes del mundo del espectáculo como Mirtha Legrand, Marcelo Tinelli, Susana Giménez, Cacho Castaña y Alejandro Romay, entre otros. Otro capítulo incluye retratos de su vida familiar, que ayudó a seleccionar su hija Lorena. La publicación tiene su parte emotiva, donde fluyen testimonios inéditos de los momentos posteriores al accidente, de cómo aprendió a escribir con su mano izquierda y a manejar su brazo ortopédico.
Ya está todo previsto para que el libro sea  presentada por Scioli en pleno corazón del Abasto, el barrio que lo vio nacer políticamente. Habrá un cocktail en “La Esquina de Carlos Gardel”. Allí Jorge de Luján Gutiérrez, director de la revista Gente y Hugo Martín encargados de la realización a partir del archivo de Editorial Atlántida, acompañarán al ex motonauta.
Según su equipo de asesores de campaña, ” Scioli cree que “una imagen vale más que mil palabras y las mil fotos del libro valen más que un millón. Sostiene que su vida, con pasajes de show, deporte, optimismo y superación ante la adversidad, es uno de los principales motores que lo ayudaron a catapultarse en lo más alto en las encuestas”.
UN LUNA NARANJA 
Después de la gran apuesta a la seguridad, con la movilización de 10 mil nuevos efectivos policiales, cuya mitad ya comenzó a ser movilizada hacia las playas, se planifica un acto de cierre de año. Algo ya habíamos adelantado desde esta columna. Será el 16 de diciembre en el Luna Park. El evento tiene la doble intención de poner un pié en territorio macrista. La excusa de la convocatoria maranja, será  la entrega del microcrédito 100 mil del Provincia. Detrás de ello se ha previsto un despliegue imponente de luces y una gran pantalla. Allí, funcionarios y militantes escucharán al gobernador junto a las canciones del dúo Pimpinela. Además, Scioli espera inaugurar este mes la  ampliación de la autopista Buenos Aires-La Plata, demorada por años. En la residencia de la calle 6 se frotan las manos. El estado mayor naranja se entusiasma con las últimas encuestas que mencionan la posibilidad de que el gobernador pueda triunfar en primera vuelta o las que a lo sumo lo ubican en el balotaje. Confían en que Cristina se mantendrá prescindente en las PASO donde podría erigirse como el gran ganador. Pero no es lo que creen por el lado de Randazzo y el resto de los anotados del riñón K. Aguardan un guiño de Cristina para volcar la primaria a su favor.
Los observadores conjeturan que la Presidenta ya tiene su proyección y dejará que todos los jugadores transpiren la camiseta. Será ella quien se sitúe en el centro de la escena hasta último momento, para demostrar que además de ser la jefa del FPV, es la gran electora. ¡Hagan juego!.

Carrió, el votante viudo y la mesa servida para el FPV


Por Jorge Joury
La futurología siempre ha sido el rayo paralizante de Elisa Carrió. Muchas veces se equiivocó, pero hay que reconocerle olfato para presagiar futuros escenarios políticos. Parece que esta vez Lilita percibe los números de la próxima elección presidencial. Está convencida al menos, que son balas que pican cerca de la realidad de un futuro escenario electoral. El pasado domingo, en el programa de MithaLegrand, la legisladora de la Coalición Cívica copó la mesa y mostró su preocupación porque, según las encuestas, el PJ tiene el  40% de los votos. Está, según ella,  a cinco puntos de tener la mayoría, en caso de que sea Daniel Scioli el delfín K. De esta manera la dirigente explicó su salida de la coalición de centroizquierda.”No quiero formar parte de una oposición que no quiere ganar”, disparó frente a la diva de los almuerzos, con la vehemencia de siempre y tenedor en mano, para que se vea que está dispuesta a dar batalla con cualquier arma. Carrió se subió a caballo de una versión que está circulando en las últimas semanas y que da cuenta de que el kirchnerismo, de ser Scioli el bendecido por CFK, podría alzarse con la victoria en primera vuelta. Veamos que se dice en el planeta de los politólogos y saquemos conclusiones.

El VOTO BOLSILLO
Las encuestas más frescas, marcan que la presunción de la legisladora es viable. Tiene que ver con una ecuación matemática. Uno de los aspectos que más incide, es la imagen alta de la Presidenta y la firme posición de Daniel Scioli como candidato del Frente para la Victoria, quien sigue disputando los primeros lugares en las intenciones de voto. No obstante, nadie se anima a firmar un cheque en blanco, más cuando mucha gente se presume que definirá el voto por el bolsillo. Aún está abierta la posibilidad de un acuerdo con los fondos buitre en enero, como cree Scioli, lo cual podría revertir el malhumor social. Pero no es ni más ni menos que la expresión de deseo de un candidato que está atado a como le vaya al gobierno nacional en esta materia.
