lunes, 30 de abril de 2018

El mal ejemplo del diputado Mauricio Macri con el canje de pasajes aéreos

Un día durante una charla que mantuve hace unos años con el ex ministro Jorge Sarghini, cuando se desempeñaba como legislador, le pregunté por el papel de Mauricio Macri en la Cámara de Diputados. Me contestó sin dudar un instante: "No le conozco la voz".



El ex alfil de Roberto Lavagna y Eduardo Duhalde, usó aquella vez toda su ironía para ejemplificar el papel del ex presidente de Boca al comando de su banca. Sin embargo rara paradoja del destino, aquel entusiasta ingeniero que prometió "brotes verdes" y el 82% móvil para los jubilados, entre otras cosas en campaña, llegó a la Presidencia para pregonar ejemplos que el mismo se encargó de no dar en el pasado.
Durante su paso por el Congreso, el mismo hombre que cuestiona hoy a los legisladores por cambiar los boletos aéreos por dinero, usó ese mismo mecanismo como cualquier cristiano necesitado de dinero. De esa manera, aumentó sus ingresos de manera significativa entre diciembre de 2005 y marzo de 2007. Los números que brotan de la contaduría del Congreso dicen que canjeó el equivalente a 382 mil pesos. El archivo, que siempre se comporta como un látigo implacable para los políticos, también recuerda algunos dichos de Macri: “Si no te aburre una sesión del Congreso, sos un anormal”, exclamaba mientras era diputado. 
El desmemoriado inquilino de la Casa Rosada ahora sostiene que: “Si los diputados creen que su salario no es suficiente, tienen que blanquear la necesidad de tener uno mejor. Pero ese mecanismo de los pasajes no es algo que esté bien, es querer disfrazar algo de otra cosa”.
La historia cuenta que durante su mandato como legislador entre 2005 y 2007, el líder del PRO canjeó 283 de los 287 pasajes aéreos que le correspondían (no hay información sobre los terrestres). Sólo utilizó cuatro pasajes y fue en verano, cuando el Congreso estaba en receso. 
En los últimos días, Macri fue uno de los más entusiastas al cuestionar el canje de pasajes y pedir austeridad a los diputados. Sus palabras le valieron un cruce con Elisa Carrió, quien defendió a rajatabla el canje de pasajes y dijo que Macri no sabía hacer política “en forma decente” . Luego aseguró que quiso decir “austera”. 
El archivo también recuerda que la agrupación original de Carrió, el ARI, se oponía al canje de pasajes y hoy la líder de la Coalición Cívica-ARI es la primera en defenderlos y figura al tope de la lista de los legisladores que canjearon por 355 mil pesos.
También es importante recordar que, como diputado, el actual presidente era un faltador consuetudinario. Por ejemplo, en 2006 estuvo tan solo en 44 de las 321 votaciones que se realizaron.
Tal vez eso explique por qué no usó prácticamente ninguno de los pasajes que tenía asignados, salvo cuatro que utilizó en enero de 2006, y el resto los canjeó por dinero. Si se tomara la cantidad que canjeó actualizada a dinero de hoy, implicaría 382 mil pesos, por encima del monto que le criticó a Carrió. 
Ese monto de dinero corresponde con la cantidad de pasajes canjeados en sus tan solo 16 meses como diputado, dado que luego renunció para ser candidato a jefe de gobierno porteño. 
“El camino sería que debatan las cosas como tienen que ser, por eso me parece muy importante el acceso a la información pública y que los argentinos sepan cuánto ganan sus funcionarios públicos”, dijo Macri hace algunas semanas sobre el canje de diputados.
No obstante, el acceso a los pasajes que canjeó no fue sencillo, ya que no están informatizados y hay que encontrarlos en las viejas planillas. Pero el portal Letra P mediante una investigación irrebatible llegó a buen puerto. El sitio informó también con detalle que en su último mes como diputado, incluso, Macri continuó canjeando pasajes. Cambió siete, los que correspondían a marzo de 2007 antes de que iniciara su licencia. Su sucesor en la banca, cuando renunció en julio de 2007, fue Julián Obliglio, que llegó y cambió nueve pasajes por efectivo. Ahora que Macri giró su posición y considera que el canje es ilegítimo, nadie en la Casa Rosada quiso realizar comentarios ante el dato publicado por el portal junto a los correspondientes documentos.
Mientras tanto, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, ya comenzó a avanzar en una negociación para eliminar el canje de pasajes y cambiarlo por un monto que se considerará viáticos. La negociación pasó de un primer proyecto para prohibirles a los legisladores porteños y bonaerenses tener pasajes a cambiar el canje de pasajes por un monto de viáticos, algo que comenzará a instrumentarse desde mayo.
Mientras que el canje le podía reportar 40 mil pesos por mes a un diputado, el nuevo monto de viáticos será de 30 mil. Por lo que se sabe, la cifra se actualizará según el índice de variación del litro de nafta de mayor octanaje de YPF en las estaciones del ACA. No habrá que hacer rendiciones sobre cómo utiliza cada diputado ese dinero. Además, los diputados tendrán otros diez pasajes a su nombre que no podrán ser canjeados y vencerán al final de cada mes. 
Hay otras variantes por las que podrán optar : son cobrar 20 mil pesos de movilidad y 20 tramos que pueden cederse; o bien recibir 10 mil pesos y 12 tramos de ida y vuelta sin nombre; o, por último, recibir 12 tramos aéreos y 20 terrestres, todos cedibles. Así se cerró el entredicho con Elisa Carrió, quien pidió con tenedor y cuchillo que le dieran gastos por movilidad porque recorre el país en auto. Y según dijo, no puede subir a un avión por miedo a un atentado del kirchnerismo. La pregunta que surge es más que obvia: ¿Es lógico que con los fondos del Congreso haya que pagarle la campaña a la diputada socia del oficialismo?.

Con sospechoso ente, el Gobierno saca de la galera la máquina de sumar votos

Se denomina Unidad de Opinión Pública y estará bajo la órbita del jefe de Gabinete, Marcos Peña (Foto). Tiene entre sus objetivos “monitorear” la gestión y “recabar información” de los ciudadanos. Estará a cargo de Mora Ximena Yazbeck Jozami, una funcionaria que ya trabajaba en Presidencia de la Nación. De modo llamativo, el organismo será disuelto después de la elecciones presidenciales del año próximo. La oposición y los consultores de opinión pública pusieron el grito en el cielo.Creen que detrás de la jugada se esconde la idea de contar con datos que permitan un trabajo de inteligencia electoral y además financiar con fondos públicos la propia campaña de Cambiemos.



