jueves, 11 de diciembre de 2014

Scioli puso la otra mejilla y se ubica de cara al sol


Por Jorge Joury
Daniel Scioli tiene en claro que debe barajar y dar de vuelta. Sabe que si quiere sobrevivir al rigor del látigo kirchnerista, debe bajar un cambio y frenar ansiedades. Su plan presidencial de aquí a las PASO, puede naufragar con Cristina en contra. Más exposición de gestión, menos puesta en escena peronista, aunque continuar con el armado por el interior del país, pero sin levantar olas. Eso fue lo que le aconsejaron en las últimas horas, durante una reunión de la mesa de conducción nacional, celebrada en el más absoluto secreto en las oficinas de la Fundación DAR que timonea su hermano, José “Pepe” Scioli, uno de los mosqueteros de la campaña.
En ese marco, se delinearon los objetivos inmediatos en tres escalones. El primero, el lanzamiento reforzado del Operativo Sol, previsto para el viernes próximo en Pinamar. El segundo, la inauguración de la obra de ampliación en la autopista Buenos Aires-La Plata. Y el tercero, un acto en el Luna Park, el próximo 16, cuyo eje será entregar un crédito de 100.000 del Banco Provincia, pero vedando al evento de cualquier manifestación electoral, no como se pensó en un principio. Después se verá si esas señales de repliegue sirvieron para aplacar las iras de la Casa Rosada. No hay que olvidar que la pelea electoral en el oficialismo ya está en marcha. La largada la dio Cristina y todos los candidatos tienen luz verde desde Olivos. La estrategia es equilibrar la balanza. Que los anotados se decanten solos y concentrar el poder hasta el último minuto, para convertir a CFK en la gran electora. Fue por ello que los postulantes más identificados con el gobierno, se pintaron la cara y le marcaron con absoluta crudeza la cancha al gobernador. Fue la reacción inmediata al acto de un sector del PJ en La Plata, donde se transparentó claramente la intención de mostrar que Scioli es el candidato favorito. La lluvia de críticas que recibió el ex motonauta, sobre todo de su competidor directo, Florencio Randazzo, le bastó para aflojar y no tensar más de la cuerda. De allí que mandara una respuesta a su estilo: al primer cachetazo, poner la otra mejilla. La primer prueba de fidelidad fue apegarse al libreto oficial alentando el nombre de Cristina en una boleta y la otra, bajar el tono partidario a sus reuniones.

LOS TIEMPOS DE CFK
“No hay que sacar los pies del plato. Cristina es la que marcará los tiempos. Cualquier impaciencia, puede ser fatal”, opinó uno de los barones del Conurbano, hombre que peina canas en internas. “Nosotros vamos a esperar que nos vengan a buscar y ver qué proponen cuando nos pidan salir a recolectar los votos. Mientras tanto, silencio de radio”, confió el vocero.
A todo esto, el Operativo Mar del Plata que planean las primeras espadas naranja, promete ser impactante para los turistas. Será una suerte de parque de diversiones frente al mar. Algo así como la nave insignia como en el pasado verano fue el Museo de Arte Contemporáneo. La seguridad será otra de las grandes apuestas en todas las playas. “Gestión, gestión y gestión, nada de hechos políticos y menos aquellos que puedan quedar como un distanciamiento con la Casa Rosada”, confiesan desde el estado mayor sciolista.
El mandatario también inaugurará antes de fin de año un tramo de la ruta 6 en Ezeiza. Su deseo, y las ´ordenes al ministro de Infraestructura Alejandro Arlía, era tener culminada toda la traza antes del cambio de almanaque. Pero todavía queda bastante por hacer y la inauguración completa recién se realizaría en 2015. “Daniel se va a ir de la gobernación con la ruta 6 terminada”, prometen quienes hace poco nomás aseguraban que no pasaba de este año la finalización de la obra.
El enojo dentro del kirchnerismo con Scioli coincidió con el avance de la investigación judicial que involucra a la Presidenta, vinculada con el accionar de la firma Hotesur. “Cristina recibe piñas, quieren llevársela puesta y este tipo no dice nada”, se quejó un dirigente bonaerense cercano a La Cámpora. El tsunami alcanzó también al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, al que acusan de haber “entregado” a Scioli el partido que conduce.

CUMBRE EN AVELLANEDA
Uno de los primeros en manifestar airadamente su disgusto tras la reunión del PJ en La Plata, porque no se nombró de manera relevante al matrimonio K, fue el intendente de Berazategui, Juan Patricio Mussi. Durante el fin de semana Mussi participó de un cónclave en Avellaneda. Allí junto a dirigentes de La Cámpora y tres poderosos alcaldes de La Tercera discutieron la tensa situación. Se acordó además profundizar el trabajo con cada vecino y reafirmar el apoyo a Cristina de cara al acto del próximo sábado en la Plaza de Mayo. El club Crucecita de la localidad de Sarandí, fue sede del encuentro. Allì se sentaron a una mesa los diputados provinciales Miguel Funes y José Ottavis, el senador provincial, Santiago Carreras; el subsecretario de Juventud de la Nación, Facundo Tignanelli; y los diputados nacionales Andrés Larroque y Eduardo “Wado” de Pedro. Por el lado de los jefes comunales dieron el presente Jorge Ferraresi (Avellaneda); Julio Pereyra (Florencio Varela) y Darío Díaz Pérez (Lanús). Lo hicieron para respaldarse y alentarse mutuamente, además de coordinar acciones sobre la movilización del próximo sábado a la Plaza de Mayo en apoyo a la Presidenta.
El intendente de Berazategui, que reafirmó su intención de ser precandidato a la Gobernación, señaló que le “interesa ser parte de este proyecto colectivo donde Cristina será la gran electora. Ella es la gran DT, que nos marcará el lugar de la cancha a cada uno de nosotros, para trabajar y poder ganar los partidos que se vienen”.

ENCUESTA CLAVE
El dimensionamiento de la imagen presidencial, coincide con una  encuesta realizada por la consultora Rouvier y Asociados, y difundida por la agencia de noticias Télam. Allí se da cuenta de una alta imagen positiva para la presidenta, que se ubica en torno al 50%. También revela grandes chances electorales para el FpV.
El sondeo muestra que la sumatoria de candidatos del FpV,  da volumen a ese espacio y lo ubica en posición de liderazgo con el 32.5% de los votos. La grilla de candidatos incluye a Daniel Scioli, Sergio Urribarri; Florencio Randazzo, Agustín Rossi, Julián Domínguez y el senador Aníbal Fernández. En concreto, el muestreo realizado telefónicamente entre el 17 de noviembre y el 1° de diciembre, sobre una población de 1.200 personas de todo el país, le adjudica a la fuerza que conduce Cristina Fernández de Kirchner el 32,6% de los votos, seguido por el partido de Sergio Massa, que se alzaría con un 20%. Por debajo del FR, aparece el PRO de Mauricio Macri con una intención de voto del 16,2%. Además, la suma de los candidatos radicales y socialistas, le permitirían al FAU una performance del 12,2%.

EL PLAN DE MAXIMO
En cuanto a la irrupción cada vez más fuerte en la escena nacional de Florencio Randazzo, en la residencia de la calle 6, han leído el mensaje. Decodificaron que fue el propio Máximo Kirchner el que le dio vía libre para que “defienda los trapos”, camino a la interna. En la Plata afirman que no le temen al hombre de los trenes, pero son cautos y respetuosos en torno a que una primaria muy inclinada, podría debilitar el armado sciolista. El dato que preocupa es una encuesta de Poll Data que señala que consultados los que votan en la primaria al FPV, el 54% está dispuesto a votar a Randazzo, si este cuenta con el apoyo de Cristina. De esta manera, Scioli terminaría con el 34%.
No obstante, fuentes cercanas a Olivos señalan que Máximo K está convencido que el candidato terminará siendo Scioli. Es difícil que en lo poco que falta, alguno de sus contrincantes pueda igualarlo, porque está demasiado instalado. Pero se la harán difícil con la guerra fría a través de Randazzo. Será una  manera de domesticarlo cuando llegue la hora de llevar a las listas a los hombres de La Cámpora y de la pinguinera de paladar negro. Inclusive lo que se menciona es que se está trabajando para que el vice de Scioli sea un puro.
El gobernador de Entre Ríos y candidato presidencial, Sergio Urribarri, es uno de los más mencionados para formar parte de la fórmula, porque tiene el acompañamiento del resto de los integrantes K. También figuran en la grilla el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. “Urribarri tiene mucho consenso, sabe que para la presidencial no le alcanza y creemos que debería formar parte de la fórmula. Es gobernador, tiene militancia, tiene manejo”, sostiene un ex ministro, ahora focalizado en el armado nacional. Para el caso de que se logre enderezar el rumbo económico, tampoco habría que descartar al ministro de Economía, Axel Kiciloff, quien quiere pisar fuerte. En este caso, en los laboratorios sciolistas creen que el ministro no le sumaría y complicaría el voto de la clase media. No obstante, reconocen que en el ambiente financiero se habla de esa idea, que a medida que se acerca 2015 toma fuerza. Otros afirman que la lapicera para el armado de listas la está manejando el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. La idea ES que los candidatos a senadores y diputados deberán ser puros, para garantizar la continuidad del poder cristinista.