La cuestión económica sigue siendo el mayor problema para la ciudadanía en términos personales. El 53% lo mencionó en forma espontánea y el segundo detrás de la inseguridad, a la hora de observar las dificultades que atraviesa el país, según una encuesta de Isonomía Consultores, publicada hace unos días.
LA ECONOMIA ES EL EJE
Es interesante el relevamiento, ya que entre las soluciones que espera la opinión pública del futuro mandatario, ocho de cada diez personas quiere ver controlada la inflación. Además piden que sea un buen gestor en los temas relacionados con la seguridad. Y para tres de cada cuatro, las prioridades son que el próximo Presidente sea un buen gerenciador en temas de economía.
“El país atravesó un año con mucha preocupación económica que experimentó picos en febrero y marzo. Cuando la Argentina devalúa en enero, la ciudadanía empieza a ver el problema casi con pánico, aunque después hay una sensación de acostumbramiento, una tendencia a acomodarnos”, señala Juan Germano, director de Isonomía, al analizar las elecciones de los encuestados. Lo cierto es que el resultado electoral dependerá de muchos factores y  se mantendrá abierto durante varios meses. Por lo menos es lo que aseguran la mayoría de los gurúes de la “patria consultora”.
En cambio, el sociólogo Manuel Mora y Araujo desarrolla otra perspectiva. Sostiene que para ganar en primera vuelta, el FPV tiene que lograr por lo menos el 40% de los votos. Además ningún otro candidato debe obtener el 30%, para lo cual es preciso que compitan por lo menos tres candidatos opositores y que el voto opositor no se polarice. Si fuesen solamente dos, y si el oficialismo obtuviese el 40% –y no más–, obviamente sería imposible que alguno de los dos obtuviera el 30%. Son demasiadas condiciones, y algunas de ellas están lejos de verificarse, por ahora. La conclusión es que el escenario de un triunfo en primera vuelta, sin ser imposible, es poco probable, arriesga el politólogo.
El escenario podría cambiar en un balotaje. Allí está la posibilidad cierta que un candidato oficialista triunfe, pero siempre y cuando sea Scioli, ya que para Mora y Araujo es, por el momento, suficientemente competitivo en la carrera presidencial.
TRAMPAS EN EL CAMINO
Hoy hay que ser cautos en torno a las conjeturas electorales que circulan por el espacio público. Algunas de ellas tienen cara de “operaciones” dirigidas a modificar las conductas de los electores, teniendo en cuenta que mucha gente vota a ganador. Y otras son expresiones de deseo de algunos analistas que desde los medios, direccionan sus simpatías.
Mora y Araujo se anima a un análisis matemático de un futuro escenario electoral. Señala que por un lado, hoy los tres candidatos mejor situados –Scioli, Massa y Macri– cuentan aproximadamente con el 25% de los votos cada uno. Las encuestas registran diferencias de unos 3 puntos en más y en menos para cada uno, esto es, diferencias de la magnitud de los márgenes de “error” estadístico.
Interpreta que “es cierto que no pocas veces las elecciones se definen por diferencias de esa magnitud –como bien lo experimentó hace pocos días la presidenta Rousseff, del Brasil– y nadie objeta el resultado por ser estadísticamente incierto. La incertidumbre se refiere a nuestra capacidad de estimar correctamente lo que sucede en el mundo, y no a lo que realmente sucede. Por eso tiene sentido que un candidato se sienta contento si lleva una ventaja de 3 puntos. Pero, más allá de su alegría, la estadística le dice que no puede estar seguro de estar llevando esa ventaja”.
LAS PREFERENCIAS
El politólogo alude luego a una división de las preferencias electorales”. Aclara que “según la división en la que se basa, los acólitos de CFK son hoy a lo sumo el 25% y raramente fueron más del 30%. Esto es, cuando el kirchnerismo obtuvo más votos, como por ejemplo en 2011, en que llegó al 54%, muchos de esos votos le fueron aportados por votantes que no eran kirchneristas pero prefirieron la candidatura oficialista a cualquier otra. El hecho importante es que los ciudadanos que no son kirchneristas, el 75% del total no son todos anti; alrededor del 30% no son ni lo uno ni lo otro, a veces votan al oficialismo, a veces a otros. De hecho, son ellos los que definen las elecciones”.
Mora y Araujo afirma que son los que le dieron el triunfo a la Presidenta en 2011 y  sellaron la derrota del FPV en 2013. Hoy, esos votantes “intermedios” entre oficialismo y oposición dividen sus preferencias entre Massa, Scioli y Macri. Está claro, por lo tanto, que no todos los oficialistas votan a Scioli y que muchos no oficialistas lo votan; y también está claro que los votantes anti K tienen su voto muy dividido. Cuando esos votantes vayan decidiendo su voto de manera más estable que en muchos casos será recién a partir de los resultados de las PASO, la elección se irá definiendo” apunta el sociólogo y asegura que es imposible saber hoy qué camino tomarán esas definiciones.
