martes, 16 de octubre de 2018

Peligro de incendio con el Plan Sequía

Las quejas de la gente por la inflación y el dinero que no alcanza resuenan por todos los rincones. Es como un virus maligno que está enfermando a todos. La paciencia de la sociedad por ahora es el dato saliente de la crisis. Pero muchos se preguntan: ¿Hasta cuando el Gobierno tirará de la cuerda?.



Macri acaricia la normalización financiera, pero sigue cayendo en las encuestas y debe hacer frente al costo del impacto en la economía real. Lo angustiante es que  no hay fecha para la finalización de la malaria. Los especialistas sostienen que vienen como mínimo 12 meses de fuerte caída en la actividad. Las connotaciones políticas y sociales del acuerdo con el FMI y el Plan Sequía que se ha implementado para contener al dólar pueden llevar a un camino sin retorno. También es una incógnita la tasa de interés en pesos de equilibrio ahora que el Banco Central sólo fija la base monetaria. Las dudas son : ¿Se viene una hiper tasa?. Ni hablar del equilibrio del tipo de cambio ahora que se sabe que las bandas de flotación o "zona liberada"' entre 34 y 44 pesos son blandas y fácilmente de perforar si no florece la confianza.
El Banco Central puso de moda un nuevo anabólico, la fábrica de las Leliq, subiendo a estas letras al 74%. De esa manera absorbió cerca de 110 mil millones de pesos del mercado. El organismo había retirado otros 53 mil millones de pesos el martes y 71 mil millones el lunes. Estas letras de corto plazo usadas para retirar los pesos de los bancos adelantan problemas de consistencia macroeconómica para los próximos meses y pueden generar un colapso en la economía.
El stock de deuda ya se ubica en torno de 500 mil millones de pesos y se pagan por día casi mil millones en intereses. El Central le cambió el nombre pero el nivel de exposición financiera generado con las Lebac empieza a replicarse ahora con estas letras, en las que únicamente puede invertir la banca.
El problema de esta nueva estrella de la timba financiera es para el Banco Central, ya que no puede seguir renovando permanentemente esta deuda sin un grave deterioro de su patrimonio. Si no lo hace, vuelve a exponerse a nuevos escenarios de crisis y corrida cambiaria.
Conviene explicar como funciona el instrumento de las Leliq, para visualizar el riesgo que se corre en la economía. Se trata de letras de liquidez del Banco Central, que éste le “vende” a los bancos a cambio de que entreguen el dinero de sus clientes que tienen en depósito. Es plata que el Banco Central recibe y “esteriliza”, es decir, que ya no vuelve al mercado. ¿Para qué se aplica esta fórmula? Porque sacando esa masa de circulación, no se va a destinar a la compra de dólares ni a pagar precios más caros por bienes y servicios. Se trata de una alquimia del monetarismo para secar la plaza y acabar con la corrida hacia el dólar y con la inflación, todo al mismo tiempo. Muchos se preguntan : ¿Y si falla?. Estaríamos en medio de un verdadero incendio.
Para mantener prendida y funcionando la aspiradora de pesos, mientras las tensiones siguen traccionando a los inversores y ahorristas hacia el dólar, el Banco Central está obligado a ofrecer una tasa muy seductora. Los operadores del programa de absorción de dinero, esta vez, son los bancos. Son los únicos que pueden suscribir las llamadas Leliq. Por los caudales que ofrecen a cambio, el BCRA les pagó el lunes pasado hasta 72 %, el martes subió la tasa máxima a 73 y el miércoles, a 74. 
Hasta el economista cercano al Gobierno, Carlos Melconián, dijo que "vienen doce meses de dura recesión" y advirtió que con las Leliq "están criando un primo hermano del monstruo", en clara alusión al impacto que provocaron las Lebac. También Juan Carlos De Pablo sumó artillería pesada: "no se puede mantener durante mucho tiempo una tasa tan estrafalaria porque haría explotar el sistema financiero".
Para la economía, la de la producción y el comercio, la del consumo, el impacto es demoledor. Subieron todas las tasas activas (las que cobran los bancos): las de préstamos, las que se pagan por descubiertos en cuenta, las de las tarjetas de crédito, todas a niveles del 85 al 100%. Imposibles de pagar, salvo a cambio de una pérdida patrimonial significativa. 