CANCILLER EN LAS SOMBRAS
Cristina terminó la semana con un claro gesto de desconfianza hacia Scioli. Decidió despedir a un histórico del kirchnerismo, Rafael Follonier, de 66 años, considerado una suerte de canciller en las sombras. El funcionario al que Néstor Kirchner llevó como consejero, tuvo que abandonar la coordinación de la Unidad Presidente. Follonier cometió el pecado de ayudar al mandatario bonaerense con su gira casi presidencial por Uruguay y Chile. Las reuniones que tuvo con Michelle Bachelet y Tabaré Vázquez cayeron mal en Olivos. Algunos sostienen que en la presentación de su libro, Scioli le confió a un empresario de los medios. “Cristina no me quiere nada, pero soy su última esperanza”.
Será entonces una buena oportunidad para el gobernador, el acto del próximo sábado en la Plaza de Mayo, donde se conmemorará el 31er. aniversario del regreso de la democracia, el Día de los Derechos Humanos y ambas asunciones al poder, en 2007 y en 2011, de Cristina Kirchner. Allí  podrá desplegar a su ejército en la dirección que le marca el cristinismo y por lo menos, ganar tiempo para no tener que volver a poner la otra mejilla. Lo que se planifica en las usinas de Balcarce 50, es una suerte de 17 de octubre de apoyo a CFK frente a la ofensiva judicial. La idea es instalar con fuerza que a Cristina la quieren proscribir.
Por lo que trascendió, la jefa de Estado cerraría el acto  con un discurso a partir de las 20 . Seguramente marcará los ejes centrales de su último año. Será el momento para decodificar las señales y gestos que pueda enviar hacia el futuro del kirchnerismo. El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, está al mando de la convocatoria tanto a los intendentes del conurbano, como a los gobernadores y a los líderes de los movimientos sociales para que esta nueva reedición de la fiesta kirchnerista pueda escenificar la fortaleza de la Presidenta para lo que queda de mandato. Los candidatos deberán estar atentos, además de dar el presente. Quien sepa leer mejor lo que dirá la jefa de Estado hacia dentro y fuera del FPV, será el más inspirado para caminar la interna. La frutilla del postre la esperan al otro día en la tapa de los diarios, con las fotos y  títulos dando cuenta del número de concurrentes. El desafío es marcar un récord, superando las 150 mil personas. La nota de color, seguramente serán las  banderas partidarias, que hablarán de los más fuertes territorialmente.

El tren de Cristina viene con Randazzo en clase especial


Por Jorge Joury
La guerra fría contra Scioli en el propio oficialismo, ya está en marcha. El ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo y el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez son hoy los principales mosqueteros del “operativo ablande del gobernador”. Es evidente que el mensaje que viene de la Casa Rosada lo que le está sugiriendo al bonaerense, es que baje un cambio, calme las ansiedades y espere la interna para dirimir candidaturas.
Para muestra sobra un botón, Randazzo y Domínguez, como habíamos anticipado desde esta columna, desembarcaron ni más ni menos que en La Matanza. Llegaron hasta allí con la intención de mojarle la oreja a Fernando Espinoza, el intendente municipal y  titular del PJ bonaerense. El hombre que en el cónclave partidario en La Plata, dejó en claro su alineamiento con el equipo naranja y se olvidó de resaltar con fuerza la figura de Néstor y Cristina, algo que la liturgia K no perdona.
Ambos fueron los oradores en un acto organizado por el Movimiento de Integración Peronista, que lidera el histórico dirigente gremial local,Carlos Gdansky, quien a la vez es diputado nacional. El sindicalista elegido tampoco es una casualidad, ya que mantiene viejas antinomias con Espinoza, que aunque le tocó oficiar esta vez de visitante, igual se hizo presente y metió un bocadillo durante la convocatoria.
Durante el acto realizado en la cancha de Huracán de San Justo y en directa alusión a Scioli, Domínguez aseguró que “los desafíos que plantea el futuro se resuelven en la calle junto al pueblo y no en la pasarela del marketing”.
DIRECTO A LA CABEZA
También apuntó a la cabeza del ex motonauta al señalar que: “Los peronistas de verdad siempre vamos a defender el liderazgo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”, en lo que se decodificó como un claro mensaje crítico al acto llevado a cabo en La Plata por el PJ bonaerense.
El convite se realizó a propósito del aniversario del Movimiento de Integración Peronista de La Matanza. Otras de las figuras presentes fueron  el ministro de Trabajo Carlos Tomada, el secretario general de la CGT Antonio Caló, diputados nacionales y dirigentes sindicales.
Gdansky  está abiertamente enfrentado a Fernando Espinoza y suele artillarlo con duras críticas, sabiendo de sus intenciones de postularse a la Gobernación de Buenos Aires. También, como prueba de su rechazo al jefe comunal, renunció a su cargo en el PJ local y a los pocos días anunció que iría por la intendencia. La idea es cruzarse en las Primarias con el alfil del hoy sciolista Espinoza, que podrían ser el senador Daniel Barrera o la diputada Verónica Magario.
En la contienda de pago chico, el  jefe comunal no se achicó y le respondió : “Que se presente Gdansky, así le ganamos 99 a 1″.
PUSO UNA FICHA
No obstante, Espinoza logró hablar en el acto en el Club Huracán y puntualizó que “les damos la bienvenida a todos los que hoy nos visitan en La Matanza. Y permítanme recordar que cuando a Néstor Kirchner nadie le abría las puertas, fue La Matanza la primera en recibirlo”. Lo que hizo Espinoza fue aclarar que el PJ  nombra a Néstor y Cristina, en respuesta a las críticas de Mussi y Randazzo, entre otros, después del encuentro platense.
“Los peronistas -continuó el jefe comunal de La Matanza- sabemos para dónde vamos y donde estamos y donde tenemos que estar, que hoy es incondicionalmente detrás de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”, ratificó. También fue punzante contra los fondos especulativos, arguyendo que “a los buitres de afuera y de adentro no le vamos a permitir, desde este mojón peronista que es La Matanza, va a ser tronar el escarmiento con todos los sectores unidos del peronismo”.
Con el traje de candidato y con vistas a las elecciones del 2015, el Intendente del mayor distrito del país sostuvo que “cuatrocientos noventa y dos mil votos aportó La Matanza para el triunfo de nuestra Presidenta, por eso vamos por más, más trabajo, más educación y más viviendas”, y finalizo con una arenga, “el peronismo de la Provincia está en marcha con la unidad de todos los sectores y nadie lo va a poder parar”.
Pero por el lado de Balcarce 50 hay otros planes electorales. Eduardo Wado De Pedro, una de las primeras espadas de Máximo Kirchner y vocero de La Cámpora dijo hace pocos días de manera contundente que: “El candidato debe ser lo más parecido posible a Cristina Kirchner”, algo que en la residencia de la calle 6 en La Plata retumbó como un rompeportones.
SALEN CON TODO
Es más que evidente, que con la señal de luz verde, el ministro Florencio Randazzo salió a la cancha con gigantografías que afirman que “el desafío es seguir transformando”. Están ensambladas con llamativas fotos de Cristina y suyas, algo que se supone  sólo puede habilitar la Presidenta.Otro de los que se sumó al operativo empapelamiento fue Julián Domínguez, reelecto presidente de la Cámara de Diputados. También usó el mismo recurso de la foto compartida y proclamándose “el futuro del proyecto nacional”.
Además, el gobernador entrerriano Sergio Urribarri, amplió la apuesta ultra K Y ratificó que no se baja de su  candidatura .Recibió por ello, como gesto de buena voluntad de la Presidenta, la designación de Paraná como sede de la reunión del Mercosur que se hará en quince días.
Lo que irrita en la Casa Rosada son las tibias desmarcacionesde Scioli. que los hace imaginar traiciones inminentes y olvidar lealtades que quedaron escritas a fuego en la década.
El último gesto de molestia en la Rosada, derivó en el despido del secretario de la Unidad Presidencial Rafael Follonier. Se trata de un hombre que trabajó muchos años para los Kirchner en el armado de los lazos latinoamericanos y un funcionario con mucha llegada a los presidentes Hugo Chávez, José Mugica, Michelle Bachelet, Evo Morales y Rafael Correa, entre otros. El malestar de Cristina se vincula con que Follonier se convirtió en un puente entre Scioli y Bachelet y logró una foto del gobernador con Tabaré Vázquez, antes de que éstos se reúnan con la Presidenta.
EL LIBRO DE LA DISCORDIA
Otro hecho que no cayó bien, fue la movida encubierta de posicionamiento con miras al 2015, que se observó durante la presentación del libro autobiográfico de Scioli. Fue en pleno barrio del Abasto, donde se presentó un compendio de fotos de su vida personal, deportiva y política, cuyo único texto son los epígrafes que ayudó a confeccionar.Con 312 páginas, lleva el largo y sugerente título de campaña “Mil imágenes, testimonios, un hombre, un sueño: La Gran Argentina”. A 25 años del accidente en lancha, el ex motonauta apeló a un discurso sin voltaje partidario, que apuntó narrar su vida de novela. “Volví a correr con un brazo menos, pero con más corazón”, lanzó.
El cóctel juntó, fiel a su estilo, una platea heterogénea. “Estamos acá porque nos sentimos seguras”, comentó irónica Teté Coustarot. La miraba Alejandro Granados, ocasional custodio con pose de sheriff, único hombre en la mesa que coparon colegas de la modelo, como Teresa Garbesi. También se obsevó al empresario de medios Daniel Hadad, el fiscal Carlos Stornelli  y Mario Montoto, ex secretario de Mario Firmenich y próspero hombre de negocios vinculados a la venta de productos y servicios bélicos. Frente al escenario, se ubicó además Joaquín Galán, de Pimpinela, el productor Claudio Villarroel y Matías Garfunkel, socio de Sergio Szpolski en su grupo de medios, acompañado por su esposa, Victoria Vanucci. También estuvieron Gerardo Werthein (Telecom) y el empresario marplatense Florencio Aldrey Iglesias.