Scioli está convencido que necesita alinearse detrás del voto oficialista, por eso no saca los pies del plato. Tiene que avanzar en esa dirección, sin levantar demasiadas olas para que el resto de los candidatos no le salten a la yugular, como sucedió después de la reunión del PJ en La Plata. Su estado mayor opina que debe marcar más el rumbo dentro de los parámetros de la gestión, mostrando resultados y tratar de que su última etapa en el sillón de Dardo Rocha, sea lo más tranquila posible, sobre todo lejos de la conflictividad con los gremios.
LA OPOSICION ATENTA
En el caso de sus rivales, tanto Massa como Macri necesitan consolidar el voto anti K, además de cuidar al mismo tiempo el del medio. Es decir, los que no son ni oficialistas, ni opositores, pero que tienen la llave y podrían definir la elección.
En cuanto a los esfuerzos de Carrió por darle la madre de las batallas al PJ,  sus argumentos tienen bastante  racionalidad. El panorama en UNEN, la tensión entre los dirigentes y los números de los últimos días ratifican lo complicado que ha quedado ese espacio. Una medición de la consultora Isonomía muestra que las principales figuras  han perdido credibilidad, confianza e intención de voto. Eso toca tanto a Ernesto Sanz y Hermes Binner como a Carrió y Cobos.
No obstante, los ha golpeado además en un rubro que no es gratis para la UCR: las dudas sobre la idoneidad para poder gobernar y el miedo a que se reedite la foto de la Alianza de Fernando De la Rúa. Al ver esa encuesta, un dirigente del espacio disparó: “Las peleas no son gratuitas”. Quizás la más perjudicada haya resultado Carrió, quien registró una evolución de su imagen negativa del 39 al 51%. Y con un elemento novedoso: “Con esta pérdida de UNEN, hay un votante viudo”, definió Juan Germano, de Isonomía. Claro que a algunos en ese frente no parece preocuparles la viudez ya que en la última reunión de la mesa de FAUNEN, la agrupación “Libres del Sur” propuso “expulsar” a la Coalición Cívica.
Tal vez Carrió esta vez esté en la dirección correcta.La diputada copó gran parte del primer bloque del programa  de MithaLegrand con sus reflexiones. “No soy terrible, lo terrible es que lo que dije es verdad”, señaló. Y continuó “ni soy candidata a presidente, ni estoy en UNEN, ni estoy en el PRO”. El tiempo dirá si su intuición electoral es la correcta y si es capaz de ensamblar una nueva familia menos conflictiva para destronar al PJ del poder.

Lectura en torno a las dos fotos que programó Scioli

Por Jorge Joury
Daniel Scioli no pudo terminar de cerrar el día perfecto el sábado pasado. En su apuesta a la seguridad, la foto le salió con la espectacularidad esperada. Pero la cumbre del Pj en La Plata, tuvo ribetes tormentosos y la postal se le puso sepia. Vamos por partes. En materia de seguridad, el gobernador tiene en claro que diciembre será un mes clave. Las alarmas que se dispararon desde el gobierno nacional alertando sobre posibles intentos de desmanes para las fiestas en algunas zonas del conurbano, es su preocupación mayor. Y la otra, garantizar a miles de turistas tranquilidad en las playas por el comienzo de las vacaciones.Sabe que si la movida le sale bien, se convertirá en la mejor carta de presentación para sus aspiraciones presidenciales. Será por eso que puso en marcha la mayor apuesta en materia de despliegue de hombres. Un verdadero ejército de 10 mil nuevos policías.
Se trata del mayor egreso de Sudamérica y una cifra récord, sin precedentes en la historia de la policía bonaerense. “Estamos minando la Provincia de efectivos para que los vecinos se sientan seguros y tranquilos”, ejemplificó el ministro de Seguridad, Alejandro Granados.
Pero lo protocolar no ocultó el trasfondo político del acto. Scioli enumeró logros de gestión y destacó su decisión de decretar la Emergencia en Seguridad en abril pasado. Lo hizo con números: 78 mil procedimientos –12 mil contra el narcotráfico–, 38 mil vehículos secuestrados, destrucción de 34 mil armas y el descenso de los homicidios en ocasión de robo en un 40% en la provincia y un 64% en el Conurbano, según estadísticas de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, de las que dimos cuenta en su momento en esta columna.