Frente a este cuadro de situación las alarmas se han empezado a encender. Si el plan monetarista no logra resultados en pocas semanas, como la estabilización del valor del dólar y los precios de la economía, el impacto en términos de recesión generalizada será explosivo, en tanto se estire la vigencia de altas tasas. Los efectos son directos: Caída de ventas, de consumo, de producción, de empleo, aumento de la pobreza. ¿Qué hacer?. No queda otra que implorar al cielo que el plan funcione para no morir en el intento. 
Desde diversos sectores de la oposición se tiene el convencimiento que si Cambiemos continúa profundizando el ajuste es probable que el próximo gobierno se encuentre con un escenario de tierra arrasada. Sergio Massa ya lo adelantó: "será como desactivar una bomba".También pronosticó “un quinquenio de dificultades”. La mayoría de los dirigentes consultados tienen la convicción que el país se dirige a la destrucción del mercado interno por la vía de la licuación salarial. Y sin mercado interno y con el modelo productivo agonizando, es probable que quiebren cientos de miles de pymes que hoy generan más del 70% del empleo. 
La coincidencia de los especialistas es que se ha ingresado en una rueda viciosa y si no se sale a tiempo, la crisis económica y social tendrá consecuencias devastadoras, sobre todo en las zonas más pobres del conurbano donde comer hoy es una verdadera proeza.
Durante los primeros meses de gestión, Cambiemos apostó todas sus fichas a un mensaje esperanzador. Siempre a la espera de las ansiadas "inversiones"  o "brotes verdes" que nunca llegaron. Hoy el discurso cambió y esa etapa ya se dio por concluida luego de las medidas económicas y del pedido de auxilio al FMI. Ahora desde el oficialismo reconocen con gesto adusto que entramos en "los meses más difíciles de la historia de la Nación".
La contracara del acuerdo con el FMI con la recesión profunda que ya muestra sus uñas, marcan las menores chances que tendrá Mauricio Macri para ganar las elecciones del 2019. Desde marzo seguramente se empezará a percibir clima de campaña. No falta mucho. Y sin resultado claro a la vista, las decisiones financieras serán de extrema prudencia. Por el clima electoral, los dólares de la soja pueden demorarse en llegar y eso puede complicar las metas del oficialismo. Mientras tanto, hay que señalar que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios acumula casi el 15 por ciento desde noviembre de 2015, una caída que no se anotaba desde el inicio de la década pasada, con el estallido de la convertibilidad. Tampoco se puede ignorar que la tasa desempleo alcanzó su nivel más alto en doce años al pasar de 8,7 a 9,6%. Los datos publicados por el Indec corresponden a los meses de abril, mayo y junio cuando la crisis financiera y la recesión todavía no había impactado de lleno en el entramado productivo.
La crisis también tiene sus implicancias sociales. Según un estudio realizado a 578 adultos de todo el país a cargo de la consultora D'Alessio IROL/ Berensztein, nueve de cada diez argentinos señalaron que la situación actual está impactando en su vida cotidiana. Los números preocupan: el 59% de los consultados ven afectadas las relaciones en la familia, otro 59% daña su buen rendimiento en el trabajo, el 46% deja de salir con sus amigos porque cuando se reúnen la discusión política hace punta, en vez de primar el "escape del día" o el bienestar. La encuesta también muestra afectadas a las parejas en un 33% porque el dinero cada vez alcanza menos. El mismo estudio percibe que el 76 % considera que hay más agresividad en las calles, un 75% más de tensión y el 52% siente más miedo que antes.
El gobierno está en el ojo de todas las críticas. La consultora Synopsis evaluó  que el 12% lo consideró "malo" y el 38,4 % "muy malo". Los que evaluaron el desempeño como "muy bueno" constituyeron el 7,6% y "bueno" el 19,5%. De este muestreo de Synopsis se puede determinar que una minoría es la que está conforme con los hechos de la realidad. También recorriendo las redes sociales se advierte que las discusiones van en un sendero peligroso y predomina una agresividad nunca vista. También aparece en escena un golpeteo de propuestas golpistas y antidemocráticas. Por poner un ejemplo reciente, un actor que fue devoto kirchnerista llegó a decir por estas horas : "que se vayan ya ".