UN MANUAL CLAVE
Más allá de la asistencia perfecta de su gabinete, también hubo una comitiva política, en la que estaban su operador en las provincias, Eduardo Camaño, y uno de los enlaces con los intendentes bonaerenses, Franco La Porta. La tertulia sumó a los sindicalistas Omar Plaini (canillitas) y Carlos Quintana (UPCN), junto a un pelotón de jefes comunales del interior, cercanos a la ola naranja, como Gustavo Pulti (Mar del Plata), Aldo Carosi (Baradero), Cristian Popovich (Madariaga), Marcelo Racciatti (Lezama), Juan Caros Pellita (Lamadrid), Néstor Alvarez (Guaminí), Juan Delfino (Suipacha) y Gustavo Trankels (Tornquist), entre otros.La cuota kirchnerista la aportaron el director de la Anses, Diego Bossio, que llegó sobre el final.
La cuestión es que a Scioli no le dejan pasar una y no  se la van a hacer fácil. Como es público y notorio, el kirchnerismo puro está en combate para estirar el tiempo. Tratan de llevar hasta el último minuto la nominación de Scioli como candidato. Temen que una consagración anticipada le pueda hacer creer que ya no tiene necesidad de hacer tanta buena letra. Un importante cacique del Conurbano, que peina canas en la lucha partidaria señaló que “el manual del buen candidato reclama lealtad y obediencia siete días a la semana. Así se puede llegar al cielo. Nosotros observamos desde afuera y esperamos que la bandera de largada la baje Cristina. Antes, no vamos a poner las fichas para nadie”.