Justo en medio de las denuncias sobre el accionar de los trolls y las campañas de información falsa en las redes sociales contra las posiciones críticas hacia el Gobierno y el escándalo por las filtraciones de datos personales de Facebook, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, sumó a su órbita otro frente que provoca un amplio repudio entre dirigentes políticos y consultores. Se trata de nuevos recursos para medir y controlar la opinión pública. El funcionario creó la Unidad de Opinión Pública (UOP), para “monitorear” la gestión del Gobierno y “recabar información” de los ciudadanos. Lo que resulta llamativo, es que el organismo será disuelto después de las elecciones presidenciales del año próximo. 
Este será un año de transición, sin elecciones. Pero puertas para adentro del oficialismo se juegan muchas cosas: se empezarán a definir candidatos para el 2019. Peña sabe que tiene que articular los movimientos adecuados para acomodar las piezas amarillas en el tablero.Todos coinciden que la Casa Rosada apunta a generar información cuantitativa para sacarle punta luego en los comicios del año próximo. Para el politólogo Raúl Aragón la jugada "es claramente electoralista porque permite pagar con fondos públicos la investigación del estado de opinión pública sobre la que se construye después las estrategias electorales. Lo que vamos a hacer es financiarle la campaña al oficialismo”.
El analista calificó la medida como “una vergüenza” y consideró que “si no fuera electoralista los resultados serían de difusión pública”. “¿Qué les va a impedir incluir en esos estudios, por ejemplo, la imagen de candidatos de la oposición y de referentes propios?”, se preguntó.
En la misma dirección, el encuestador Carlos Germano planteó que la creación de la Unidad “rompe un poco con el espíritu de achicar costos. Esto sería financiado por el Estado y ahí está la contradicción con la idea de achicar el gasto público”. El analista consideró que la decisión de Peña “tiene que ver con recabar los elementos de campaña para encarar la elección de 2019. Da la sensación de que han puesto todo para una campaña electoral que para la política ya empezó. Tienen la información disponible, el dinero para llevarlo a cabo y sin el deber de rendir cuentas. Transparencia cero”, cuestionó Germano.
La nueva Unidad de Opinión Pública, fue creada con el objetivo de "elaborar un plan de seguimiento de la opinión pública que permita monitorear la gestión del Gobierno y conocer las demandas de la población como insumo para el diseño y la implementación de las políticas públicas". Tendrá rango de subsecretaría y estará a cargo de Mora Ximena Yazbeck Jozami, una funcionaria que ya trabajaba en Presidencia de la Nación y es la ex esposa del Secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, otro funcionario cercano al presidente Macri. La designación, sin embargo, no es alcanzada por el decreto anti nepotismo, que recorta la designación de familiares y parientes en cargos públicos, ya que la nueva funcionaria está divorciada de Pompeo.
También deberá " coordinar la implementación de los estudios de opinión pública que se lleven a cabo en la Administración Pública Nacional y asistir y asesorar en la materia a los ministerios y organismos que lo requieran", además de "generar información cuantitativa que facilite el diagnóstico de situación y posterior implementación de medidas del gobierno nacional". El organismo podría centralizar todas las encuestas y focus groups, tan habituales de la gestión de Cambiemos. Estamos hablando de una fenomenal base de datos que estará a disposición del gobierno y que podría ser utilizada para influir en las elecciones sin tener que pagar altísimos honorarios a las consultoras.
Lo llamativo es que la nueva Unidad tiene fecha de vencimiento. Será disuelta justo al final del próximo año electoral, el 31 de diciembre de 2019 por lo que despertó las sospechas sobre su verdadera función de operativa. “Te están avisando que la crearon sólo para pagar desde la Casa Rosada las encuestas de la campaña presidencial de Mauricio Macri”, denunció desde Twitter la diputada por el Frente Para la Victoria Gabriela Cerruti.
Se trata de la misma sospecha que la oposición tuvo en 2016, cuando Macri mediante una simple resolución le permitió a la Jefatura de Gabinete tener acceso a la base de datos de la Anses, que cuenta con información de todos los ciudadanos argentinos. El objetivo, según se dijo en ese momento, era promocionar las políticas públicas y hacer "el bien". Ante esta situación, en la oposición ya piensan en judicializar la creación de esta unidad. En su momento, la Justicia desechó las denuncias por el uso de datos de Anses.
Pero la cuestión tiene otras aristas delicadas. Toda la información será manejada por Mora Jozami, una funcionaria del Gobierno que es conocida por haber sido la histórica encuestadora del PRO desde los tiempos de la Ciudad de Buenos Aires. Jozami es la encargada de proveer encuestas a Marcos Peña y Jaime Durán Barba, los cerebros políticos del oficialismo.
Jozami había sido incorporada al Gobierno apenas asumió Macri y crearon bajo su órbita la Unidad Ejecutora de Seguimiento de Medios y Análisis de Opinión Pública. La difusa línea que divide su trabajo en el Estado de su tarea para el PRO, quedó en evidencia en las elecciones del año pasado. Jozami y su equipo de "60 personas" fueron los encargados de elaborar las mesas testigo para el oficialismo.
“La persona a la que ponen a cargo es la que históricamente les hace el trabajo de inteligencia electoral. Esto deja muy difusa la línea de la gestión del Gobierno y la gestión del partido”, advirtió Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre. “Es lo que ya sospechábamos cuando pasaron la base de datos de Anses a la jefatura de Gabinete. Es claro que esa base va a quedar para la estrategia partidaria”, cuestionó la integrante de la ONG, quien consideró que es “abusivo el uso que hacen de la búsqueda de información personal” y alertó que fue desfinanciada el área del Estado que debe ocuparse de velar por la protección de los datos.
“Si vemos lo que está pasando con Cambridge Analytica y Facebook y que actuó en la Argentina, solo hay que atar un par de cabos... Este Gobierno es muy moderno en el uso de redes sociales y Big data”, sugirió sobre el escándalo internacional que podría tener repercusión local.
Esta situación parece ampliar las sospechas de que el PRO está empezando a blanquear la incorporación en el Estado de todo su esquema político y de comunicación, una estructura cada vez mayor y más difícil de costear para un partido y que le permitirá maniobrar a la luz de los datos y como mejor le convenga, frente a la intención de voto que manifieste en su momento la ciudadanía.

Mientras Duhalde tantea a Tinelli para que baile en 2019, el PJ no encuentra la pista

El rumor está fuertemente instalado. Comentan que Eduardo Duhalde, empecinado en volver a convertirse en un faro y poner en carrera al peronismo, mantuvo un encuentro a solas con Marcelo Tinelli para tentarlo frente a la posibilidad de que sea el candidato para enfrentar a Macri en 2019. No es el mejor momento del afamado animador de la TV, hoy con pronostico de tormentas eléctricas sobre su vida por el efecto cascada del caso Cristóbal López. El rumor está fuertemente instalado. Comentan que Eduardo Duhalde, empecinado en volver a convertirse en un faro y poner en carrera al peronismo, mantuvo un encuentro a solas con Marcelo Tinelli para tentarlo frente a la posibilidad de que sea el candidato para enfrentar a Macri en 2019. No es el mejor momento del afamado animador de la TV, hoy con pronostico de tormentas eléctricas sobre su vida por el efecto cascada del caso Cristóbal López. Pero de todas maneras, Tinelli no cerró la puerta y aunque haya concurrido a Olivos a comer con el Presidente durante una cena de estrellas, al animador siempre lo encandiló el camino de la política. Por sus simpatías con el justicialismo, podría tratarse de una oportunidad única para volver a posicionarse en lo más alto. Radiografía de un partido a la deriva, que entendió que con la unidad solo no alcanza para ganarle al Gobierno.



Pero de todas maneras, Tinelli no cerró la puerta y aunque haya concurrido a Olivos a comer con el Presidente durante una cena de estrellas, al animador siempre lo encandiló el camino de la política. Por sus simpatías con el justicialismo, podría tratarse de una oportunidad única para volver a posicionarse en lo más alto. Radiografía de un partido a la deriva, que entendió que con la unidad solo no alcanza para ganarle al Gobierno. 
Duhalde no es el primero en tratar de tentar al hombre de Bolívar para pelear un inquilinato en la Casa Rosada. Ya lo hicieron antes otros dirigentes.Todos coinciden es que es el mejor momento para saltar al estrellato de la política, ya que el peronismo se encuentra como un barco sin rumbo y sin liderazgo. Muchos coinciden en que para ganarle al Gobierno no se puede poner todo en la misma bolsa, porque las papas sucias pueden contaminar al resto. Y para ello, muchos dirigentes sugieren que hay que encontrar un jugador que cuente con la aprobación mayoritaria de la gente.
A Duhalde siempre le  sedujo la idea de buscar  a figuras muy populares del deporte o de la farándula ajenas a la política, para aprovechar electoralmente sus niveles de popularidad. Antes lo hizo Ramón Palito Ortega y con Carlos Alberto Reutemann, que finalmente no aceptó embarcarse en esa carrera por temor a quedarse sin nafta.
Duhalde supo ser el jefe del ejército más poderoso de los intendentes del conurbano y conoce cada recoveco de los sentimientos que abrigan esas geografías, donde después del 2001 y como timonel de la Casa Rosada, tuvo que salir a paliar el hambre como se podía, con la ayuda de su mujer Chiche y de las manzaneras. Hoy con su experiencia, cree que podría alumbrar la salida del laberinto  para el justicialismo.
Duhalde, que en su momento también intentó arrastrar a Mauricio Macri a su espacio, conoce que buena parte del éxito del PRO obedece que la mayoría de sus figuras no pertenecen al sistema político.
 
LAS CAMARAS LO PUEDEN TODO
 
El caudillo de Lomas de Zamora asegura hoy que Tinelli tiene un piso de popularidad que no exhibe otro aspirante peronista, salvo Cristina Kirchner. Otros dirigentes sugieren que a Tinelli en lugar de pulsear con Macri, le convendría por su carácter de bonaerense competir con María Eugenia Vidal en la provincia, aunque esa batalla en los números hoy parece casi imposible. Hay que recordar que también se presentaba casi inalcanzable para Francisco De Narváez y sin embargo terminó demoliendo al oficialismo. Pero para Duhalde un ataque estratégico en la espinosa  geografía del frente bonaerense donde se define el 40% del padrón, sería ideal para un  hombre como Sergio Massa, hoy fortificado con la posibilidad de armar un frente común con Florencio Randazzo.
Duhalde tiene la sangre en el ojo con Cristina y sostiene que en tanto y en cuanto ella no mande señales de dar un paso al costado, el camino del triunfo seguirá siendo afín al gobierno. El ex presidente le confía a su entorno que si el peronismo no resurge en el 2019, el retorno será extremadamente duro, ya que Cambiemos se consolidará en una gran fuerza nacional difícil de doblegar, ya que inexorablemente irá captando cada vez más jugadores desencantados del PJ. Como buen futbolero, Duhalde sostiene que "cuando te vas a la B, sinó ascendes al primer año, terminás siendo de esa categoría y todo te cuesta el doble".
En un artículo publicado el domingo pasado en el diario Perfil, Duhalde hizo una autocrítica y reflexionó que "atado conceptualmente a su origen de las tres banderas, el peronismo niega el debate que lo ha llevado a fracasar una y otra vez en el gobierno, se cierra en encuentros de cúpula, apela a la unidad y, de hecho profundiza y amplía la división.Se ha repetido hasta el cansancio que la buena política consiste en poner el oído en el corazón del pueblo. Es lo que no ha hecho mi movimiento en los últimos tiempos y no atina a cambiar. Las generaciones que integran la franja que va desde los 16 a los 40 años –casi un 40% de la población– esperan otra cosa de lo que expresan hoy los referentes peronistas. Y todo el pueblo argentino aguarda respuestas a sus angustias, no candidatos de ocasión", finaliza.
Miguel Pichetto también ve con buenos ojos sumar gente ajena al mundo de la política pero con alto conocimiento. El senador es la caja de resonancia del malhumor de los gobernadores con la Casa Rosada. Se sienten engañados porque argumentan que después de haber votado la reforma previsional, la Casa Rosada no cumple con los compromisos y cada vez los obligan a mayores ajustes.
 