El futuro por ahora no ofrece un horizonte de alivio. La inflación de septiembre será la más alta desde la salida de la convertibilidad. Se conocerá la semana próxima, pero ya se sospecha que se ubicará alrededor del 7%, lo que lleva a una caída del salario real del 14,7% en lo que va del gobierno de Macri, solo superada en la crisis de 2002. En esta dirección, la mayoría de los expertos aseguran que si el barco no se endereza no habrá piloto de tormenta que pueda dominarlo y Argentina irá rumbo a la destrucción del mercado interno, lo cual puede terminar en un gran incendio. 

Detrás de la foto del nuevo peronismo

La foto de los cuatro sonrientes hizo punta en la interna peronista, pero desató una tormenta entre algunos dirigentes que comulgan con la renovación.Son celos propios de quienes tienen ambiciones y muestran los dientes. Pero ahora Sergio Massa, Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto deberán asumir el desafío de darle volumen al espacio que bautizaron "Alternativa Nacional".



La foto de los cuatro sonrientes hizo punta en la interna peronista, pero desató una tormenta entre algunos dirigentes que comulgan con la renovación.Son celos propios de quienes tienen ambiciones y muestran los dientes. Pero ahora Sergio Massa, Juan Schiaretti, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto deberán asumir el desafío de darle volumen al espacio que bautizaron "Alternativa Nacional". Lo llamaron así como una forma de contestarle al gobierno que sostiene que "no hay alternativa", salvo votar la reelección de Macri o volver al pasado de la mano del kirchnerismo. Si bien los cuatro hacen rodar sus aspiraciones de disputar la Presidencia, hay quienes creen que la candidatura se podría definir en una interna entre Massa y Urtubey. Son los más jóvenes del grupo y quienes oxigenan al partido. Sin embargo, a veces las cumbres son borrascosas y generan inquinas. En esa mesa faltaron dirigentes de peso. Pudo haber sido un equipo de seis, ya que Juan Manzur, gobernador de Tucumán, y Florencio Randazzo figuraban en el borrador original. Pero Schiaretti levantó temperatura ante la posible presencia de Manzur, que había sido propuesto por Massa y Pichetto. También hay que decir que algunos planteos de Randazzo no cayeron bien entre los nuevos socios. No casualmente, a la misma hora que el cuarteto posaba para la foto en Retiro, Manzur y Randazzo tomaban un café y despotricaban a tambor batiente en la Casa de Tucumán, ubicada en el microcentro porteño. Clima propio del peronismo, con rayos y truenos cuando se desatan las disputas internas. 
UN 17 DE OCTUBRE TUCUMANO
En paralelo, junto a un puñado de gobernadores y jefes sindicales, Manzur junta voluntades para el 17 de octubre, fecha sensible para el PJ. Prometen que será un acto con marchita y bombos. El vocero de esa cumbre fue el dirigente gastronómico Luis Barrionuevo. Tucumán será la sede y, sin decirlo abiertamente, apuesta a ser un contrapeso del "Grupo Retiro" aunque Manzur anota como posibles asistentes a Pichetto y Massa para no provocar grietas.
Urtubey, Pichetto y Massa ya están calentando motores y esta semana harán sus primeras movidas. El salteño estará en Chaco con Domingo Peppo, el senador bajará a San Martín con el ex peronista PRO Carlos "Tato" Brown pero "saludará" al intendente local Gabriel Katopodis, y el tigrense pondrá un pie en la convulsionada Moreno.
Vendrán, luego, los actos compartidos entre dos o más dirigentes. El jueves pasado, como primer bosquejo, se definió que durante octubre la prioridad será la cuestión legislativa y que la próxima foto conjunta está programada para noviembre, aunque todo se puede precipitar  
La nueva versión de Massa es la de un dirigente más moderado en sus expresiones, menos confrontativo desde el discurso y más enfocado en la construcción del nuevo espacio. Está convencido de que hay que hablar menos de los rivales políticos y más del proyecto que quieren interpretar junto a un grupo de gobernadores y legisladores nacionales. Eso implica fortalecer el esquema y darle el suficiente volumen como para intentar saltar la grieta entre macrismo y kirchnerismo. 