La pelea que faltaba, la mujer de Massa desafía a Rabolini


Por Jorge Joury
Que Sergio Massa fuera a confrontar con Daniel Scioli con todo su ímpetu y que la campaña se pondría al rojo vivo, era de cajón. Se trata de los dos hombres que lideran las encuestas con miras a las elecciones presidenciales del 2015. Lo que no estaba previsto, era que sus esposas se subieran también al ring con el mismo propósito. En las últimas horas, la mujer del líder del Frente Renovador y secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano del municipio de Tigre, Malena Galmarini, se tiró a la pileta. Anunció que recorrerá el país para llevar la agenda de género del FR, con lo cual le saldrá a disputar un territorio en el que el sciolismo ya viene sembrando desde hace rato. Y nada menos que con la titular del Fundación Banco Provincia y esposa del gobernador de Buenos Aires, Karina Rabolini.Las dos quieren hacer historia al lado de sus maridos y  sueñan con ser las primeras damas de la quinta de Olivos. Veamos que armas muestran para una batalla con perfume de mujer y algo de pólvora.
MALENA LA BRAVA
Malena Galmarini es de carácter fuerte como su madre, Marcela Durrieu, una vieja militante del PJ que se desempeña como concejal en San Isidro y tiene a maltraer a una de las espadas de su marido, el intendente Gustavo Posse. Es hija de “El Pato” Fernando Galmarini, ex funcionario de Carlos Menem y de Eduardo Duhalde. Es joven, pero de trinchera, acostumbrada a los avatares de salir a buscar votos en tiempos electorales. En su momento se cruzó con Daniel Scioli en los pasillos de un canal de TV y le dijo sin titubear: “no seas boludo y definite de una vez”. Eso fue cuando se hablaba de un posible acuerdo entre el mandatario bonaerense y Sergio Massa. Algunos empleados de la comuna, cuando la ven venir, toman por otro camino, señalan fuentes del municipio. Ahora,  con pintura de guerra y al frente de las mujeres de su espacio, Malena buscará “instalar una mirada transversal en la agenda política nacional”, que tiene como base extender lo hecho en su municipio. Así se decidió en un encuentro en Tigre donde se reforzaron los ejes fundamentales y se delinearon pautas futuras.Sin pelos en la lengua, esta mujer es de firmes convicciones y buscará cautivar al electorado femenino con su personalidad arrolladora. A diferencia de Karina Rabolini, que es suave, Malena es tan temperamental como su madre y sin filtro. No será la del tango, que canta como ninguna, pero no tiene empacho en cantarle las 40 a cualquiera que la saque de caja.
PAIS IGUALITARIO
“Con cada acción que se impulsa nos acercamos más al país igualitario que queremos. Desde el año 2007, de la mano de Sergio Massa, Tigre viene desarrollando una política muy importante en materia de género, una dimensión que se encuentra invisible desde el estado nacional y provincial. El FR propone replicar y consolidar estas políticas a nivel nacional”, aseguró. Según se puso de manifiesto en la jornada, la lucha por los derechos de la mujer y la violencia de género “es una bandera que el Frente Renovador levanta desde la creación del espacio político a través de proyectos, campañas y acciones concretas que ponen de manifiesto este compromiso”.
La jugada parece imitar la agenda que mantiene Karina Rabolini al frente de la Fundación del Banco Provincia. Si bien la esposa de Scioli se concentró durante mucho tiempo en la entrega de anteojos para niños de escasos recursos bajo el programa “Una Mirada para los Niños”, en el último tiempo desarrolló una actividad mas profunda, alternando con distintas personalidades y figuras destacadas a nivel nacional.
De hecho, Rabolini se reunió a principios de noviembre con el Arzobispo de Santa Fe y Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo. También  con el gobernador de La  Rioja, Luis Beder Herrera y días atrás lo hizo con la embajadora de Sudáfrica en Argentina e hija del desaparecido líder, Nelson Mandela, Zar Princesa Zenani Diamini Mandela.
La “Primera Dama bonaerense”, hace años que recorre la Provincia. Además destaca su impulso personal a la Ley de Fertilización Asistida y no pierde momento en resaltar la figura  de su marido para la Presidencia. Su frase favorita es:  “Daniel es el más preparado para enfrentar desafíos y superarlos”.
COLOR NARANJA
Rabolini cuenta con miles de kilómetros recorridos. Asegura que su esposo es el más duro frente a la adversidad. Lo experimentó en carne propia, cuando Daniel Scioli perdió el brazo derecho en aquel fatídico accidente al volcar su lancha. Tampoco tiene empacho en hablarle a la presidenta de la Nación. Irónicamente dice que le gusta el color naranja y que su marido lo eligió para que lo identifiquen porque irradia optimismo.Hace unos días sorprendió con unos lentes naranja, para promocionar también la movida electoral de su esposo. Ya se los probaron los conductores televisivos Jorge Rial y Marcelo Tinelli. Se trata de un modelo de anteojos que lanzó al mercado una empresa que produce la línea de Karina Rabolini. Luego de un tuit del conductor de Ciudad Goti-K, la propia Rabolini dijo que “son para mirar el futuro con optimismo”.
La vinculación entre el lanzamiento de los anteojos y la carrera electoral 2015 resultó prácticamente inevitable. “Es un modelo que se hizo exclusivo para Daniel y Karina”, explicaron en la empresa L&D Visual, encargada del diseño. Y este mes está llegando a las principales ópticas del país.
La primera dama bonaerense trabaja sin pausa para que su esposo pueda llegar al sillón de Rivadavia en el 2015. Conoce la provincia de Buenos Aires como la palma de su mano. La ha recorrido desde hace 7 años, en su carácter de  presidenta de la Fundación Banco Provincia para repartir subsidios y ayuda a los más necesitados. Pero esta vez aceleró la marcha. Desde Salta a Tierra del Fuego, la agenda que lleva en sus viajes parece la de una candidata. Como un verdadero albañil, va levantando ladrillos en la construcción naranja. En ninguna campaña, Rabolini, había tenido el protagonismo de hoy en la actividad proselitista. En el entorno del gobernador reconocen que sabe escuchar y es buena consejera. No es conflictiva, es agradable y genera simpatía. A tal punto que mide muy bien en las encuestas. Pero cada vez que la consultan, replica a tambor batiente que no quiere cargos. Sin embargo es una pieza fundamental en el andamiaje que articula todos los pasos del candidato.
UN POCO DE HISTORIA
Nació en Elortondo, Provincia de Santa Fe, el 27 de abril de 1967 y se casó con Daniel Scioli, a los 18 años, por civil y en la Iglesia San Agustín, en 1991. Se divorció en 1998, vivió varios años en Ginebra, Milán y Mónaco hasta que decidió reiniciar su vida familiar con su exmarido en el 2001 retornando al país, manteniendo su apellido de soltera y una cierta distancia de los cargos públicos. Tras ser consagrado Daniel Scioli, vicepresidente de la República Argentina en el 2003, Karina  lo acompañó en todos sus compromisos oficiales tanto en el país, como en el exterior.
Desde su reincidencia matrimonial llevó adelante una intensa y difícil lucha para convertirse en madre. Esta larga batalla emocional, la llevó a impulsar y apoyar la ley de fertilización asistida en la Provincia de Buenos Aires, sancionada a fines del 2010. En los últimos años, se ha destacado por su dedicación y acciones humanitarias al frente de la Fundación del Banco Provincia. Karina Rabolini asumió la presidencia de la misma en el 2007 dándole una fuerte impronta social. La Fundación ejecuta una amplia gama de programas sanitarios y educativos. Durante los primeros 4 años de su gestión, recorrió los 135 municipios de la provincia llevando material educativo y computadoras a escuelas, material deportivo a clubes, equipamiento médico a hospitales y diferente ayuda económica a instituciones que trabajan por el bien de la comunidad como hogares de ancianos, centros de jubilados, talleres protegidos, entre otros. Esta iniciativa fue ampliamente valorada y acompañada por los diferentes partidos políticos que hoy gobiernan las intendencias de la provincia.
También ha desarrollado acciones como “Una Mirada para los Niños” que releva oftalmológicamente a los alumnos de escuelas públicas primarias, con la posterior entrega de anteojos a quienes padecen anomalías visuales. Otros esfuerzos llevados adelante por la Fundación engloba becas a estudiantes en situación de vulnerabilidad social, microcréditos a emprendedores, mejoras en salas hospitalarias y bicicletas a alumnos de escuelas rurales.
UN PAPEL CLAVE
En el estado mayor sciolista reconocen que “es una mujer muy receptiva y le aporta a Daniel la radiografía más exacta de lo que va recogiendo en  sus giras. Personajes, anécdotas, realidad geográfica. No se le escapa ningùn detalle”. Aunque de bajo perfil, Karina no tiene límite en entrar a un local céntrico de cualquier punto del país y mezclarse con la gente. Suele disertar también frente a empresarios, así como en otros escenarios, como cuando visita un hospital, cierra un congreso de mujeres o participa activamente de un acto con su marido.
Ex modelo, empresaria y ostentando el récord de haberse casado dos veces con Scioli, esta mujer se ha vuelto una pieza clave. En los últimos meses apuntaló la campaña en Salta, Jujuy, Mendoza, Santa Fe, Corrientes, Córdoba y Tierra del Fuego. Y de aquí a fin de año, tiene planificado un viaje por semana. Durante sus recorridas, cumpliendo con la rutina que le fija su marido, tuvo encuentros con gobernadores, ministros del gabinete,  legisladores nacionales y provinciales, además de los principales empresarios y sindicalistas de cada lugar. El mensaje que lleva es siempre el mismo, un pedido de apoyo a la precandidatura de Scioli, que el año próximo deberá disputar primero las PASO del Frente para la Victoria y luego, eventualmente, las elecciones generales.”Cuando Karina vuelve de cada viaje, Daniel anota quienes se suman a su equipo. Es una jugadora muy importante”, señaló una fuente próxima al mandatario.
JUEGA FUERTE
Muchas veces Rabolini juega más fuerte que Scioli con definiciones políticas. Lo hizo cuando le pidió en su momento  a la presidenta de la Nación que confíe en su marido. Admitio además que hay problemas económicos en este momento y “cosas que nos gustaría que estén distintas”. Pero tampoco se aparta de la línea del ex motonauta, señalando que “se han hecho transformaciones muy buenas que van a permitir que la Argentina tenga un futuro más próspero”. Como buena conocedora de lo mediático, cuando habla, genera títulos importantes.
Se le reconoce también, que en sus contactos con sectores de la producción avanza con firmeza con el discurso de que  “a partir de enero la situación se va a empezar a enderezar. Hay gente muy responsable y seria trabajando y han solucionado problemas mayores que ha tenido el país”. También acusó a la oposición de “querer sembrar miedo” en la población a partir de la manipulación de noticias como supuestos intentos desestabilizadores a fin de año y lo contrastó con la postura de su marido “que transmite esperanza y tranquilidad”.
En la residencia de la calle 6 la califican como ” la mejor asesora que hoy tiene Scioli”. Reconocen que su opinión tiene cada vez más peso en las decisiones políticas de la mesa chica del poder. Integra por ello, una suerte de comité de campaña junto a el jefe de Gabinete, Alberto Pérez; el titular del Banco Provincia, Gustavo Marangoni; el flamante portavoz, Jorge Telerman, y José “Pepe” Scioli.
También se supo que su opinión es de peso en el armado del mega acto naranja que se proyecta en el Luna Park para el próximo 16, paradójicamente en territorio macrista. Será una suerte de lanzamiento oficial de la candidatura presidencial de Scioli. Y aunque no lo diga públicamente, Karina también comparte el sueño de su esposo, de llegar a Olivos.