EL PELIGROSO AVANCE DEL OFICIALISMO 
 
Otros de los anotados para la pelea del 2019 son el cordobés José Manuel de la Sota, a quien Duhalde eligió en su momento antes que a Néstor Kirchner, pero no midió. Y también se autonominó Juan Manuel Urtubey, ya que este es su último mandato como gobernador. El salteño entiende que sino sale a jugar fuerte, esta podría ser su última oportunidad.
En lo que tiene que ver con el peronismo bonaerense, lo que más le aterra es la posibilidad de que el oficialismo gane en el histórico partido de La Matanza. Si ello se concreta, podría coronarse el sueño del gurú Jaime Durán Barba: 8 años de Macri en el poder y luego otros 8 de María Eugenia Vidal. Pero todo está supeditado a la economía. Hoy las últimas encuestas marcan que siete de cada diez personas están disconformes con el rumbo y están empezando a descreer del éxito a futuro que augura el Presidente. Para los politólogos, en el 2019 el bolsillo jugará fuerte en las urnas y los partidos deberán exhibir un menú de propuestas muy fuertes y reivindicativas.
Hoy la radiografía del histórico movimiento de masas, a contramano de su historia, no está en el poder y no tiene liderazgos indiscutidos ni candidatos capaces de seducir al electorado mayoritario. No hay ningún peronista suficientemente conocido con imagen positiva neta. Tampoco están las cajas públicas ni los financistas privados capaces de poner una moneda en una aventura opositora, ya sea por convicción o por conveniencia.
Hasta el limitado poder territorial juega un papel preponderante y su dominio del conurbano ha ido menguando, si tenemos en cuenta que grandes bastiones como Lomas de Zamora y La Matanza ya no aparecen como inexpugnables. Además, varios municipios del Gran Buenos Aires están en condiciones de pasar a Cambiemos.
Si pegamos una mirada para el interior del país, no se observa una postal más optimista. La provincia más grande con escudo peronista como Córdoba, hoy es una de las más macristas del país. El resto son distritos menores, tanto como para que uno de los dirigentes que intentan unir el rompecabezas peronista dijera que mientras "la liga de gobernadores de los 90 era una escuadra invencible, la de ahora es comparable al torneo federal de tercera división".
En cuanto a la histórica columna vertebral del justicialismo, el movimiento sindical, también es una bolsa de gatos y se encuentra más fracturada de lo que se había conocido. Las causas obedecen al desprestigio de sus dirigentes, muchos de ellos oscuramente enriquecidos, la transformación del mundo del trabajo y de la economía. Se ven atornillados en motorizar reclamos comunes, a pesar de que la economía no arranca, que el consumo de las clases populares sigue deprimido y que la creación de trabajo es limitada y de baja calidad.
El único alivio que le queda al peronismo, es que el oficialismo sigue siendo minoría en el Congreso, pero no se vislumbran en este año proyectos de ley del Gobierno que puedan unirlos para oponerse, como fueron las reformas fiscal y previsional de diciembre. En el PJ algunos sostienen que "Duhalde ya fue", pero la otra mitad de la biblioteca cree que su experiencia puede significar un aporta para salir del laberinto y hay que escucharlo.
 
LA COCINA DE UNA POSIBLE ALIANZA MASSA-RANDAZZO
 
No obstante, más allá de los intentos del kirchnerismo por forzar uniones desesperadas, también aparecen en el escenario Sergio Massa y Florencio Randazzo, dispuestos a ir por otra vereda. Ambos están decididos a avanzar hacia un acuerdo que los encuentre aliados en 2019. Ya van dos round que disputaron de precalentamiento rumbo a una reconciliación. La iniciaron con una cena de más de cuatro horas, que compartieron en San Telmo, después de años sin hablar.
Por lo pronto, ambos dirigentes no tienen previsto mostrarse juntos en público en el corto plazo. Quieren privilegiar el "armado", la definición de temas en los que tengan posiciones comunes y que les permitan posicionarse como "opositores constructivos", una figura a la que ambos ya apelaron para enfrentar a Cambiemos en el pasado.
El eje de esas propuestas en las que buscan coincidir es la economía y en particular, cuestiones "sensibles al bolsillo", como lo definieron cerca de Massa. Al tope de la agenda están la suba de tarifas, la reforma previsional y los créditos UVA entre otros temas de impacto "cotidiano" en la ciudadanía.
Además se explorarán acuerdos en el Congreso. En el interbloque Argentina Federal, cercano a los gobernadores del PJ, ven con buenos ojos el acercamiento entre Massa y Randazzo.
La próxima movida llegará después de Semana Santa. Podría ser la difusión de un documento de 10 o 15 puntos que combine las coincidencias.
Otra de las alternativas que se evalúan es que Urtubey se enfrente en las PASO con Sergio Massa, sin la participación del kirchnerismo. En caso de un eventual balotaje, podría haber alianzas de por medio. Por su parte, los K promueven que todo se defina en una gran interna, teniendo en cuenta que "el enemigo es Macri". En caso de no obtener aval general, buscarán que todos los candidatos peronistas se comprometan con algunos lineamientos económicos en caso de llegar al poder.
Sin embargo, todos son conscientes que el tiempo corre y que el Gobierno ya está en carrera y les saca ventaja. Mientras tanto, la luz al final del túnel sigue sin aparecer para el peronismo y el reloj de arena avanza. Pero cada día que pasa confirma que por ahora y sin metas claras, lo más probable es que solo se pueda salir del laberinto si la solución llueve del cielo. Muchos rezan en privado que Cambiemos termine pidiendo la hora con un traspié en la economía.

La deuda es una bomba de tiempo y la huida de Caputo suma más sospechas

Los economistas más destacados sostienen que no hay que perder la mirada en el peligroso crecimiento de la deuda externa. Aseguran que puede llevar a la Argentina a otro default. Mientras tanto, el ministro Luis "Toto" Caputo, a quienes en el Gobierno califican como "El Maradona de las finanzas", trató de desactivar las alarmas. Pero terminó alimentando más sospechas en el Congreso sobre los mecanismos para pescar dinero en los mercados