Ante una verdadera multitud que se dio cita en la sede de la Escuela Juan Vucetich, en el parque Pereyra Iraola en Berazategui, el gobernador ratificó que “la seguridad fue, es y será” su “prioridad hasta el último día” de su mandato y reiteró que “jamás prometió fórmulas mágicas” para combatir el delito. Aludió así a su principal apuesta en lo que queda de su gobierno, una cuestión clave con la que pretende potenciar su candidatura presidencial. Sabe de los riesgos que ello acarrea, en una provincia geográficamente grande como un país y repleta de amenazas en todos los rincones.
LOS LOGROS
Frente a los nuevos agentes y numerosos familiares, unas 30 mil personas, Scioli aprovechó la oportunidad para poner en la vidriera  los “avances” que se registraron en la lucha contra la inseguridad desde que decretó, en el mes de abril, la emergencia. “Los homicidios en ocasión de robo y otros delitos se redujeron un 40 por ciento en todo el territorio bonaerense y, en el Conurbano, donde más se reclamaba la intervención, se redujeron un 64 por ciento”, indicó dirigiéndose a los nuevos policías. También agradeció a “los intendentes de todos los sectores políticos por sumarse a la convocatoria por la nueva Policía” comunal porque, evaluó, así “los municipios demuestran su compromiso con esta lucha contra la inseguridad, que es una política de Estado en la provincia”. Del acto participó la totalidad del gabinete provincial, varios intendentes, entre elllos Julio Pereyra de Florencio Varela y jefe de los alcaldes agrupados en la FAM, quien se abicó a la derecha de Scioli en el palco principal, vestido con impecable traje gris claro. También hubo jefes comunales de la oposición y el secretario de Seguridad, Sergio Berni, quien tuvo un rol protagónico junto al Scioli, al punto de que calificó de “histórica” la jornada.
Además se observó al alcalde de La Matanza, Fernando Espinoza; de Morón, Lucas Ghi; Berazategui, Patricio Mussi; Vicente López, Jorge Macri; el platense Pablo Bruera; Mariano West (Moreno) y Marcelo Skansi (Carmen de Areco), entre otros.
OTROS 15 MIL
Scioli afirmó que actuó “en todo momento con firmeza y prudencia” ante “las características que había adoptado el delito en la combinación de drogas y las armas. Destacó que el acto fue el de mayor egreso de la historia en la Bonaerense. Cinco mil de los nuevos efectivos tendrán como primer destino el Costa Atlántica porque formarán parte del Operativo Sol. El resto se repartirá por partes igual para ocupar puestos en los Comandos de Patrulla Comunitarias (CPC) y Rural (CPR) y para reformar la dotación de calle de comisarías. A estos cadetes se sumarán otros 15 mil uniformados que irán a prestar servicios en las Policías locales que funcionarán en unas 50 comunas. “Será a partir de junio”, dijo el ministro de Seguridad, Alejandro Granados. Entre los retazos del acto que dejaron tela para cortar, hay que destacar la presencia del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni. “Siempre se llevó bien con Daniel”, admitió una de las primeras espadas del mandatario.El mismo informante añadió que hubo un punto de inflexión en la relación en abril del año pasado, cuando en medio de las inundaciones que afectaron a gran parte de la provincia, Berni desembarcó con su equipo para dar apoyo en el territorio. Durante la ceremonia, Scioli  le dedicó elogios al funcionario. Esta actitud apuntaló las versiones que señalan la posibilidad de que sea su delfín en Provincia, pese a que, hasta el momento dice que no quiere ser candidato “a nada” e impulsa a la gobernación al titular de la ANSeS Diego Bossio, también de buena sintonía con Scioli.
BUENA SINTONIA
Berni llegó acompañado de su mujer, Agustina, y su bebé Juan, de tan solo dos meses, y se sentó en primera fila, junto al ministro de Seguridad bonaerense Alejandro Granados. Desde allí, lugar que iba a ocupar el vicegobernador Gabriel Mariotto –ausente–, escuchó a Scioli, quien hizo equilibrio para destacar su trabajo sin generar recelo con la Casa Rosada. “Por instrucciones de Cristina, él toma permanentemente decisiones que nos apoyan, reforzando con su colaboración en determinadas circunstancias”, agradeció. “Son elogios de gestión, que hablan de lo que se pretende seguir haciendo. No hay que hacer una lectura política”, dijeron desde la residencia de la calle 6 en La Plata. Pero para los observadores políticos no escapó el detalle que fue la segunda vez este mes que Scioli y Berni se mostraron juntos. Hace quince días, en un congreso sobre seguridad habían coincidido en que “no hay soluciones mágicas” contra el delito. Precisamente, ese concepto volvió a ser parte del discurso de Scioli, quien tras remarcar que “la seguridad es, fue y será prioridad hasta el último día” de su mandato, les pidió “responsabilidad y compromiso” a los diez mil nuevos agentes y les recordó “que el verdadero poder es el servicio, como dice el Papa”. Berni y Scioli se abrazaron y el hecho quedó registrado en una foto que para los analistas, tal vez con el paso de los meses, pueda tener correlato politico en la provincia de Buenos Aires.