Urtubey es el más resistido desde el kirchnerismo. Con los Moyano mantiene una pelea dialéctica desde hace tiempo. La semana pasada el gobernador cuestionó el paro general realizado por la mayoría del arco sindical y dijo que "no aportaba nada en este momento de crisis". Esa intervención generó la crítica inmediata de Pablo Moyano, quien indicó que el mandatario "es un antiperonista que está instalado en la burguesía salteña". El mandatario replicó que si lo criticaban los Moyano, "quiere decir que voy por el buen camino".
LA DOLOROSA PERDIDA DE UN HISTORICO
El cordobés Schiaretti, uno de los más experimentados, es casi seguro que dará un paso al costado para pelear por otro turno como gobernador. En tanto Pichetto si bien viene mostrando más voluntad política de entreverarse, hasta ahora no logró despegar y tuvo algunas situaciones de zozobra durante su incipiente desembarco en el Conurbano. 
En principio uno de los favoritos para llevar la bandera de este grupo, era el caudillo cordobés José Manuel De la Sota, a quienes muchos definieron como " el hombre que venía a cerrar la grieta", una suerte de prenda de unidad. Se trataba de un dirigente de mucho rodaje en la política, que quería coronar su trayectoria sentándose en el sillón de Rivadavia, pero lamentablemente tuvo un destino trágico por el accidente que cobró su vida en la ruta.
Fuentes al tanto de lo conversado en la reunión que se realizó en las oficinas del consultor Guillermo Seita en Retiro, un colaborar estrecho de Schiaretti, manifestaron que la coincidencia es convocar a más gobernadores. Además, creen poder acercar a unos 70 diputados. Esta foto en rigor iba a ser parte de una conferencia pública a la que estaban invitados el tucumano Juan Manzur y el sanjuanino Seregio Uñac, ambos también con aspiraciones presidenciales. Pero ese encuentro se suspendió por la muerte de José Manuel de la Sota.
LA IDEA DE FORMAR UN FRENTE AMPLIO
La estrategia del flamante cuarteto, es incorporar con una matriz frentista a "dirigentes progresistas". En ese sentido, horas antes de la reunión porteña, Urtubey compartió una actividad con el socialista santafesino Miguel Lifschitz, que también tiene aspiraciones presidenciales y viene tejiendo un polo progresista con Margarita Stolbizer, Martín Lousteau y Ricardo Alfonsín. No esta claro como lo sumarían, entre otras cuestiones que todavía están muy abiertas.
También hay que decir que Massa mantuvo reuniones con Victoria Donda y con dirigentes de partidos provinciales como el MPN de Neuquén y el MPF de Tierra del Fuego.
Entre  las estrategias se barajó la posibilidad de unificar los bloques de diputados de Argentina Federal y el Frente Renovador de Massa, lo que generaría una bancada interesante y potente. Los mismo que los equipos económicos, que en rigor ya venían funcionando juntos y que integran entre otros, Diego Bossio, Miguel Peirano, Guillermo Michel y Osvaldo Giordano.
Massa cree que Cambiemos le va a dejar con la deuda externa una verdadera bomba de tiempo al próximo gobierno. Está convencido que habrá que renegociar con el FMI para no condenar al país a otro ciclo de decadencia. El tigrense ya está trabajando con su equipo económico, con el que analizó la situación actual y consideró que fue "un error grave" haber acordado un préstamo con el Fondo Monetario Internacional.
 Massa empezó a mostrar sus cartas. Señaló como salida cambiar el rumbo económico por uno que ponga eje en el trabajo y en la exportación de bienes argentinos y no tanto en pedir plata prestada. Con el trabajan en búsqueda de una propuesta seductora, los economistas José Ignacio de Mendiguren, Marco Lavagna, y Aldo Pignanelli, entre otros. "Cuando vas al FMI es como ir al prestamista del barrio. Vas al usurero", señala Massa.
"Hay que poner el eje en la educación pública, en el trabajo y la producción, no pidiendo prestado. Mucha gente apostó por el cambio y el cambio fue para muy pocos, para los dueños de los servicios de luz y de gas, los que ganan con la especulación financiera", insiste por estas horas.