Ante los legisladores de la Bicameral de Seguimiento de la Deuda Externa tiró la pelota afuera. En esta nota el lector podrá encontrar la entretela y el perfil de un hombre que con cara de póker, disparó alegremente que tener sociedades offshore en guaridas fiscales “no es delito” y las comparó con “las cajas de seguridad”. Después del polémico papelito que perforó el mundo mediático, el Gobierno festejó porque el escándalo tapó todo. La oposición quedó colgada de un gancho sin poder conocer por qué el país se ha convertido en el mayor emisor de deuda del planeta.
En su declaración el ministro Caputo dijo tener “todo bien declarado” ante la AFIP y la Oficina Anticorrupción. Y negó nuevamente ser dueño del grupo inversor Noctua Partners II LP –que omitió en su declaración jurada como funcionario– pese a que la compañía lo declaró como uno de sus propietarios “indirectos” ante la bolsa de valores de los Estados Unidos. Y luego minimizó su inclusión Paradise Papers, donde el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) reveló las compañías offshore del ministro. Pero terminó desatando un escándalo por una nota manuscrita que le envió a la diputada Gabriela Cerruti ("mis hijas tienen 11 y 13 años, no seas mala") con la que aprovechó para fabricar una situación de efervescencia y huyó del Congreso sin terminar de responder las preguntas de los legisladores.
Su descargo, sin embargo, deja un manto de sombras: ¿quién era el dueño de ese capital al cual prestó su nombre? ¿Quién era el beneficiario final que permaneció en las sombras? "Yo no tenía que declarar esas acciones ante la Oficina Anticorrupción (OA) ni ante la AFIP porque al ser una tenencia nominal no era parte de mi patrimonio. Está declarado por su dueño", sostuvo el ministro, sin identificar quién es.
Según los expertos en finanzas, "tenedor fiduciario es la persona que actúa con la diligencia de un buen hombre de negocios sobre la base de la confianza depositada en él por una persona o un grupo de personas que le piden que administre sus bienes.Si Caputo fue un tenedor fiduciario, eso debería figurar en los estatutos de la conformación de Noctua, debería estar documentado", agregó. Pero el miércoles en el Congreso, Caputo no exhibió ninguna documentación, aunque dijo que lo hará ante la Justicia. Finalmente, en Cambiemos fue todo fiesta. El escándalo tapó todo. En la Casa Rosada consideran que la actuación de Caputo tuvo un final feliz. La oposición se quedó frustrada y con muchas dudas porque Gabriela Cerruti cayó en la trampa con el famoso papelito que se convirtió en papelón.
El ministro es investigado en los tribunales por omisión maliciosa en su declaración jurada. Es decir, se busca determinar si deliberadamente evitó informar su vinculación con Noctua.
Una vez terminada la tormenta que vivió Luis Caputo en el Congreso Nacional, la bajada de linea desde Presidencia, pasando por la jefatura de Gabinete de Marcos Peña, fue respaldar nuevamente al ministro de Finanzas y, si hace falta, ratificarlo en su cargo. Y avalar todos sus próximos movimientos de colocación de deuda ya programados, incluyendo la operación por 4 mil millones de dólares en el mercado interno que está por lanzar el ministro de Finanzas. La instrucción llegó a todas las espadas mediáticas oficiales (funcionarios y otros) e, inmediatamente, el efecto comenzó a verse en las redes sociales. En lo que se pueda, Caputo debería verse como un triunfador en la sesión bicameral y el kirchnerismo como un grupo de energúmenos que complicaron la buena fe y voluntad del ministro de aclarar los tantos. 
Más que el nivel de deuda, en lo que hay que poner la lupa es el ritmo al cual esta crece. No es fácil encontrar en la historia argentina niveles de deuda pública que hayan crecido tan vertiginosamente como ahora. Eso se debe, tal como el propio ministro admitió, a los exorbitantes niveles de déficit fiscal consolidado, que entre el Tesoro y el BCRA llega a superar cómodamente el 9% del PBI.
FRENTE A LA AMENAZA DE VOLVER AL 2001
La posibilidad de que Argentina sufra una píña y termine nocaut con otro default como en el 2001, es un escenario probable. Lo sostienen a viva voz la mayoría de los economistas. La situación tiene que ver con el peligroso nivel de endeudamiento que ha contraído el gobierno de Mauricio Macri. El panorama es altamente explosivo, ya que esta semana el ministro de Finanzas Luis Caputo, avanzó con otra emisión de bonos a siete años por 5 mil millones de dólares. Hay que recordar que esta medida viene como furgón de cola de los 9 mil millones de dólares colocados con otra emisión en enero. La meta del Gobierno es alcanzar este mes el 60% de las necesidades financieras que requiere para completar el programa de emisión de deuda del 2018.
La idea del Ministerio de Finanzas que conduce Luis Caputo, es sondear la posibilidad de colocar entre 3 y 4 mil millones más con operaciones similares a la realizada con la entidad privada, con lo que sólo necesitaría otros 5 mil millones para casi completar las necesidades de financiamiento de todo el año. El objetivo es adelantarse y cerrar en el primer semestre del 2018 los requerimientos de todo el ejercicio, para lo que sería un último tramo del año con intereses más caros que los actuales. Al menos es lo que los mercados mundiales esperan que pueda suceder en el último tramo del 2018. Caputo necesitaba para este ejercicio un total de treinta mil millones, de los cuales ya colocó unos veinte mil y ya tiene autorizada una emisión por cuatro mil más, con lo que restarían aproximadamente seis millones para cerrar el año. La intención es tener la tranquilidad de que la mayor parte de los requerimientos ya están disponibles, para buscar con calma el remanente en las plazas internacionales más convenientes evitando al máximo Wall Street. Así se los hizo saber a los principales operadores de Nueva York hace unas dos semanas, cuando advirtió que no pensaba hacer nuevas colocaciones en esa plaza en lo que resta del año. Tampoco descarta incluso analizar mercados con monedas alternativas.
También la provincia de Buenos Aires colocó el jueves pasado un bono en pesos a tasa variable por $30.000 millones en el mercado local con vencimiento en 2025. El monto fue superior al estimado por el mercado que preveía que no superara los 22.000 millones. La seguirán en las próximas semanas las provincias de Entre Ríos, con una colación de Letras, y la de Río Negro también con bonos a tasa variable, pero a 2020.
Frente a este cuadro de situación, el ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen recomendó al Gobierno ser "más prudente" con el manejo de la deuda, y advirtió que la Argentina "está dando pasos" hacia una crisis "como la de 2001", que provocó el default. Ahora no tenemos viento de cola, tenemos que ser más prudentes con el endeudamiento y eso no lo estoy viendo", disparó el economista que fue una de las primeras espadas del ex ministro Roberto Lavagna.
Para el mediático economista Javier Milei, "esto termina seguro en una crisis, que cuando estalle me voy a encargar de recordárselo a cada uno de los que defendieron fuertemente el gradualismo y se amparaban en los pobres. Este es un país inviable por la voracidad fiscal". 
La consultora Ecolatina, en tanto, indicó en su último informe que "producto del cambio en el mix de financiamiento, la deuda pública relevante (como porcentaje de exportaciones y PBI) casi se duplicó entre 2015 y 2017, y pasó de US$85.000 millones al momento del cambio de gestión, a poco más de US$150.000 millones al cierre del año pasado".Y advirtió: "En los próximos dos años, la deuda aumentará más rápido que la capacidad de generar dólares comerciales (genuinos). Por lo tanto, quien asuma a fines de 2019 encontrará una economía más dependiente del financiamiento externo que la heredada en 2015".
ARGENTINA LIDERA EL RANKING DE DEUDORES DEL PLANETA

El INDEC informó que la deuda externa alcanzó a fines de 2017 los U$S 232.952 millones y registró un incremento del 28,5% respecto de 2016. El pasivo externo se incrementó en U$S 51.782 millones en el último año, según las estadísticas oficiales.
Para que el lector tenga una idea de la magnitud del endeudamiento, según los últimos datos del Observatorio de la Deuda de la Fundación Germán Abdala indican que fueron 6.621 millones de dólares mensuales, 211 millones de dólares diarios, 8,8 millones de dólares cada hora o 146 mil dólares por minuto. A ese ritmo desenfrenado, la exitosa reinserción de la Argentina en los mercados financieros internacionales convirtió al país en el principal emisor del planeta entre diciembre de 2015 y octubre de 2017.
La apertura de un nuevo ciclo de endeudamiento externo requirió de un conjunto de transformaciones como el desmantelamiento de las regulaciones cambiarias, el pago a los fondos buitre, la liberalización de los movimientos de capitales, el restablecimiento del vínculo con el FMI y el alza en las tasas de interés. El proceso conducido por un equipo de ex directivos de grandes bancos internacionales se apalancó, además, en los bajos niveles de deuda heredados. En ausencia de la anunciada lluvia de inversiones extranjeras y frente al anémico desempeño de las exportaciones, la ancha y bien asfaltada bicisenda financiera que administran desde el Ministerio de Finanzas y el Banco Central ofreció el basamento del incipiente y heterogéneo proceso de crecimiento observado este año.
Argentina es el mayor emisor de deuda soberana para el período 2016-2018 cuando se lo compara con sus pares emergentes en lo que hace a emisiones de deuda soberana en moneda extranjera (en dólares y euros únicamente). Con 59.138 millones de dólares Argentina supera en un 97,1 por ciento (29.138 millones de dólares más) al segundo mayor emisor, Arabia Saudita (30.000 millones de dólares), y en un 195 por ciento al tercer mayor emisor, Indonesia (20.049 millones de dólares).
EL MARADONA DE LAS FINANZAS SUMA Y SIGUE
Para conocer los manejos de este submundo de dineros que van y vienen, hay que subrayar que el timonel de la deuda externa es el ministro de Finanzas Luis Caputo, uno de los preferidos del Presidente y llamado en la Casa Rosada "el Maradona de los números". Es un economista quien, a punto de cumplir 53 años, está considerado un profundo conocedor del mundo internacional de los dineros voladores, con vínculos que pocos tienen en la Argentina.
Además de haber cursado sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Cardenal Newman -como Mauricio Macri-, se recibió de licenciado en Economía en la Universidad de Buenos Aires.
Y trabajó como jefe de Trading para América Latina del JP Morgan entre 1994 y 1998, y el mismo cargo para Europa del Este y América Latina en el Deutsche Bank entre 1998 y 2003. Desde ese año hasta 2008 fue presidente de la sede argentina de dicho banco
Ya como funcionario nacional, fue un hombre clave en la negociación con los fondos buitre, donde la Argentina accedió a pagar 9.352 millones de dólares estadounidenses, para cerrar ese capítulo que quedó abierto durante la gestión presidencial kirchnerista.
Ahora Caputo tiene dos frentes abiertos. Uno es el alto nivel de endeudamiento de la Argentina, que se ha profundizado durante la gestión macrista. Y otro, su situación patrimonial. Con una declaración de 55,75 millones de pesos, es el segundo miembro del gobierno nacional más rico.
Pero las dudas están puestas en sus participaciones en financieras offshore de las islas Caimán, Miami y Delaware. sobre las que se desconoce su real participación y declaración ante el fisco argentino y la Oficina Anticorrupción.
Sobre este tema, Caputo desató las iras de la oposición en el Congreso, cuando señaló durante su informe que "claramente no es delito el tema de las offshore. Piénsenlas como una caja de seguridad. Se usan porque son jurisdicciones impositivamente neutras y esto facilita mucho. Y también por seguridad jurídica. Es esencialmente por eso".
El ministro de Finanzas no declaró sus acciones en sociedades offshore tal como reveló el equipo argentino de Paradise Papers. Ocultar información sobre su patrimonio es un delito. Y fue más allá. Argumentó que “el tema de las offshore no es delito”. “Claramente no es. El único tema es tenerlas declaradas. Piensen en una offshore como una caja de seguridad”, graficó. Nada dijo sobre el origen de los fondos de esas cuentas.
LA AVENIDA ANCHA DE LA EVASION
En contraposición a lo que sostiene el ministro, “Offshore” significa fuera de la costa, pero en términos legales se refiere a empresas o sociedades constituidas fuera del país de residencia, en regiones donde cuya tributación es de un 0%. Las empresas offshore se crean en paraísos fiscales para evitar pagar impuestos.
Por el contrario se llaman empresa onshore (dentro de la costa) a aquellas que trabajan o realizan inversiones en el propio país de residencia o en países con similares leyes tributarias. Pero la línea que los separa es tan pequeña, que a veces esos resquicios legales son aprovechados por inversores para evadir impuestos.
Muchas empresas que sienten que la carga fiscal es mucho mayor en sus países de residencia, que en otras regiones eligen estas zonas llamadas “paraísos fiscales” para realizar sus inversiones. Estos países reciben a las empresas offshore para ofrecerles grandes ventajas impositivas, confidencialidad y seguridad, que no disfrutan en sus países de origen.
Según los últimos datos del Indec, los argentinos tienen en el exterior casi 239 mil millones de dólares. Si el Gobierno lograra que volvieran a confiar en el país y trajeran aunque sea una parte. los brotes verdes con que sueña Macri se harían realidad. Pero Caputo sostiene que habrá que esperar un tiempo. Ni siquiera el ministro de Energía, Juan José Aranguren, tras dos años de gestión, está convencido que Argentina no repetirá en un futuro los descalabros del pasado. Si los funcionarios tienen esta convicción, el último que apague la luz...