UN PJ AGITADO
En lo que tiene que ver con lo partidario, la foto no acompañó a Scioli. La unidad que el PJ bonaerense mostro fisuras y sufrió un fuerte cimbronazo como cierre de año. Estuvo muy lejos de aquella cordialidad costera de febrero en Santa Teresita, que unió a funcionarios, dirigentes de La Cámpora, intendentes, y distintos precandidatos presidenciales. Esta vez, el presidente del partido, Fernando Espinoza, y el gobernador no consiguieron encolumnar a la tropa. Lo que se observó durante el cónclave celebrado en el Pasaje Dardo Rocha en La Plata, fue la notoria ausencia de dirigentes con aspiraciones propias, como Sergio Urribarri, Julián Domínguez, Florencio Randazzo, Aníbal Fernández o Agustín Rossi, quienes decidieron no participar del último encuentro partidario en donde la “Ola Naranja” pondría toda la carne al asador. Tampoco La Cámpora puso fichas.
Scioli había planeado un sábado fundamental para su candidatura, el egreso de 10 mil policías y el acto del PJ, además de un concierto de rock para los jóvenes en el estadio Unico. Pero los discursos, tanto del mandatario como del intendente de La Matanza alteraron los ánimos. Scioli apenas nombró una sola vez a Néstor y Cristina Kirchner y Espinoza se encargó de elogiar la lealtad del ex motonauta y no detallar los avances “del modelo”, algo que erizó la piel de los ultra K. Las reacciones no tardaron en llegar. “Un acto que se dice peronista sin un claro y contundente respaldo a Néstor y Cristina es un acto vacío de contenido”, criticó el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.
“¿Techint dice que el Estado no debe meterse en el mercado y el PJ bonaerense no tiene nada para decir? ¿No hay nada para decir de la embestida judicial contra la Presidenta?”, disparó otro de los aliados incondicionales de CFK, el intendente de Berazategui, Juan Patricio Mussi.  El joven alcalde, bendecido en su momento por el ministro de Infaraestructura, Julio De Vido, tiene aspiraciones de suceder a Scioli. Sin pelos en la lengua señaló: “Los aprecio y no me parecen malos candidatos, pero no me resulta bueno que hablen en nombre del PJ sobre algo que aún no definimos”. Puntualmente, el hombre de Berazategui  se quejó sobre la proclamación de la candidatura de Scioli y el matancero que se buscó imponer en los actos. Su padre, el diputado provincial, Juan José Mussi, también aludió a la causa judicial que llevó al juez Claudio Bonadio a allanar la empresa de la Presidenta, Hotesur: “En un acto del PJ como el de hoy no se puede no manifestar nuestra solidaridad con Cristina Kirchner ante el ataque de un juez contra ella”. Las ausencias en el cónclave partidario, con la excepción de Sergio Berni presente en la graduación de los policías,  y la arremetida pública de Mussi, fueron mensajes que el gobernador bonaerense deberá decodificar para comprender que aún el kirchnerismo no lo eligió como su delfín. El camino todavía le depara muchas sorpresas y no le conviene hacer olas.

Cien punteros en la mira por el fantasma de los saqueos


Por Jorge Joury
Los fantasmas sobre posibles disturbios y saqueos para las fiestas navideñas, han vuelto al escenario con inusitada fuerza. Otra vez se ubicaron en el eje de las preocupaciones, tanto en el gobierno nacional, como en el bonaerense. Los informes de inteligencia dan cuenta de que podría haber intentos de desestabilización para las fiestas en algunos puntos del Gran Buenos Aires, donde están los mayores bolsones de pobreza. En ese sentido, más de 100 punteros de organizaciones opositoras al gobierno, a los que se considera eventuales agitadores, se encuentran en la mira de los organismos de seguridad.  El tema fue motivo de análisis en un encuentro que nucleó en las últimas horas a las máximas autoridades del área de Seguridad de Nación y Provincia, que tomaron contacto directo con magistrados y fiscales. Los que llevaron la voz cantante fueron el Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, y su par bonaerense, Alejandro Granados. Según comentó una fuente confiable, del cónclave participaron unos 150 jueces y fiscales provinciales y federales, a quienes se les solicitó colaboración para motorizar una “rápida acción” en caso de desmanes y así evitar que los depredadores sean liberados en horas, como ocurrió durante el diciembre en llamas del 2013.
El encuentro de Berni y Granados con los funcionarios judiciales, se realizó en la Escuela de Gendarmería del municipio de La Matanza, en un estricto marco de hermetismo. Precisamente ese distrito es de los que más preocupa a las autoridades, ya que es el de mayor población de la provincia y con más zonas de indigencia.