La última brazada de Cristina y el desafío de la Plaza del 13


Por Jorge Joury
¿Ser o no ser candidata en el 2015?. Ese es el dilema de Cristina Fernández de Kirchner. Tal vez lo tenga claro en su fuero íntimo, pero la decisión la  marcan los tiempos de gobernabilidad. Como gran jugadora, sus percepciones tienen que ver con el marco de su ajedrez político. Más allá de lo que le aconseje su sentido común, es un hecho que la jefa de Estado querrá mostrarse hasta el último minuto de su mandato, como la dueña y señora del FPV. Y hasta es probable que estampe su nombre en las listas de candidatos, como reclaman algunos intendentes, entre ellos el presidente de la FAM, Julio Pereyra. Acumulación de poder es lo que le sobra y la oposición, que podría aprovechar el final de ciclo, no sabe cómo entrarle: la respeta y le teme.
Sin embargo, hoy el escenario en el oficialismo no es el más propicio para una fiesta.  Se presenta como el de un cierre de un año con complicaciones económicas, una guerra jurídica focalizada en CFK y con los peligros siempre latentes de eventuales desbordes y saqueos, alentados por grupos hostiles. No obstante, en una jugada de último momento, la presidenta logró descomprimir una protesta gremial, liberando de ganancias el pago del medio aguinaldo. Se trata de un regalo navideño que involucra a más de 10 millones de trabajadores. Será por ello que cuando el Gobierno se juega en ocho meses la continuidad de su proyecto político, el kirchnerismo, fiel a su estilo, sube la apuesta. Prepara para el sábado 13 una fuerte movilización para volver a instalar a CFK en el epicentro de la futura decisión electoral.
En un territorio incierto entre lo institucional y lo partidario, el FPV marchará a Plaza de Mayo, bajo el paraguas del Día de la Democracia, pero con la bandera de “Patria o buitres” y un anexo más criollo y mundano: contra “los caranchos”, término que rescató la mandataria para definir a opositores en medio de la polémica generada en torno al expediente Hotesur que traccionó el juez Claudio Bonadío. Cristina está convencida de que varios actores de poder se confabularon para que no termine su mandato. Supone que el plan consiste en que a la sociedad le llegue el mensaje que es un gobierno de corruptos y, de esta manera, sepultar definitivamente cualquier posibilidad de continuidad en 2015 o 2019. La presidenta pone en foco a sus eternos enemigos. Los grupos de medios Clarín y La Nación. Además le apunta a un miembro de la Corte Suprema, banqueros que supieron financiar campañas de los Kirchner y dos jueces federales envalentonados por sus visitas a la embajada de Estados Unidos y al Vaticano. Se trata de una verdadera bomba de tiempo de pesos pesados, pero es el pensamiento de las primeras espadas de la Rosada.
VA UN SABADO
Los organizadores dispusieron mudar el  acto originalmente previsto para el 10, hacia el 13 . De esa manera evitarán coincidir con la final de la Supercopa que juega RiverPlate ese día. Además harán  caer sábado la movilización, que según se cree se convertirá en una demostración de poder, por la cantidad de columnas de militantes. Los denominados caciques ya están  organizando movilizar a su ejército desde el corazón del conurbano. Será una manera de demostrar que el peronismo está vivo, de cara a la elección más difícil que le tocará afrontar en más de una década y en la que la mayoría de encuestadores coinciden en un probable escenario de balotaje.
Además, desde el planeta  cristinista ya comenzaron los primeros llamados a participar y concurrir desde el colectivo Convocatoria Popular, espacio multitarget donde conviven organizaciones sociales, el Frente Grande, socialistas y radicales K, todos alineados con el cristinismo.
7 AÑOS EN EL PODER
El 10 de diciembre será una fecha trascendental para el PJ. Se cumplirán siete años de la asunción de Cristina  y marcará el inicio de la cuenta regresiva del octavo y último año de mandato. Con esa motivación, pero sobre todo luego de la crisis buitre y con el reciente episodio de investigación judicial sobre la Presidente, el kirchnerismo decidió convertir el encuentro que habitualmente tiene un sesgo más bien institucional, en un episodio político . La idea es armar la “Plaza del Sí” para respaldar a quien define como su “jefa política y la gran conductora” del espacio. Ese día se espera que como cierre y entrada la noche, hable CFK . Las expectivas giran en torno a que Cristina de algunas pistas electorales. Voceros cercanos a la Casa Rosada dijeron que “no habrá definiciones en torno a candidatos. Ella respetará que los anotados diriman en las PASO. Lo que si habrá, es una encendida arenga para obtener otra victoria en las urnas, un fuerte pedido de compromiso con el Gobierno y con su conductora, acompañando todas las decisiones que surjan desde el P.E”.
ESPERAN UNA MULTITUD
Se espera que, como todos los años, la Casa Rosada despliegue arriba del escenario su festival de shows y recitales. No obstante, esta vez  encaran con energía a que la apuesta debe estar abajo. Quieren ver en los diarios del otro día, el dato soñado: superar las 150.000 personas que convocaron para la última movilización, el 25 de Mayo pasado. “Vamos a generar un hecho político inédito, con connotación electoral. Que se vea que el kirchnerismo está vivo y con posibilidad cierta de mantenerse en el poder”, confió uno de los organizadores.
Con Cristina como oradora central, la convocatoria buscará unificar en un solo acto lo que fueron las últimas presentaciones de las agrupaciones oficialistas, que arrancaron en el Luna Park, en medio de la pelea con los fondos buitre,Siguieron con el lanzamiento de Jorge Taiana de la mano del Movimiento Evita en Ferro, y tuvieron su punto más fuerte con las palabras de Máximo Kirchner en el acto que organizó La Cámpora en Argentinos Juniors, que reunió unos 40.000 militantes.Ahora, la idea es juntar todas las adhesiones para hacer una muestra de fortaleza política en el camino hacia el final del mandato de CFK.
EL ULTIMO ACTO
Será, además, su último 10 de diciembre. El próximo  encontrará a Cristina entregándole la banda presidencial y el bastón de mando a quien finalmente la suceda. Pero antes habrá pirotecnia partidaria. Cuando en el PJ quieren consolidar a Daniel Scioli como el candidato natural del espacio oficialista, desde la Casa Rosada buscarán mostrar que todavía lo más puro del kirchnerismo está en carrera y que la decisión final dependerá de la Presidenta.
Ése fue, de hecho, el mensaje central de Máximo cuando apareció por primera vez en un acto público: destacar a su madre como la gran electora en 2015. Las palabras de la Presidenta en el acto, servirán para desmenuzar el eje del discurso que pretenderá bajar sobre el escenario electoral.
GESTOS PARA TODOS
Hasta ahora, ella se limitó a enviar gestos hacia todos. Dejó de enfrentarse a Scioli, mientras el gobernador bonaerense emprendía un giro completo hacia el ultrakirchnerismo, y dejó correr todas las candidaturas de los hombres de su espacio, como Florencio Randazzo, Sergio Urribarri, Julián Domínguez o Agustín Rossi.
La orden que comenzó a bajar Máximo Kirchner, consolidado como el alfil de su madre a la hora de contener la tropa, es evitar que Scioli termine condicionando a Cristina.
Aún no está definida la consigna que será eje del acto, pero se analiza incluir alguna referencia al futuro.
Sobre la plaza se disputará más que nunca la pelea por la sucesión. Será clave el rol del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, habitual convocante de las organizaciones sociales, y de la cúpula de La Cámpora a la hora de permitir las banderas de campaña.
PASAR EL VERANO
Si hay algo que no se puede discutir, es la imagen positiva de casi el 40% con que cuenta CFK, según las encuestadoras, Cumplido ese objetivo, ahora el desafío es sacar el mayor provecho de la tendencia alcista de la popularidad presidencial. Para eso es necesario pasar el verano. Dar una vuelta de tuerca en la economía para revertir el malhumor social y posponer la discusión de las candidaturas hasta después de marzo. Dadas esas condiciones, los dirigentes que trabajan en la estrategia cristinista sostienen que la Presidenta tendrá mayor peso para incidir en su sucesión. “Hace tres meses estábamos haciendo las valijas para irnos y Scioli iba al Malba a saludar a Magnetto. Hoy se discute el grado de condicionamiento que tendría Cristina sobre una eventual candidatura de Scioli. No descarto que en tres meses más, Cristina pueda poner a un candidato que no está en la grilla hasta hoy”, explicó uno de los referentes del kirchnerismo puro.
NADA CERRADO
En La Cámpora desmienten la idea de que ya esté cerrado un acuerdo para que Scioli sea el bendecido, pero tampoco lo descartan. “La candidatura del Frente para la Victoria se va a definir en las PASO o, antes, si la Presidenta, que es nuestra conductora, así lo decide. Pero todavía no pasó ninguna de esas dos cosas”, dicen y repiten, para bajar la fiebre de los que buscan una definición urgente. El “operativo confusión” es enemigo de la urgencia, porque su finalidad es mantener viva la disputa interna, sin que el escenario se cristalice de antemano a favor de uno de los candidatos. En la búsqueda de ese fino equilibrio, los pasos se deciden día a día. “Si un día hubo una foto en un local naranja, al otro, nos subimos a un tren. Si hubo mucho sciolismo una semana, a la otra hay mucho randazzismo”, explica un dirigente.
Lo cierto es, que en pocos días, la calle será un espejo de lo que quiere Cristina para su proyecto político. A partir de allí, habrá que empezar a leer detenidamente la letra fina del contrato.