Aprovechando el terremoto en el PJ, el Gobierno se coló por el patio de atrás

Parece que el Gobierno está aprendiendo de las picardías del peronismo para hacer política. El mismo día en que la jueza electoral María Servini intervenía el PJ nacional y mientras un sector partidario se disputaba la sede histórica, el macrismo ponía en marcha su plan para expropiar terrenos y legalizar la situación de quienes habitan en villas y asentamientos




Luis Barrionuevo y José Luis Gioja peleaban a brazo partido por un edificio simbólico, sin advertir que en ese mismo instante se les estaban colando por el patio de atrás con un anuncio de neto corte popular que involucra a unos tres millones y medio de personas carenciadas. Una postal similar había ocurrido en la elección del año pasado, cuando mientras se dirimía la interna entre kirchnerismo y peronismo tradicional, Cambiemos perforaba históricos bastiones del PJ en el conurbano para ganar por primera vez en sectores marginales a los que hasta entonces nunca había accedido.
Luego de obtener en ese territorio un sorprendente caudal de votos y apelando al pensamiento del general Perón, el Gobierno ahora busca otra vuelta de rosca para consolidarse en esos sectores sociales desde una actitud simbólica muy fuerte, como es otorgar el pasaporte legal para consolidar el sueño de la casa propia.
La figura central que mueve las piezas en el tablero, es la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley y el objetivo que se persigue es la reparación para 3,5 millones de personas que desde hace años están en una situación de extrema precariedad. Ya pasó mucho tiempo desde que el macrismo desistió de su vieja idea de relocalizar las villas y adoptó el concepto menos controvertido de la urbanización. La iniciativa exhibe un gesto muy fuerte hacia las organizaciones sociales, con las que viene trabajando desde hace un año y medio en el censo de los asentamientos, y que en los últimos meses habían adoptado un mensaje francamente crítico hacia la Casa Rosada.
El vínculo de esas agrupaciones con Stanley es fundamental, ya que muchos mencionan a la funcionaria como la posible acompañante de la fórmula presidencial con Macri en el 2019, en lugar de Gabriela Michetti.
En esa dirección, ahora la Casa Rosada podrá sacar de la galera una medida ante quienes la cuestionan por "gobernar para los ricos". Mucho más después de la interminable catarata de tarifazos que repercutieron fuertemente en las clases medias y bajas, y que generaron inusuales reacciones entre los socios del radicalismo y de la Coalición Cívica. También significa un tiro por elevación hacia el Vaticano, de donde siempre surgen versiones oficiosas sobre la preocupación del Papa por la falta de sensibilidad social del macrismo. Lentamente parece recuperarse cierta sintonía entre Macri y Francisco, quien casualmente tiene entre sus predilectas a Carolina Stanley.
Mientras el Gobierno avanza mirando hacia el 2019, la intervención del PJ nacional por parte de la jueza electoral María Romilda Servini le sube las acciones al kirchnerista sello de Unidad Ciudadana como paraguas del pan peronismo en diáspora. También le cede gentilmente a Barrionuevo el manejo de los fondos de campaña, los aportes del Estado a los partidos políticos y hasta el control de los espacios publicitarios que tendrá el PJ el próximo año en caso de presentar candidatos propios.
El escenario parece extraído de otra época. Basta con acudir al archivo para visibilizar que Servini  y Barrionuevo fueron dos personajes prominentes durante el menemismo. La jueza federal –quien tiene 81 años y viene resistiendo las presiones para jubilarse– es desde hace casi tres décadas quien decide en materia electoral en el ámbito nacional. Tiene varios fallos polémicos en su haber, pero esta vez traspasó una frontera delicada. Respondió como un relámpago a una presentación cautelar que hizo el lunes el triunviro de la CGT, Carlos Acuña, mano derecha de Barrionuevo. Servini, con gran cintura, resolvió en horas y sin dar vista ni al fiscal ni a las partes, como si hubiera alguna urgencia de por medio.  
Esta situación le viene como anillo al dedo al Gobierno y aparece justo en momentos en que el PJ buscaba la unidad. Ahora vendrá una guerra judicial y la consiguiente perdida de tiempo en resolver la cuestión partidaria, mientras en Cambiemos ya están en campaña con varios cuerpos de ventaja.
Faltan catorce meses para la inscripción de alianzas electorales para la elección nacional del 2019 y entre judicialización y tramiterío resulta poco probable -o imposible- que antes de esa fecha, el partido Justicialista pueda estar normalizado. Si la intervención queda firme, no hay PJ en la presidencial algo que le sirve a Cambiemos que apuesta a -y trabaja para- que haya más de una oferta peronista
El terremotolo político en el peronismo que desató la medida podría provocar una estampida de dirigentes hacia Unidad Ciudadana de Cristina Kirchner. El fallo, además, asoma como el preludio de la intervención del PJ de la provincia de Buenos Aires, una medida que podría resultar devastadora para las aspiraciones de la oposición en las elecciones 2019. 
La figura de Barrionuevo además es como una piedra en el zapato de cara a la reorganización del peronismo con el objetivo de las elecciones 2019. Su perfil está asociado a la quema de urnas en Catamarca, a la burocracia sindical y al "hay que dejar de robar al menos por dos años", su celebre frase. Para los observadores, el jefe de la CGT Azul y Blanca detona todos los puentes en medio de incipientes negociaciones en busca de la unidad del pan peronismo para disputarle el poder a Mauricio Macri. "Nadie en su sano juicio va a querer ir con el sello PJ el próximo año si la cara del partido es Barrionuevo. Su designación significa para potenciar la dispersión de los afiliados", sostienen cerca de José Luis Gioja. 
La primer foto que aparece en escena es una corrida peronista hacia el kirchnerismo. Cristina se debe estar frotando las manos, ya que tiene armado el frente electoral Unidad Ciudadana sin el PJ, el sello que le cedió a Florencio Randazzo para evitar la Primaria en las legislativas 2015. La ex presidenta es además la única que le garantiza a los intendentes bonaerenses siempre necesitados de blindar la gobernabilidad en sus territorios un piso electoral del 35%. Este escenario se transforma en un negocio electoral redondo para la Casa Rosada en su aspiración de polarizar con Cristina en las presidenciales del próximo año. Sin renovación ni unidad en el peronismo, Cambiemos estaría en condiciones de alcanzar una victoria en primera vuelta. En el peor de los escenarios, y con Cristina de candidata, podría acariciar un triunfo en el balotaje. 
Más allá de la posesión por la histórica sede de la calle Matheu, todos los caminos de la intervención del partido llevan a pensar en una maniobra presuntamente orquestada por la Casa Rosada. El fallo De Servini, presenta muchas aristas sospechosas. Se pierde en consideraciones políticas y hasta sociológicas, pero es lo suficientemente dañino, como para dejar al peronismo rengo en una instancia clave de cara al 2019.