Durante las deliberaciones se pasó revista al trabajo que se viene realizando en materia de seguridad desde Nación y provincia. Además se hizo hincapié en la preocupación que transmitieron la mayoría de los intendentes del Conurbano, que quieren garantizar la paz en sus distritos. Durante el almuerzo, que se extendió entre las 13 y las 16.30, Berni y Granados mostraron “el trabajo conjunto contra la inseguridad y su relación con la justicia”.
LA ENTRETELA DE LA REUNION
Una fuente confiable hizo una reseña de los puntos principales que se abordaron. Se habló puntualmente de la posibilidad de saqueos a fin de año y de cómo accionar, en razón de algunos movimientos observados en grupos violentos que operan en el Gran Buenos Aires. El informante aclaró que Berni señaló que las tareas de inteligencia permitieron identificar y ” colocar bajo la lupa a más de cien punteros violentos. Ni bien saquen los piés del plato, los mando preso”, habría señalado el polémico funcionario.
El tema  ya viene siendo el centro de discusión entre el secretario de Seguridad y algunas organizaciones sociales, entre ellas Barrios de Pié o el Polo Obrero. Lo que desde el gobierno se le pidió a los jueces y fiscales, es que tengan en cuenta el clamor de los alcaldes bonaerenses, para que “estén encima del tema y ante cualquier hecho o situación que pueda alterar la paz social, pongan presencia en la calle para un rápido accionar. Sobre todo frente a punteros o dirigentes de los grupos más radicalizados”.
Según las fuentes, Berni y Granados estuvieron juntos “para mostrar que no hay brechas, sino unidad de acción” entre la Casa Rosada y La Plata, para coordinar el trabajo con una misma línea de criterio”. Respecto de los funcionarios judiciales, ambos manifestaron que “necesitan el apoyo de la Justicia y que esta acompañe la metodología de trabajo”. Luego de las exposiciones y el mapeo de las zonas rojas donde podrían ocurrir incidentes, se formaron grupos donde jueces y fiscales intercambiaron opiniones. Entre los funcionarios judiciales presentes estuvieron los jueces federales de Lomas de Zamora, Alberto Santamarina, y de Morón, Jorge Rodríguez.
POLEMICA QUE QUEMA
El tema de los posibles disturbios ya había sido disparador de un contrapunto entre Berni y organizaciones sociales. Primero, el funcionario nacional dijo que tenía en su poder “informes muy confidenciales en lo que respecta a movimientos de actores políticos para generar el mismo clima de zozobra que el año pasado y hace tres años. Es decir acciones o intentos de saqueos focalizados que fueron rápidamente detenidos el año pasado en forma conjunta con la Bonaerense, Federal y Gendarmería”. Desde la organización Barrios de Pie le respondieron a Berni al señalar que esas acusaciones “buscan deslegitimar el reclamo de un bono de fin de año”.
Mientras tanto, los gobernadores están alerta. Temen que en diciembre estalle una revuelta policial como la del 2013. Ese tema fue uno de los ejes de una reunión convocada por el gobierno nacional que tuvo por escenario un hotel de Pilar, de la que participaron los ministros de Seguridad de las 23 provincias argentinas e incluso Daniel Scioli.
“Cualquiera que busque desestabilizar algún proceso en nuestro territorio federal se va a encontrar con una respuesta unificada de las fuerzas provinciales, federales y el poder judicial”, aseguró durante el encuentro el secretario ejecutivo del Consejo de Seguridad Interior, Gonzalo Ruanova. Berni además insisitió con que cuenta con informes confidenciales sobre posibles intentos de saqueos focalizados en las zonas más pobres del Conurbano.
UN PLAN PREVENTIVO
En La Plata, una de las primeras espadas de Scioli admitió que el gobierno nacional tiene bajo análisis un plan antisaqueos. Como primer paso,  según lo adelantamos desde esta columna, se decidió suspender las vacaciones durante todo el mes de diciembre para el personal operativo de todas las fuerzas de seguridad. La medida apunta a prevenir desbordes sociales, saqueos o rebeliones de fuerzas policiales, que podrían ocurrir según la información que maneja el Ministerio de Seguridad. Además, el secretario de Planificación, Julio De vido habló con las empresas encargadas del suministro de energía, para que eviten los cortes de luz que sean luego el caldo de cultivo, en medio  del malhumor social.
Por las dudas, el kirchnerismo está trabajando con los servicios de inteligencia, con las fuerzas de seguridad y con la ayuda social. “Va a haber suficientes raciones de comida para todo el Conurbano y para ello se está hablando con las principales cadenas de supermercados”, confió un vocero. A criterio de los observadores, eso descomprimirá la posibilidad de generar un clima social que aliente a los grupos más radicalizados a consumar desmanes.