“El Patrón” de la Bonaerense se puso en cuenta regresiva


Por Jorge Joury
Por algo  cuando era intendente de Ezeiza lo apodaron “El Sheriff”. Fue quien instaló la tolerancia cero en su distrito, El que se enfrentó a tiros con delincuentes que entraron a robar a su casa. Y hay otras tantas historias sobre Alejandro Granados, el ministro de Seguridad de Scioli, hoy para algunos: ” El Patrón de la Bonaerense”. El  que tiene la responsabilidad de cuidar las espaldas de todos. El conductor del ejército más grande de policías que se recuerde en la historia de esa fuerza. Se lo señala como el alfil de Scioli y en la oposición lo respetan por su actitud dialoguista. Hace pocas horas sorprendió con sus declaraciones. Dijo que después de cumplir su función, se retira de la política. A los 65, quiere dedicarle a su hijo menor de 12 años todo el tiempo que sea necesario y además retomar el comando de sus negocios particulares. Comenta que no será candidato a gobernador, aunque lo midan y que le gustaría que el próximo mandatario bonaerense sea un intendente. Además, en Ezeiza será su esposa, Dulce Visconti de Granados la que disputará su trono en las próximas elecciones. El asegura que es la que mejor mide.
No obstante,  habría que poner un signo de interrogación para el futuro de este hombre, aunque el mismo ya se haya colocado en cuenta regresiva. Lo conocí hace muchos años, cuando recién daba sus primeros pasos como intendente de Ezeiza. Fue en 1995. En aquel entonces con una camioneta Ford F -100 salía todas las mañanas a patrullar los barrios para escuchar las necesidades de los vecinos. Con esa fórmula se perpetuó en el poder y no hubo nadie que pudiera ganarle una elección. La seguridad siempre ocupó el primer lugar en su lista de prioridades. Fue el pionero en instalar las cámaras de monitoreo. Tenía al territorio sectorizado por manzanas y a todos los patrulleros bajo la lupa. “Si hay algún auto que está más de 20 minutos detenido en un lugar, inmediatamente vamos a ver que pasa. Si encuentro a un policía coimeando o en una situación irregular, lo meto preso. Yo soy el jefe y ellos mis empleados. En Ezeiza no quiero delincuencia”, decía Granados y se prodigaba en mostrar sus avances en la lucha contra el delito. Varias veces me aclaró que : “La mano tiene que ser justa. Ni dura, ni blanda”.
De una cintura increíble, Granados se convirtió en un gran equilibrista en los tiempos más difíciles de la política. Fue ultramenemista. “Entro a la Casa Rosada a la hora que sea y Carlos me recibe”, comentaba en las charlas de sobremesa que manteníamos en “El Magrullo”, su búnker. En ese lugar supo amasar poder e influencias. Sobre todo, en aquellas grandes fiestas de la victoria en las urnas, donde el caudillo riojano era el rey, en medio de tiras de asado regadas con tintos de alta gama. También fue duhaldista y supo enrolarse en el kirchnerismo. Aquella vez llegó a la cola a último momento, pero sacó número y lo anotaron en la lista.
DUEÑO DE LAS DECISIONES
Gobierna Ezeiza desde 1995, que se creó el distrito. Los vecinos no conocen otro intendente que a este hombre de contextura gruesa, mediana estatura y  promitentes bigotes. En su pago chico decidía todo, desde una multa hasta las obras públicas. Nunca le sentí una ofensa. Sabe escuchar y mientras tanto, se ve que selecciona y acumula información en el disco rígido. Es de hablar suave, pausado, pero no le tiembla el pulso cuando tiene que bajar la palanca para sancionar a alguno de sus subordinados.
Por su manera personalista de conducirse, la oposición lo acusaba de manejar el municipio “como si fuera  un patrón de estancia”. Desde que le tomó el gusto al poder, en las urnas fue invencible. Sacó el 66% en los últimos comicios y fue reelecto por cuarta vez. Cuando termine su quinto mandato, en 2015, completará dos décadas a cargo de Ezeiza, un distrito estratégico en el conurbano bonaerense, al que convirtió en un vergel, regado de barrios cerrados con lujosas viviendas. En el kirchnerismo lo señalan como un intendente ejemplar y destacan su capacidad de gestión.
Granados nació en una familia de inmigrantes españoles que llegaron al paìs y se dedicaron a la gastronomía. Su padre, un gallego laburante de sol a sol, primero puso un pie en tierra firme en un bar que comandaba con su hermano, en la Avenida de Mayo. Y luego se constituyó en dueño del famoso restaurante El Mangrullo, a la vera de la autopista que va a Ezeiza y del hotel que estaba al lado del aeropuerto internacional. Granados heredó ese patrimonio y lo multiplicó con su trabajo.
EL BUNKER DE LA VICTORIA
Se dedicó a los negocios familiares hasta la década del noventa, cuando se volcó de lleno a la política en el peronismo, pero nunca los descuidó. Los opositores cuentan que el sindicalista Lorenzo Miguel pidió prestado “El Mangrullo” a la familia Granados y que de ahí surgió el vínculo de Alejandro con el gremialista y con Carlos Saúl Menem. “El Mangrullo” ha sido escenario de las grandes victorias menemistas. Se festejaron los triunfos del ex presidente en la elección interna del PJ en 1988 y la reelección de 1995. Menem pasaba temporadas en su quinta. Y además cobijó a Maradona en su distrito, en uno de los momentos más críticos de su enfermedad. Y hasta se convirtió en padrino del hijo que el astro tiene con Verónica Ojeda. Su pasión por el fútbol lo llevó a conducir como presidente a Tristán Suárez, “El lechero” y luego le cedió el lugar a su hijo mayor, de su primer matrimonio.
Si “El Mangrullo” hablara, las historias que contaría. Fue sede de la trastienda política de las últimas décadas, donde se juntaban grandes personajes del peronismo para la rosca. Allí, por citar un ejemplo, fumaron la pipa de la paz los Alberto que más se odiaban: Balestrini y Pierri.
Granados siempre tuvo la habilidad para pegarse al poder. Menem lo tenía entre sus preferidos y le otorgaba el dinero que pidiera para obras. La plata siempre vino de Nación o de Provincia. Construyó una cárcel, un hospital y dotó de todos los servicios a los barrios. Desde la moderna sede municipal, que el mismo diseñó, en una oficina vidriada en el último piso, tenía el control de todo. Sabía quién entraba y salía de sus funcionarios. Mientras estuviera la F-100 color blanca estacionada en la playa, ninguno de sus colaboradores se animaba a irse del municipio.
ANTE POSIBLES SAQUEOS
Cuando me enteré que iba a convertirse en el nuevo ministro de Seguridad de Scioli, debo confesar que me sorprendí. Lo primero que me pregunté es por qué aquel hombre casi dueño de los destinos de un lugar tan tranquilo como Ezeiza, “compraba” semejante desafío. Pero en el segundo escaneo, comprendí que Granados es un “animal” político, frío como el hielo, pero ávido de adrenalina. Tal vez por ello hoy maneja uno de los ejércitos policiales más grandes de Latinoamérica. Una institución de la que pretende borrar el nombre de “la maldita bonaerense” y devolverle la confianza en la fuerza a los vecinos.
Si hay algo que lo caracteriza, es su buen olfato y sentido común. Sabe leer futuros escenarios. Será por eso que no deja de advertir por estas horas, que “quienes estén pensando en hacer alguna travesura a fin de año, que lo piensen bien”. La frase del ministro está relacionada a la posibilidad de que se produzcan desmanes e incidentes durante los últimos días de diciembre, algo que venimos advirtiendo desde esta columna.
No olvidemos que el año pasado varias provincias tuvieron inconvenientes, principalmente por una huelga de policías. Ante los rumores de que este año podrían surgir algunos focos de tensión, el responsable de la seguridad de la provincia de Buenos Aires, donde el Conurbano suele ser el área más sensible, explicó que este año están “terriblemente mejor preparados” que en diciembre de 2013. Con grandilocuencia dice: ” Vamos a minar la provincia de policías. Egresaron entre cuatro fuerzas de seguridad 7.500 hombres. Y ahora egresaron 10.000 oficiales de la Provincia. Son 17.500 hombres que están perfectamente equipados. Se dio un paso hacia adelante muy importante”, aseguró.
COMO EN EL CINE
De los 10.000 que egresaron el sábado pasado en la antigua escuela policial Juan Vucetich, el 90% se dedicará al patrullaje y otras tareas directamente relacionadas con la prevención del delito. El  millar restante irá a dependencias especializadas, como policía científica, comunicaciones, bomberos, delegaciones de investigaciones y antinarcóticos.
En lo inmediato y por pedido de Scioli, un poco más de la mitad de esos efectivos, ya empezaron a se trasladados a la costa para el operativo preventivo de verano. Y un cuarto de ellos reforzarán los comandos de patrulla que funcionan en 50 distritos de la provincia.
“La mayor campaña de reclutamiento policial de todos los tiempos”, la calificó Daniel Scioli , frente a la imagen similar al de una película bélica, con un rectángulo de azul compacto compuesto por diez mil gorras y uniformes. Scioli y su ministro de Seguridad, Alejandro Granados, siempre repitieron que la bonaerense necesitaba más efectivos. Y la del sábado es una incorporación récord, porque hasta ahora sólo ingresaban a la fuerza unos 3000 policías por año. La clave del éxito (medido según la cantidad de cadetes incorporados, como lo hace Scioli) está en la descentralización. En el último año se incorporaron 14 escuelas de policía, llevando el total a 30, en contraste con los viejos tiempos, en que todos los aspirantes debían formarse en la Vucetich, de Berazategui. El sueldo tampoco es un factor menor: cada uno de los nuevos policías cobrará unos 10.000 pesos de bolsillo, luego de siete meses de un entrenamiento que, según las autoridades, fue intenso, con 12 horas de actividades diarias. De los nuevos cadetes, 2500 irán a reforzar los comandos de patrullas que funcionan en unos 50 distritos del Gran Buenos Aires y el interior. Otros 600 serán asignados a las patrullas rurales, para las que se dispusieron 300 camionetas 4×4. Otros 1800, engrosarán la nómina de las comisarías, principalmente en el conurbano, y 5100 serán enviados a la costa atlántica para el operativo de seguridad veraniego, y luego de la temporada serán distribuidos entre las dependencias que los necesiten.
LA GRAN JUGADA
De todas maneras, la apuesta fuerte de Scioli y Granados es la implementación de las policías locales en los municipios, a mediados de 2015. En ese momento egresarán 15.000 nuevos efectivos, que prestarán funciones en los mismos distritos de donde son oriundos y en los que se están formando. Bajo la coordinación de los alcaldes,  pero con dependencia orgánica del Ministerio de Seguridad provincial, el esquema fue la respuesta del gobernador a los repetidos reclamos de jefes comunales para tener sus propias fuerzas de seguridad. Es probable que a mediados del 2015, Granados plante bandera y se vuelva a su distrito para reasumir en la intendencia. Por lo menos es lo que acordó con Scioli al asumir. Antes tiene que pasar dos exámenes. Asegurar que las fiestas no se contaminen de climas tormentosos. Y luego que el Operativo Sol le deje a los turistas el marco adecuado de la protección. Dice que no irá por otra reelección.
Hace pocas horas  confesó en una nota periodística que se va de la política. Seguramente dejará decepcionados a los creativos de Scioli, que habían empezado a medirlo para catapultarlo como precandidato a gobernador, ya que los anotados no mueven el amperímetro. Encima soñaban con el título: “El candidato de la seguridad”. Lo que comentan en  voz baja en la carpa naranja, es que si el Operativo Sol y la movida policial, aprueban el exámen y Scioli se lo pide,  Granados podría rever su decisión. Pongámosle por ahora, puntos suspensivos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Randazzo y Scioli se preparan para la pelea del año en el FPV