La estatua de Alfonsín en plaza Moreno, mensaje del bronce para cerrar la grieta

La trayectoria de los patriotas tarde o temprano, se inmortaliza en el bronce. Es una manera premiar en parte lo que hicieron por la nación. En la intemperie, resistirán el olvido y porque no, la impertinencia implacable de los graffitis. La estatua de Raúl Alfonsín estará en pocos días en la emblemática plaza Moreno.



Será a unos 10O metros de las de Perón y Evita. Todo un  mensaje de convivencia democrática, como lo que pregonó en vida.Seguramente nunca imaginó que iba a tener un monumento en La Plata. Un grupo de correligionarios quiso honrarlo y darle la vigencia que merece en la ciudad de las diagonales, donde junto a Ricardo Balbín empezó a forjar el sueño de algún día poder sentarse sillón de Rivadavia. 
 
La idea de reconocer al padre de la democracia de la manera más austera, se fue cocinando a pulmón y a fuego lento, como a él le hubiese gustado. Ni siquiera se requirió el aporte público. El Comité Provincia, dirigido por Daniel Salvador, y la Junta Central de la UCR, a cargo del concejal platense Claudio Frangul, fueron los encargados de juntar el dinero peso a peso. En esa dirección, formaron una comisión pro monumento, después que el escultor Carlos Benavídez asumiera el compromiso de donación de la obra (FOTO). La comisión debió buscar entonces los recursos para aportar los materiales. En ese sentido, se lanzaron a la venta 1.260 estatuillas de escritorio numeradas  y realizadas por el propio Benavídez. A un precio de 1.200 pesos cada una, permitió reunir la suma requerida."Nos compraron bustos personas de todo el país y del exterior", reveló el propio Salvador. Explicó que así solventaron el gasto, porque "el artista donó al Senado la escultura" y a su vez ellos hicieron lo propio al Municipio.
Este monumento que homenajea a Alfonsín como "padre de la democracia moderna", será inaugurado el viernes 20 de este mes en la Plaza Moreno. El vicegobernador bonaerense, anticipó que el monolito que se ubicará en la emblemática plaza, en la zona lindante a las calles 12 y 53 ."Será un reconocimiento a quien se animó a hacer lo que había que hacer con una visión de estadista.Tuvo el valor para terminar con la impunidad para quienes daban golpes de Estado, fue el presidente que hizo conocer la verdad a través de la Conadep y que avanzó en la Justicia siguiendo el debido proceso para condenar y encarcelar a quienes fueron responsables de esa etapa negra en la Argentina", precisó Salvador.
El funcionario además sostuvo que "es la oportunidad para que en la plaza central de la capital de la provincia de Buenos Aires se ponga un monumento de dos metros de altura hecho de bronce por el escultor Carlos Benavídez y financiado gracias a la participación colectiva".
 
UNA ESTATUA DE MAS DE DOS METROS
 
"Los artistas hacemos eso: de una u otra forma contamos la historia”, ejemplificó Benavídez cuando se le consultó por este proyecto sin omitir que en su trayectoria y obra figuran estatuas que homenajean a deportistas, artistas y al ex presidente Juan Domingo Perón. A pesar de vivir en la Ciudad de Buenos Aires, ya hay una huella suya en nuestra ciudad: la escultura en homenaje a Mercedes Sosa que se emplazó en el Paseo del Bosque.
La imagen de Alfonsín no será un busto. Se trata de una figura de cuerpo entero en una posición dinámica y medirá más de dos metros. “Será de bronce, como todo lo que tiene destino de eternidad”, comentó el escultor. “Cuando nosotros no estemos, la escultura seguirá ahí, para la posteridad, como el sistema democrático que el ex presidente contribuyó a reparar luego de una etapa tan nefasta de nuestra historia”, agregó.
Y sobre la elección de la imagen, contó: “Consulté a todo el mundo, a amigos de él, a historiadores, a ex funcionarios. Miré fotos y pregunté y la imagen de cómo debía ser la estatua se me vino inmediatamente a la cabeza: todos me decían que Alfonsín era un hombre que escuchaba y que muchas veces lo hacía caminando. Por lo tanto, busqué inmortalizarlo escuchando al pueblo y caminando hacia el futuro”.
La imagen del líder radical estará tal vez como un aporte para ir cerrando grietas ideológicas, justo a 100 metros del monumento de Perón y Eva. Sólo separado por el arquero griego en posición de disparo de su flecha al rosetón de la catedral. 
Como la arquitectura, las plazas cada seis cuadras, los triángulos en los frontispicios de los Palacios y el mito de los túneles, son legados fundantes de la mazonería. Otras cuestiones quedan en habladurías. Tal la maldición de la bruja (1882) cuando predijo, en esta misma Plaza Moreno, que ningún gobernador de Buenos Aires accedería a la presidencia de la Nación. El propio Dardo Rocha habría podido dar fe de ello, llegado el caso. Otro gobernador, en 2015, descuidó ese detalle. Los presidentes Juan Perón y Raúl Alfonsín nacieron en Buenos Aires. Ni cerca anduvieron de la gobernación provincial. Quietos en el bronce, aparecerían por encima de todas esas supercherías. Además, desde 2010, también comparten cercanía en el Salón de los Bustos de la Casa Rosada.
Aún recuerdo el día que asumió Alfonsín. Traje azul, corbata gris, anteojos y con cabello oscuro. Ese día, se sentó frente al Congreso aquel 10 de diciembre de 1983 para hablarle al país después de 7 años de la más oscura y sangrienta dictadura militar. Sabía que le tocaba la misión más difícil: cortar de cuajo los últimos resabios de una víbora de 7 cabezas que se negaba a entrar en retirada sin antes intentar todo para sobrevivir.
Pero aquel caudillo que vino de Chascomús a domar los potros indómitos de la violencia y la intemperancia, tenía claro lo que había que hacer. Disparó una frase contundente que aún eriza la piel. " Con la democracia no solo de vota, sino que también se come, se educa y se cura". Hoy 36 años después, la realidad argentina demuestra que aquella convicción sigue siendo una asignatura pendiente del sistema democrático.
 
UN CAMBIO DE PLANES QUE ALTERO LA HISTORIA
 
Tuve oportunidad de conocer y entrevistar a ese hombre nacido el 12 de marzo de 1927 en Chascomús. Políticamente, fue el heredero de Ricardo “El Chino” Balbín. Fue su discípulo, y más tarde, su más fuerte contrincante interno. Recuerdo que en aquel momento desde el entorno radical me revelaron pormenores de que fue esa interna. Cuenta la leyenda que Balbín llamó telefónicamente a Alfonsín. Se reunieron en la casona de la calle 49 y 12. Balbín le confió que estaba viejo y que el radicalismo necesitaba renovarse. "Salga Raúl y camine la Provincia", le dijo don Ricardo. Pasaron meses y después que Alfonsín cumpliera el cometido, regresó a recibir la bendición final de su jefe. Para ese entonces, el líder radical inesperadamente cambió el discurso y argumento: "Mire Raúl, yo me quería retirar, pero los correligionarios me piden que continúe".  No se sabe si hubo portazo, pero Alfonsín se fue decepcionado. Lejos de bajar los brazos, tomó energías y fundó Renovación y Cambio, que se constituyó entonces en la agrupación mayoritaria de la UCR. Se impuso en las elecciones internas para cargos partidarios realizadas en las distintas provincias, ganando el Comité Nacional cuya presidencia fue ocupada por Alfonsín y, en alianza con Línea Córdoba (Víctor H. Martínez) y con la aquiescencia de sectores de la desgajada Línea Nacional, obtuvo la designación de Raúl Alfonsín como candidato a presidente, quien finalmente resultaría triunfante en las elecciones presidenciales del 30 de octubre de 1983.
Alfonsín tuvo un amplio triunfo en todo el país.Parte de ello tiene que ver la quema de un ataúd en un multitudinario acto de cierre de campaña del peronismo en la 9 de Julio. El dirigente Herminio Iglesias, fue el autor de ese desatino que demostró que la ciudadanía a esa altura condenaba cualquier gesto de omnipotencia y lo demostró en las urnas. Paradójicamente en La Plata, el líder radical cosechó también una avalancha de votos, después de haber llenado el viejo estadio de Estudiantes ubicado sobre la calle 1 y 55. Ese día quedaron varias cuadras de ciudadanos sin poder entrar. En la previa a los comicios, en la redacción de Diario Popular pusimos una urna para medir el voto y Alfonsín también arrasó.
Hay que resaltar que durante el gobierno de Alfonsín (1983-1989), las relaciones internas de la UCR estuvieron marcadas por el enfrentamiento entre "los históricos" y la Coordinadora, aún dentro del Movimiento de Renovación y Cambio, que continuó formalmente como sector interno liderado por Alfonsín luego de finalizada su presidencia.
 