Además pudo saberse que en el ministerio de Seguridad bonaerense cuentan con informes que dan cuenta que en los municipios del Gran Buenos Aires hay reportes de organizaciones como el Polo Obrero que se están preparando para armar saqueos, con la anuencia de intendentes opositores, sobre todo ligados al massismo. Pero dicen que son tan pocos que si no cuentan con un clima social que los acompañe, nada va a pasar.
Cerca de Cristina Kirchner relativizaron la crisis social y culparon a punteros y sindicalistas. “Hay información de que puede haber violencia social. Pero no porque la gente está descontenta o por la pobreza, sino porque hay más de 100 punteros barriales agitadores y los tenemos bien identificados”, dijo un funcionario de Balcarce 50. Según confiaron allegados a Berni, los punteros y agitadores serían denunciados por los delitos de robo en poblado y en banda y asociación ilícita, previstos en los artículos 167 y 210 del Código Penal, respectivamente. Esos delitos prevén penas de entre 3 y 10 años de prisión y no son excarcelables.
“Los tenemos a todos apuntados. Al primero que delinca lo detenemos y denunciamos. Todavía quedan detenidos y presos de 2013″, aseguró otra fuente oficial. La cartera de Seguridad monitorea a punteros y agitadores en la zona norte, centro y sur del conurbano y algunas de Capital Federal. “Son más de 100 punteros violentos que siempre actúan en diciembre”, sostienen en Balcarce 50. Agregan que Berni los conoce personalmente, desde que era mano derecha de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner y los tiene perfectamente detectados.
La preocupación oficial radica en que los planes sociales no alcanzan, los comedores comunitarios son cada vez menos, y los propios líderes barriales oficialistas se involucran con el narcotráfico porque no basta con el dinero de la política. Un allegado a Berni reconoció que se “aplicará el Código Penal apenas saquen un pie del plato”. Eso es lo que se acordo con los jueces y fiscales esta semana.
Intendentes, gobernadores y funcionarios del gobierno nacional y provincial, están con la guardia en alto, ya que cuando el río suena, agua trae.

Scioli tiene arquero en su equipo de famosos


Por Jorge Joury
Dicen que era el arco más buscado. Les llevó varios meses a los negociadores encontrar el ángulo justo donde colocar la pelota. Durante ese lapso,  hicieron todo el pressing posible, hasta que lograron que se ponga la camiseta y se calce los guantes. Lo cierto es que el ex arquero de la Selección nacional y conductor televisivo, Sergio Goycochea terminará atajando para el equipo naranja de Daniel Scioli, que sigue sumando famosos para dar la pelea electoral en 2015.
El rumor, que era un secreto a voces, fue confirmado por fuentes de la Gobernación, quienes detallaron que “Goyco” seguramente será la cabeza de ese armado en el distrito de Vicente López, donde reside. Allí le espera confrontar ni más ni menos que con Jorge Macri, el primo del jefe de Gobierno porteño, quien actualmente se desempeña como intendente y va por su reelección.
Un vocero de la mesa chica del sciolismo confió que el acercamiento con el ex arquero venía desde hace tiempo, pero comenzó a tomar forma en las últimas semanas. Fue a través de una iniciativa del propio Goycochea, quien después de tantos idas y vueltas, le manifestó a Scioli sus intenciones de “participar en política”.
La decisión cayó muy bien en el gobierno bonaerense. “Ahora Daniel tiene quien le ataje los tiros envenenados”, ironizaron en la residencia de la calle 6. “Goyco” dijo que tiene muchas ganas de trabajar. Llega en el momento justo, ya que se estaba buscando una figura instalada y carismática para darle batalla a Jorge Macri. Además,  vive en la localidad de Olivos, partido de Vicente López y eso lo habilita como candidato.
En ese contexto, se está programando que junto al mandatario compartan en los próximos días una actividad política en el Conurbano, donde sería presentado en sociedad, ya como figura del equipo naranja. Además el gobernador quiere que lo acompañe en la vidriera del verano, donde habrá una gran movida deportiva en las playas. Al ex arquero, que se hizo famoso por sus atajadas de penales hace 24 años, en el mundial de Italia ‘90, no se le conoce participación política o social. No obstante, los consejeros del sciolismo fundamentan su filiación justicialista, al destacar que Goycochea “es tan peronista que nació un 17 de octubre”.
La puja electoral que le espera en Vicente López, se anticipa difícil para el oficialismo, habida cuenta de que el actual intendente Jorge Macri buscará la reelección, en tanto que el Frente Renovador de Sergio Massa podría postular allí a otra figura de peso, al diputado nacional Adrían Pérez.