Por Jorge Joury
La pelea por el premio mayor en el oficialismo está abierta . Será a todos los round que sean necesarios. Lo que queda pendiente es conocer, si habrá bendición o castigo para algunos de los aspirantes por parte de Cristina Fernández . Es ella la que tocará la campana. “Falta mucho”, como gustan decir varios de los que se divierten en medio de la cocina electoral. Pero está claro que ya hay dos que se subieron al ring y se miran feo. Están dispuestos a dar la pelea hasta el último minuto. Por lo menos es lo que muestran Daniel Scioli y Florencio Randazzo. El ministro es el que más viene toreando últimamente al gobernador con sus declaraciones punzantes. Lo califica como “el candidato de las corporaciones” y pone en duda que pueda darle continuidad al modelo.
Y ahora parece haber acelerado la marcha, con una pegatina de afiches estratégicamente ubicados, donde se observa junto a su cara, la de Cristina, para que no haya dudas de que es el más puro de los candidatos al sillón de Rivadavia. Por lo menos ya cuenta con la bendición de Máximo, lo cual es más que un boleto en la carrera. Además y para que quede claro,  puso un pie en territorio sciolista. La apuesta es grande y hasta el hueso. Ni más ni menos que en La Matanza, un distrito clave para definir una elección. Según las versiones, Randazzo ya estableció lazos con Carlos Gdansky, un histórico dirigente de la UOM, que llegó a una banca de diputado de la mano del kirchnerísmo. Con estos gestos, el funcionario confirmó su precandidatura en las PASO, en un mensaje claro para Scioli y el intendente de ese distrito y presidente del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, que también aspira a la gobernación.
LAS DIFERENCIAS
Con Scioli las antipatías son de vieja data. Pero en el caso de Espinoza las diferencias son frescas. Vienen del último fin de semana, luego del encuentro del PJ bonaerense en La Plata, donde los ultra K creen que el jefe territorial matancero tiñó de naranja el evento y se fueron dando un portazo.
Claramente el ministro se alineó con el grupo de intendentes denominados “Los Oktubres”, que postulan a la gobernación al joven alcalde de Berazategui Juan Patricio Mussi. Mussi se fue  enojado de la ciudad de las diagonales, desparramando a los cuatro vientos la falta de apoyo hacia el gobierno nacional por parte de la dirigencia frente a la embestida de la justicia.
Algunos intendentes creen que hay que esperar un poco para los alineamientos. Dejar que el tiempo pase y que sea la interna la que dirima la cuestión partidaria. No quieren heridos por el camino, sino dar la sensación de unidad, no obstante que Scioli sea al que más miran con agrado.
Las primeras espadas del ministro del Interior y Transporte confiesan que le escucharon pronunciar la siguiente frase: “Cristina me dijo que no me baje”, en directa alusión a su precandidatura presidencial y descartar de plano de anotarse a la pelea por la gobernación de Buenos Aires.
LE DAN PELOTA
Los analistas además observaron el guiño presidencial, en las tandas publicitarias del “Fútbol para Todos”, donde aparecieron avisos de los nuevos trenes, la principal locotora de Randazzo para traccionar votos. Los gurúes del funcionario le aconsejan permanentemente mostrar gestión en un frente tan sensible para la gente como lo es el servicio de transporte ferroviario. Además su seguidores se entusiasmaron con los números que aportó el consultor Gustavo Córdoba. Tienen que ver que durante una encuesta telefónica sobre 800 casos, solo de la Provincia. Allí apareció el siguiente escenario en una compulsa cerrada :  Scioli con 52 % y Randazzo con 46 %. Y en una abierta, muestre a Scioli con 18,5 % y a Randazzo con 16 %.”Están muy cerca y Florencio cree que en los próximos meses y tras sus recorridas por todo el país, lo puede pasar”, reveló uno de sus voceros. La misma fuente reconoció además que el ex motonauta ” está bien cubierto, porque tiene un paraguas potente en la prensa más opositora al gobierno, por la publicidad que desparrama”.
UN LIBRO DE VIDA
Por el lado del cuartel naranja, abren bien los ojos ante los movimientos de Randazzo y además pergeñan estrategias de posicionamiento. Por ejemplo este jueves colocarán en primer plano un hecho altamente sensible. Se cumplen 25 años del accidente en el Río Paraná en el que Daniel Scioli perdió su brazo derecho. Lo que han planificado es que el gobernador presentará su biografía oficial. No tiene nada que ver con lo partidario, ni con su plan de gobierno para el 2015 en caso de llegar a lo más alto del podio. Será un libro escueto. Frases a manera de epígrafe, para acompañar al millar de fotos de su vida.
Se titulará : “Un hombre, un sueño. La Gran Argentina” . Se trata de un juego de palabras que remite al nombre de su lancha en sus tiempos de motonauta. La publicación incluye además instantáneas con todos los presidentes de la democracia. Se trata de una amplia galería que va de Raúl Alfonsín a Cristina Kirchner. Aparecen además personajes del mundo del espectáculo como Mirtha Legrand, Marcelo Tinelli, Susana Giménez, Cacho Castaña y Alejandro Romay, entre otros. Otro capítulo incluye retratos de su vida familiar, que ayudó a seleccionar su hija Lorena. La publicación tiene su parte emotiva, donde fluyen testimonios inéditos de los momentos posteriores al accidente, de cómo aprendió a escribir con su mano izquierda y a manejar su brazo ortopédico.
Ya está todo previsto para que el libro sea  presentada por Scioli en pleno corazón del Abasto, el barrio que lo vio nacer políticamente. Habrá un cocktail en “La Esquina de Carlos Gardel”. Allí Jorge de Luján Gutiérrez, director de la revista Gente y Hugo Martín encargados de la realización a partir del archivo de Editorial Atlántida, acompañarán al ex motonauta.
Según su equipo de asesores de campaña, ” Scioli cree que “una imagen vale más que mil palabras y las mil fotos del libro valen más que un millón. Sostiene que su vida, con pasajes de show, deporte, optimismo y superación ante la adversidad, es uno de los principales motores que lo ayudaron a catapultarse en lo más alto en las encuestas”.
UN LUNA NARANJA 
Después de la gran apuesta a la seguridad, con la movilización de 10 mil nuevos efectivos policiales, cuya mitad ya comenzó a ser movilizada hacia las playas, se planifica un acto de cierre de año. Algo ya habíamos adelantado desde esta columna. Será el 16 de diciembre en el Luna Park. El evento tiene la doble intención de poner un pié en territorio macrista. La excusa de la convocatoria maranja, será  la entrega del microcrédito 100 mil del Provincia. Detrás de ello se ha previsto un despliegue imponente de luces y una gran pantalla. Allí, funcionarios y militantes escucharán al gobernador junto a las canciones del dúo Pimpinela. Además, Scioli espera inaugurar este mes la  ampliación de la autopista Buenos Aires-La Plata, demorada por años. En la residencia de la calle 6 se frotan las manos. El estado mayor naranja se entusiasma con las últimas encuestas que mencionan la posibilidad de que el gobernador pueda triunfar en primera vuelta o las que a lo sumo lo ubican en el balotaje. Confían en que Cristina se mantendrá prescindente en las PASO donde podría erigirse como el gran ganador. Pero no es lo que creen por el lado de Randazzo y el resto de los anotados del riñón K. Aguardan un guiño de Cristina para volcar la primaria a su favor.
Los observadores conjeturan que la Presidenta ya tiene su proyección y dejará que todos los jugadores transpiren la camiseta. Será ella quien se sitúe en el centro de la escena hasta último momento, para demostrar que además de ser la jefa del FPV, es la gran electora. ¡Hagan juego!.