EL PRIMER TRASPIE CON EL SINDICALISMO
 
La voz resonante que erizaba la piel hasta cuando pedía un médico en medio de la multitud, el gesto firme y una idea de convocatoria clara hicieron parte considerable de su victoria. Doce puntos porcentuales separaron una alternativa de la otra, diferencia casi abismal tratándose del peronismo, en su primera derrota. Germán López, secretario general de la Presidencia, un hombre tan honesto como antiperonista, se constituyó en su consejero y mano derecha. En este contexto se debe ubicar el intento de disputarle los sindicatos al peronismo con la ley de reordenamiento sindical que impuso su ministro de Trabajo, Antonio Mucci, pasajero de la historia, un asunto instalado en el mismo espíritu de sus denuncias en la campaña de un "pacto sindical-militar".
Resultado: un fracaso a cien días de iniciado su gobierno cuando el proyecto fue rechazado con el voto del neuquino Elías Sapag en el Senado. Caían también las aspiraciones del "tercer movimiento histórico", que alentaba la Coordinadora para absorber al peronismo en una nueva corriente de acción popular transformadora. Sin embargo, las razones del progresivo deterioro provinieron del frente militar.
Alfonsín quiso contener con el juicio a las tres primeras juntas y algunos pocos jefes, el proceso de justicia respecto de la emisión de órdenes y de los excesos en su cumplimiento. Pero una modificación a la ley que reformó el Código de Justicia Militar (la introdujo el mismo senador del Movimiento Popular Neuquino) terminó abriendo juicios para otros responsables. No hubo modo de detener la avalancha de procesos, con resistencias en el frente militar. 
 
LA SEMANA SANTA QUE PUSO EN VILO AL PAIS
 
Comenzaron entonces los pasos hacia atrás, como la ley de punto final, aprobada en diciembre de 1986.
Pero la herencia de la dictadura estaba lejos de morir. En la Semana Santa de 1987 Alfonsín soportó la primera de tres sublevaciones militares que encabezaron Aldo Rico y Mohamed Alí Seineldín.
"La casa está en orden y no hay sangre en la Argentina. Felices Pascuas", saludó el Presidente, terminada la sublevación, desde de la Casa Rosada a los miles que se habían movilizado para defender la democracia.
Pero la casa no estaba en orden, y Alfonsín, que ya había sancionado la ley de punto final (fijaba un límite de 60 días a las acciones penales contra militares) creó la ley de obediencia debida, que exculpaba a los oficiales que actuaron obedeciendo órdenes. Y después de la rebelión, la sanción de una nueva ley de obediencia debida, que en los hechos significó una amnistía encubierta. 
El 6 de septiembre de ese año, el radicalismo perdió la elección en la estratégica provincia de Buenos Aires y Antonio Cafiero, sucesor del radical Alejandro Armendariz, se constituyó en el referente que colocaba el primer mojón para la resurrección del peronismo.
Alfonsín, hombre de sueños, quiso trasladar la Capital Federal y hasta logró la ley respectiva; quiso, también, modificar la Constitución, que quedó en un proyecto en el Congreso. Finalmente, una crisis hiperinflacionaria lo arrancó del gobierno, que debió entregar antes, en medio de un gran acuerdo político que hizo posible lo que la Carta Magna no contemplaba. Volvió al llano y al partido. Sus correligionarios no quisieron, ni hubieran podido soslayarlo, con lo cual, al tiempo, volvió a tener peso específico propio. En esa condición, en la importancia de su nombre y trayectoria, fue que el 4 de noviembre de 1993, pudo él y sólo él arribar a un pacto casi en las sombras con Menem, requerido por éste de mil formas, para lograr su reelección.
 
LA OPOSICION CLARIVIDENTE A LA GUERRA DE MALVINAS
 
El Pacto de Olivos, formalizado por ley en diciembre de ese año, permitió la declaración de la necesidad de la reforma, incluyendo en ella lo que quería el radicalismo. A Menen le bastaba con que le permitiera quedarse un período más en Olivos (cuatro, en lugar de seis años). Había en esa decisión de caudillo yrigoyenista una certeza verificable: el peronismo (todo el peronismo) iba a ser lo imposible para conseguir esa ley, a cualquier precio, de cualquier manera. 
Desde entonces Alfonsín fue también un poco Balbín y, al mismo tiempo, otro Alfonsín, capaz de enseñar desde sus frustraciones y de reírse de ellas. Había llegado a grandes conclusiones como aquella de "los radicales no amamos el poder", para demostrar que se lo ejercía como un compromiso cívico, a diferencia del peronismo que lo quería porque sí, cualquiera sea el uso que hiciera de ese poder. Se permitió también neutralizar una tercera fuerza que venía como cuña a quebrar el bipartidismo, abriendo el radicalismo -fuerza difícil para esta clase de acuerdos- a una Alianza que lo llevaría al gobierno. Así fue como Fernando de la Rúa, crecido bajo la manta balbinista, a quien Alfonsín había pulverizado en la interna de 1983, llegó a la presidencia de la Nación.
En 1982, ante la Guerra de las Malvinas, Alfonsín, asesorado por un grupo de intelectuales como Jorge Roulet, Dante Caputo y Jorge Sábato, fue uno de los pocos políticos argentinos que se opuso a la acción militar en las islas Malvinas y sostuvo que su finalidad era lograr el fortalecimiento de la dictadura. Exigió al gobierno militar que proveyera información verídica sobre la marcha del conflicto.
Este mismo grupo influyó en la decisión de Alfonsín en promover la caída de la Junta de Comandantes encabezada por Galtieri, proponiendo que asumiera un gobierno civil de unidad nacional conducido por el ex presidente Arturo Illia con el fin de proceder a la democratización.
 
EL ULTIMO ADIOS DE UN PUEBLO ACONGOJADO
 
Alfonsín falleció a los 82 años, el 31 de marzo de 2009, debido a un cáncer de pulmón y luego que su salud se viera agravada, por una neumonía broncoaspirativa.
El Gobierno decretó tres días de duelo nacional y sus restos fueron velados desde primeras horas del 1 de abril de 2009 en el Salón Azul del Congreso Nacional al que concurrieron además de autoridades y políticos de distintos partidos un número aproximado de 80 mil personas. La multitud debió esperar en fila entre cinco y seis horas. Al día siguiente, sus restos fueron llevados en una cureña militar escoltada por el Regimiento de Granaderos a Caballo al Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires. Los restos descansaron provisoriamente en la bóveda de los caídos en la Revolución del Parque hasta que luego fueron trasladados a un monumento individual en el mismo cementerio en un lugar construido sobre mármol gris y beige, donde hay una cruz en lo alto y un luminoso vitraux por el que entra una luz tenue.
La frase del preámbulo de la Constitución Nacional que Alfonsín solía repetir durante la campaña presidencial está grabada sobre un mármol, como reseña de sus intenciones y legado: "... Con el objetivo de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer la defensa común, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino... Tal vez ahora, con su recuerdo imperecedero desde el bronce en la plaza Moreno, muchos estén llamados a refrescar su aporte a la democracia, como una manera de ir cerrando la grieta.

El Gobierno no puede ocultar un escenario de crisis que avanza

Cuando los zócalos de la televisión y los tapas de los diarios se ponen en llamas con la escalada del dólar, es porque la Argentina está en problemas. El comportamiento de la moneda norteamericana y los US$ 5.000 millones que el Banco Central debió poner en juego para frenar el desafío de los mercados, le ganaron por goleada a cualquier otra preocupación.



Macri sabe que está siendo sometido a un nuevo examen por el mercado. Por eso se fue a reflexionar junto al mar en Chapadmalal, para ver la manera de encontrar una salida. Es la peor semana que ha soportado el Gobierno. En estos momentos debe responder si es capaz de aguantar con las reservas monetarias para que el riesgo de devaluación no empuje hacia arriba la inflación de abril. 
Afortunadamente, el fin de semana largo sirve para aplacar los ánimos. Pero ya no se puede ocultar, que en pocos días, la Argentina se precipitó en una crisis de alto voltaje. Insatisfacción social, descenso de la popularidad del Gobierno, la escalada de la moneda norteamericana. Una pulseada abrazo partido entre el Banco Central y el mercado financiero. Son crispaciones que reavivaron la incertidumbre. El no saber qué va a pasar que hemos vivido los mayores de manera repetida, hoy empieza a calar hondo en los jóvenes, embarcados en proyectos a mediano plazo de un gobierno que se pone el cartel de innovador, pero que está encerrado en una fórmula que se marchita día a día.
 