NUMERO PUESTO
Goycochea, quien actualmente conduce un programa de la tarde en la TV pública, se suma a la lista de ex deportistas famosos que militan en el sciolismo y que podrían representar al proyecto político del gobernador en sus distritos en las elecciones del año próximo. La estrategia se apoya en la relativamente fácil tarea de “instalación “de esas candidaturas, al tratarse de figuras con un alto nivel de conocimiento en el electorado. Entre los  más conocidos se encuentra el ex volante de Boca Juniors Carlos “Chino” Tapia, quien ya confirmó que competirá por la intendencia del municipio de San Miguel, actualmente en manos del massismo.
En la nómina también están el ex futbolista de Racing, Mariano “Loco” Dalla Libera, oriundo de Pilar. En los últimos días, en tanto, el ex campeón de kick boxing y ex guardaespaldas de Guillermo Moreno, Jorge “Acero” Cali, manifestó su intención de competir por la intendencia de su distrito, Escobar. Aunque Cali no es un diamante en bruto, lo que se comenta es que se reunió con el ex motonauta y este lo autorizó a que se anote en la carrera. “A mí no me interesa un sueldo. La propuesta es ayudar a la gente. Quiero demostrar que soy diferente”, dijo Cali, quien aspira a arrebatarle el comando del distrito al intendente massista Sandro Guzmán.
MESA CHICA
Después de un año de negociaciones, Cali se acercó al sciolismo, lejos de las declaraciones que prodigaba durante el Mundial, cuando no le importaba si el gobernador sería “Scioli, Insaurralde, Massa o Cacho Castaña”. Hoy el panorama es otro. “Estoy convencido de que va a ser el presidente de los argentinos”, disparó.
Su mesa chica la componen, entre otros, Ernesto Zuccala, ex hombre de Francisco De Narváez en la zona y el ex arquero de San Lorenzo, Oscar Passet. El diputado nacional Jorge Landau, presidente del PJ de Escobar y apoderado del Justicialismo a nivel nacional, está al tanto de sus movimientos y fue el encargado de recibir la semana pasada su ficha de afiliación. “Hay que consultarle. Pero mi mejor consejero es el pueblo, el de la clase humilde y el de la clase alta”, insiste Cali.
El armado, según confesó el candidato no fue fácil. “Me junté con 70 punteros. Uno me pedía 10 mil pesos para esto, 5 mil para lo otro. Al final me quedé con 4. Y hoy son más de 350 de vecinos los que integran el equipo. En Escobar, está todo por hacer. La cultura no existe, no hay turismo. No hay nada”, señala el ex campeón.
Retirado hace casi dos años del ring, “Acero” esta afilado y golpea al intendente interino de Escobar, Walter Blanco, y a su predecesor, Sandro Guzmán, de licencia tras haber sido electo diputado por el massismo. Cali denuncia la falta de seguridad y el estado del hospital local. No importa si son responsabilidades del Estado provincial o si el propio Scioli compartió su boleta con Guzmán en 2011. “Cada intendente asume un compromiso. La cabeza está podrida. Quienes tomaron compromisos para administrar no lo hicieron. Hay calles que figuran asfaltadas 5 veces y son de tierra. ¿Dónde está la plata?”, pregunta.
EL MOMENTO JUSTO
Después de enumerar la grilla de famosos que se incorporaron a Scioli, la llegada de Goycochea le acerca oxígeno al equipo naranja. No hay que olvidar que en las últimas semanas, se le bajaron de cartel Marcos Di Palma, que después de conseguir la publicidad para su camioneta, salió a desparramar su impronta sciolista por los medios, dejando entrever una eventual candidatura para conducir un Arrecifes con flamante intendente massita. Sin embargo, se quedó a mitad de camino y negoció ofrecer a su madre para que encabeza la fórmula local.
En el medio, Scioli  soñó con que el entrenador del seleccionado argentino de fútbol, subcampeón en Brasil, sea el director técnico de La Ñata. “Vos estás sin trabajo”, le dijo a Alejandro Sabella, y se tiró un lance de sumar a otro famoso. El ex DT de Estudiantes gambeteó la propuesta y la pateó para más adelante. Finalmente, se le bajó también el actor cómico Fernando “Pachu” Peña, que en menos de 24 horas se sacó el traje naranja que guardaba de su participación en “Los Bañeros” y argumentó que no se quiere “ensuciar con la política”.
También hay que señalar que  el sciolismo puso un pie firme en la capital federal. La ex legisladora porteña, María José Lubertino, se sumó al proyecto 2015, espacio desde el que quiere ser Jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y para el que suena además el jefe de campaña, Jorge Telerman quien ya gestionó en ese territorio. De todas formas, en la temporada de verano, fiel a su estilo de hacer base en Mar del Plata, Scioli tendrá la oportunidad de hacer más olas e ir tanteando a otras figuras famosas para disputar el más duro de los campeonatos, el del 2015, donde por lo menos tres quieren el primer lugar de la tabla.¡ Hagan juego!