Carrió, el votante viudo y la mesa servida para el FPV


Por Jorge Joury
La futurología siempre ha sido el rayo paralizante de Elisa Carrió. Muchas veces se equiivocó, pero hay que reconocerle olfato para presagiar futuros escenarios políticos. Parece que esta vez Lilita percibe los números de la próxima elección presidencial. Está convencida al menos, que son balas que pican cerca de la realidad de un futuro escenario electoral. El pasado domingo, en el programa de MithaLegrand, la legisladora de la Coalición Cívica copó la mesa y mostró su preocupación porque, según las encuestas, el PJ tiene el  40% de los votos. Está, según ella,  a cinco puntos de tener la mayoría, en caso de que sea Daniel Scioli el delfín K. De esta manera la dirigente explicó su salida de la coalición de centroizquierda.”No quiero formar parte de una oposición que no quiere ganar”, disparó frente a la diva de los almuerzos, con la vehemencia de siempre y tenedor en mano, para que se vea que está dispuesta a dar batalla con cualquier arma. Carrió se subió a caballo de una versión que está circulando en las últimas semanas y que da cuenta de que el kirchnerismo, de ser Scioli el bendecido por CFK, podría alzarse con la victoria en primera vuelta. Veamos que se dice en el planeta de los politólogos y saquemos conclusiones.

El VOTO BOLSILLO
Las encuestas más frescas, marcan que la presunción de la legisladora es viable. Tiene que ver con una ecuación matemática. Uno de los aspectos que más incide, es la imagen alta de la Presidenta y la firme posición de Daniel Scioli como candidato del Frente para la Victoria, quien sigue disputando los primeros lugares en las intenciones de voto. No obstante, nadie se anima a firmar un cheque en blanco, más cuando mucha gente se presume que definirá el voto por el bolsillo. Aún está abierta la posibilidad de un acuerdo con los fondos buitre en enero, como cree Scioli, lo cual podría revertir el malhumor social. Pero no es ni más ni menos que la expresión de deseo de un candidato que está atado a como le vaya al gobierno nacional en esta materia.
La cuestión económica sigue siendo el mayor problema para la ciudadanía en términos personales. El 53% lo mencionó en forma espontánea y el segundo detrás de la inseguridad, a la hora de observar las dificultades que atraviesa el país, según una encuesta de Isonomía Consultores, publicada hace unos días.
LA ECONOMIA ES EL EJE
Es interesante el relevamiento, ya que entre las soluciones que espera la opinión pública del futuro mandatario, ocho de cada diez personas quiere ver controlada la inflación. Además piden que sea un buen gestor en los temas relacionados con la seguridad. Y para tres de cada cuatro, las prioridades son que el próximo Presidente sea un buen gerenciador en temas de economía.
“El país atravesó un año con mucha preocupación económica que experimentó picos en febrero y marzo. Cuando la Argentina devalúa en enero, la ciudadanía empieza a ver el problema casi con pánico, aunque después hay una sensación de acostumbramiento, una tendencia a acomodarnos”, señala Juan Germano, director de Isonomía, al analizar las elecciones de los encuestados. Lo cierto es que el resultado electoral dependerá de muchos factores y  se mantendrá abierto durante varios meses. Por lo menos es lo que aseguran la mayoría de los gurúes de la “patria consultora”.
En cambio, el sociólogo Manuel Mora y Araujo desarrolla otra perspectiva. Sostiene que para ganar en primera vuelta, el FPV tiene que lograr por lo menos el 40% de los votos. Además ningún otro candidato debe obtener el 30%, para lo cual es preciso que compitan por lo menos tres candidatos opositores y que el voto opositor no se polarice. Si fuesen solamente dos, y si el oficialismo obtuviese el 40% –y no más–, obviamente sería imposible que alguno de los dos obtuviera el 30%. Son demasiadas condiciones, y algunas de ellas están lejos de verificarse, por ahora. La conclusión es que el escenario de un triunfo en primera vuelta, sin ser imposible, es poco probable, arriesga el politólogo.
El escenario podría cambiar en un balotaje. Allí está la posibilidad cierta que un candidato oficialista triunfe, pero siempre y cuando sea Scioli, ya que para Mora y Araujo es, por el momento, suficientemente competitivo en la carrera presidencial.
TRAMPAS EN EL CAMINO
Hoy hay que ser cautos en torno a las conjeturas electorales que circulan por el espacio público. Algunas de ellas tienen cara de “operaciones” dirigidas a modificar las conductas de los electores, teniendo en cuenta que mucha gente vota a ganador. Y otras son expresiones de deseo de algunos analistas que desde los medios, direccionan sus simpatías.
Mora y Araujo se anima a un análisis matemático de un futuro escenario electoral. Señala que por un lado, hoy los tres candidatos mejor situados –Scioli, Massa y Macri– cuentan aproximadamente con el 25% de los votos cada uno. Las encuestas registran diferencias de unos 3 puntos en más y en menos para cada uno, esto es, diferencias de la magnitud de los márgenes de “error” estadístico.
Interpreta que “es cierto que no pocas veces las elecciones se definen por diferencias de esa magnitud –como bien lo experimentó hace pocos días la presidenta Rousseff, del Brasil– y nadie objeta el resultado por ser estadísticamente incierto. La incertidumbre se refiere a nuestra capacidad de estimar correctamente lo que sucede en el mundo, y no a lo que realmente sucede. Por eso tiene sentido que un candidato se sienta contento si lleva una ventaja de 3 puntos. Pero, más allá de su alegría, la estadística le dice que no puede estar seguro de estar llevando esa ventaja”.
LAS PREFERENCIAS
El politólogo alude luego a una división de las preferencias electorales”. Aclara que “según la división en la que se basa, los acólitos de CFK son hoy a lo sumo el 25% y raramente fueron más del 30%. Esto es, cuando el kirchnerismo obtuvo más votos, como por ejemplo en 2011, en que llegó al 54%, muchos de esos votos le fueron aportados por votantes que no eran kirchneristas pero prefirieron la candidatura oficialista a cualquier otra. El hecho importante es que los ciudadanos que no son kirchneristas, el 75% del total no son todos anti; alrededor del 30% no son ni lo uno ni lo otro, a veces votan al oficialismo, a veces a otros. De hecho, son ellos los que definen las elecciones”.
Mora y Araujo afirma que son los que le dieron el triunfo a la Presidenta en 2011 y  sellaron la derrota del FPV en 2013. Hoy, esos votantes “intermedios” entre oficialismo y oposición dividen sus preferencias entre Massa, Scioli y Macri. Está claro, por lo tanto, que no todos los oficialistas votan a Scioli y que muchos no oficialistas lo votan; y también está claro que los votantes anti K tienen su voto muy dividido. Cuando esos votantes vayan decidiendo su voto de manera más estable que en muchos casos será recién a partir de los resultados de las PASO, la elección se irá definiendo” apunta el sociólogo y asegura que es imposible saber hoy qué camino tomarán esas definiciones.
Scioli está convencido que necesita alinearse detrás del voto oficialista, por eso no saca los pies del plato. Tiene que avanzar en esa dirección, sin levantar demasiadas olas para que el resto de los candidatos no le salten a la yugular, como sucedió después de la reunión del PJ en La Plata. Su estado mayor opina que debe marcar más el rumbo dentro de los parámetros de la gestión, mostrando resultados y tratar de que su última etapa en el sillón de Dardo Rocha, sea lo más tranquila posible, sobre todo lejos de la conflictividad con los gremios.
LA OPOSICION ATENTA
En el caso de sus rivales, tanto Massa como Macri necesitan consolidar el voto anti K, además de cuidar al mismo tiempo el del medio. Es decir, los que no son ni oficialistas, ni opositores, pero que tienen la llave y podrían definir la elección.
En cuanto a los esfuerzos de Carrió por darle la madre de las batallas al PJ,  sus argumentos tienen bastante  racionalidad. El panorama en UNEN, la tensión entre los dirigentes y los números de los últimos días ratifican lo complicado que ha quedado ese espacio. Una medición de la consultora Isonomía muestra que las principales figuras  han perdido credibilidad, confianza e intención de voto. Eso toca tanto a Ernesto Sanz y Hermes Binner como a Carrió y Cobos.
No obstante, los ha golpeado además en un rubro que no es gratis para la UCR: las dudas sobre la idoneidad para poder gobernar y el miedo a que se reedite la foto de la Alianza de Fernando De la Rúa. Al ver esa encuesta, un dirigente del espacio disparó: “Las peleas no son gratuitas”. Quizás la más perjudicada haya resultado Carrió, quien registró una evolución de su imagen negativa del 39 al 51%. Y con un elemento novedoso: “Con esta pérdida de UNEN, hay un votante viudo”, definió Juan Germano, de Isonomía. Claro que a algunos en ese frente no parece preocuparles la viudez ya que en la última reunión de la mesa de FAUNEN, la agrupación “Libres del Sur” propuso “expulsar” a la Coalición Cívica.
Tal vez Carrió esta vez esté en la dirección correcta.La diputada copó gran parte del primer bloque del programa  de MithaLegrand con sus reflexiones. “No soy terrible, lo terrible es que lo que dije es verdad”, señaló. Y continuó “ni soy candidata a presidente, ni estoy en UNEN, ni estoy en el PRO”. El tiempo dirá si su intuición electoral es la correcta y si es capaz de ensamblar una nueva familia menos conflictiva para destronar al PJ del poder.