LA BICICLETA FINANCIERA EN PUNTA
 
Como reviviendo una postal del pasado, durante la semana pasada muchos ciudadanos corrieron, una vez más, a convertir sus pesos en dólares, mientras los jóvenes que obtuvieron créditos hipotecarios seguían con angustia la evolución de la divisa, porque el crecimiento de apenas unos centavos en su precio implica un incremento de miles de pesos en la deuda que contrajeron con los bancos. En la otra vereda, los actores fuertes del mundo financiero desarrollaban sus estrategias defensivas: fondos llevándose el dinero, inversores postergando decisiones, cambios de cartera, empresas deslizándose en el pánico porque las tasas llegaron al 30%. Y especuladores frotándose las manos por la misma razón.
Mientras tanto, los últimas encuestas confirman un escenario oscuro para el oficialismo, que no hace otra cosa que estimular a la oposición, que empieza a entrever cada vez vez más cerca la meta de poder volver al poder en 2019. Los datos de la encuestadora Poliarquía exhiben una caída significativa de las expectativas sociales y económicas: menos del 20% considera positiva la marcha del país y la economía, el 52% cree que la situación empeoró el último año, aunque el 40% se aferra a la esperanza de que mejore en los próximos meses. La aprobación presidencial cae al 45%, uno de los puntos más bajos de la serie histórica, junto con la confianza en la capacidad de la administración para resolver problemas. En síntesis, comenzaron a germinar evidencias que tornan angustiosa la reelección.
 
LA CREDIBILIDAD EN MACRI DEVALUADA
 
Aunque no lo reconocerán en público, la administración Cambiemos es consciente de su impotencia para resolver la cuestión económica. Fracasa de manera permanente para encontrar la luz al final del túnel. Esto tal vez explique porque hoy nadie le cree a Macri dice que lo peor ya pasó, ya que después de su profecía las tarifas, los combustibles y el dólar terminan picando en punta. El Presidente terminan naufragando en su discurso, porque tiene demasiados voceros para diagnosticar la economía. Pero nadie lo hace de una manera convincente. Ni siquiera los empresarios compran esas acciones amarillas que terminan  cotizando en baja.
Por estas horas, en Balcarce 50 se convencieron acerca de la necesidad de que el Banco Central muestre señales de fortaleza. Creen finalmente que Federico Sturzenegger debe liderar la resistencia y  aseguran que por un tiempo debe ceder la pulseada permanente que le plantea Mario Quintana desde la Jefatura de Gabinete. Como lo expliqué en un comentario anterior, a Mauricio le quedó claro que aquella foto del titular del Banco Central entre Marcos Peña y Quintana terminó siendo perjudicial y ahora se ven los resultados. Ha llegado el momento entonces de dejar en segundo plano las cuentas pendientes de la interna oficialista y poner proa a tranquilizar el mercado.
Desde el gobierno entienden el torniquete que armó el peronismo en Diputados por las tarifas y el de los mercados en torno al valor del dólar. Estas cuestiones han puesto a Macri en una encrucijada novedosa y muy complicada. Cualquier decisión que tome le va a significar un costo ante los sectores del poder o ante la opinión pública.
Los asesores del Presidente creen que el Círculo Rojo le pide a Macri que no abandone el compromiso fiscal, la batalla contra la inflación y que, de ser necesario, vete el proyecto opositor para atar la suba futura de los servicios públicos a los aumentos salariales.
 
LA ESTRATEGIA DE NO CEDER CON LAS TARIFAS
 
El plan de "ni un paso atrás", es el que se llevó en carpeta Macri a Chapadmalal. La ecuación matemática de alta inflación, tarifas más caras y este dólar convidado de piedra parecen tomar distancia del peligroso cisne negro que acecha a los gobiernos.Pero cuidado, porque las encuestas le juegan en contra al Gobierno en la previa de un año electoral. Los hombres del Presidente no deberían confiarse mucho tiempo más y corregir las falencias, sobre todo las que pegan por debajo de la linea de flotación de la clase media, que fue la que les dio el voto para estar gobernando. La realidad marca un frente de tormenta en el horizonte. Y es grave, porque tiene efectos colaterales e irrumpe con facilidad a la luz del ánimo fatalista y pendular de los argentinos.
Frente a este escenario de tarifas explosivas, Macri le ha pedido a los gobernadores como gesto de grandeza que limpien de impuestos las facturas sobrecargadas de imposiciones especiales y cargas tributarias. Pero la gran mayoría se niega y le piden que baje el IVA primero. La Casa Rosada responde que se olviden. Dicen que el IVA es coparticipable. Por lo tanto, las provincias dejarían de percibir unos 20 mil millones de pesos. Y la nación otro tanto.
Macri está aferrado a la teoría Aranguren. No quiere aflojar porque está convencido que la estrategia de la oposición apunta su dardo al centro del corazón del aparato fiscal. Si el Presidente cede, a la incertidumbre económica se le agregará la vulnerabilidad política, una medicina letal para el período electoral que está por venir. En caso de que la situación de las tarifas toque fondo, en la Casa Rosada sostienen que se apelará al veto como única salida. Mientras tanto, la inflación y la inseguridad están en la cresta de la ola y alientan el malhumor social de manera riesgosa. La gente observa con estupor que el efecto paralizante de cada vez que sube el dólar hace que los salarios se derritan y se desplome el poder adquisitivo.
 
EL PERONISMO CALIENTA MOTORES
 
Aunque el peronismo aún no ha recuperado su capacidad de fuego frente a esta postal que le es favorable, hay algunos signos de fortaleza. Por lo pronto, Sergio Massa y Florencio Randazzo parecen liderar la franja que pica en punta, por fuera del motor populista y envejecido del kirchnerismo. Han olfateado que el Gobierno muestra signos de debilidad y entienden que hay que dar un paso adelante. Una prueba de ello, es el alejamiento de la coalición gobernante con tantos meses de anticipación que ha planteado Emilio Monzó, el jugador clave de Macri en la Cámara de Diputados.Este hombre proveniente del riñón del PJ y que en su momento significó una pieza clave en el armado del PRO, está emigrando de a poco porque ha experimentado en carne viva que la conducción política del partido gobernante está en muy pocas manos. En los dos últimos dos años Monzó fue ninguneado de manera permanente por Marcos Peña, el hombre más influyente de Macri. También María Eugenia Vidal le fue poniendo alambre de púas a su intento de peronizar el PRO en la provincia de Buenos Aires. Hoy Monzó está debilitado. Ya no tiene ni voz, ni voto en la mesa chica de Macri. Por eso avisó su disinterés de jugar a futuro para defender los colores del equipo amarillo. “Me siento liberado”,admitió el legislador hace unas horas. “Estuve casi un año sin hacer nada, sin un rol político”, les confió a sus interlocutores.
 
MONZO, UNA PIEZA CLAVE QUE SE ALEJA
 
Aunque había regresado con su esposa desde el año pasado a la quinta familiar Los Abrojos, donde el presidente Mauricio Macri lo recibe con Juliana Awada, nunca volvió a ser el armador político de brillo hasta 2015. Su distanciamiento de la mesa chica y la mediatización de sus críticas hacia el esquema concentrado de decisiones lo terminaron de alejar. Cree que el gurú Jaime Durán Barba y Marcos Peña son en parte los responsables de que Macri esté encerrado en una telaraña de la que no puede salir. Afirma que por su propia supervivencia el Gobierno debería ampliar su base operativa sumando gobernadores e intendentes peronistas para poder ponerle el pecho a las balas en las crisis. Además descree que la política económica esté dando sus frutos, como recitan en el primer piso de la Casa Rosada.
Monzó no es un cuatro de copas. Fue el motor de todas las leyes que necesitó el Presidente y pieza fundamental para acercar a Elisa Carrió y, luego, a la UCR, y conformar Cambiemos en 2015. Fue jefe de la campaña presidencial además de ministro de Gobierno porteño. Pero todo cambió el 10 de diciembre de 2015. “Dedicate al Congreso”, le aconsejó el jefe de Estado. Luego, con el impulso cotidiano del jefe de Gabinete, Marcos Peña, lo fueron apartando delicadamente de la mesa chica. Siguió yendo a las reuniones de “coordinación”, donde admite que se aburre.
Cuando anunció su retiro de Diputados, de Macri para abajo, todos le palmearon la espalda. Pero nadie le dijo que es necesario que se quede para defender las banderas en el 2019. Tal vez cuando llegue ese momento, el peronismo lo invite a jugar en la otra cancha, donde se siente más cómodo.