UN ACUERDO ECONOMICO Y SOCIAL COMO BRUJULA
Massa está convencido que si se le da la responsabilidad de gobernar la Argentina, no dudaría en llamar a un acuerdo económico y social. Cree que la única salida es sentar en la mesa a sindicatos, empresarios, trabajadores, credos, organizaciones sociales y fijar políticas de Estado a largo plazo, con un compromiso firmado por todos los actores de la vida nacional.
Por el momento, estos cuatro dirigentes han acordado que cada uno seguirá trabajando por separado en su pre candidatura pero bajo el mismo techo. Cuando las elecciones estén más cerca resolverán si compiten en una PASO o si forjan una fórmula que represente a todo el espacio. En definitiva, confían que el formato se ordenará de acuerdo con los números que arrojen las encuestas y el crecimiento que cada uno de ellos tenga hasta el momento en que deban presentar las listas.  
Pero el camino de este joven espacio, tiene en Cristina Kirchner un duro escollo. La ex presidenta hoy concentra bajo su liderazgo una robusta fuerza electoral que crece a la luz de la malaria económica que reparte el proyecto del oficialismo. Además está avanzando en sus propios diálogos con gobernadores y otros dirigentes. 
Ante el periodismo, los cuatro que se reunieron el jueves pasado seguramente descartarán de plano acuerdos con ese sector. Pero para ello primero tienen que sumar poder de fuego. Es fundamental llegar al final de la travesía electoral a una negociación con la ex presidenta que debería implicar que ella no compita por otro mandato, pero sume su fuerza y sea parte de un próximo esquema de poder. Caso contrario podrían volver a servirle en bandeja el triunfo al macrismo.
Cristina por ahora es un signo de interrogación. Todavía no definió si será candidata a presidenta y no es un tema menor el costo personal y familiar. "Entramos cuatro a Olivos y salimos tres", es la frase durísima que suelta su hijo en la intimidad, cuando analiza el tremendo desgaste que sería volver a dar una pelea por la Presidencia. Pero mientras esa decisión va madurando, CFK empieza a definir el mapa de cercanía de sus relaciones en el peronismo.
De los presidenciables, Juan Manuel Urtubey se ubica en el extremo más frío. Imposible pensar hoy en un acercamiento. El sanjuanino Sergio Uñac genera desconfianza. A la ex presidenta le cuesta precisar su posicionamiento político y programático, aunque reconoce que no ha sido agresivo. 
MASSA LOGRA MAYOR PROXIMIDAD CON CFK
La Cámpora y la propia Cristina mantienen además un cariño especial por José Luis Gioja, aliado en tensión del actual gobernador sanjuanino. El tucumano Juan Manzur hoy es visto en la oposición interna, muy cerca de Miguel Pichetto. En La Cámpora se cuidan de aclarar que no tuvieron nada que ver con el escrache que sufrió el senador en su primera incursión en el Conurbano, cuando estuvo en Quilmes. "Nosotros sabemos que los escraches son horribles porque le pasó a Axel en el Buquebús, no compartimos esas prácticas", afirman.
Pichetto es reconocido como el jugador que más cintura tiene en la dinámica del Congreso y la Justicia "en profundidad". Hay quienes señalan que sería "un dos ideal" en cualquier fórmula.
El cuarteto de presidenciables peronistas hoy alejados del kirchnerismo, lo cierra Sergio Massa. El líder del Frente Renovador es el que menos recelo genera en el núcleo duro de Cristina. Lo ven como un dirigente con conocimiento real del manejo del Estado y en todo caso le achacan cierta volatilidad en sus compromisos políticos.
La relación de Massa con los intendentes del Conurbano que hoy están bajo el paraguas de la ex presidenta es fluida y cotidiana. Hasta dirigentes muy cercanas a Cristina como Verónica Magario, lo visitan regularmente.
El cordobés Juan Schiaretti es un político que la ex presidenta respeta, pero tiene clarísimo que tienen en la cabeza dos países muy distintos. Así como también reconoce la gestión y el manejo político de Gerardo Zamora, Gildo Insfrán y los hermanos Rodríguez Saá.
Lo curioso es que en el entorno de Cristina, las candidaturas presidenciales de Agustín Rossi y Axel Kicillof, parecen más un dispositivo para entretener o ceder en una negociación futura, que un proyecto real. Lo cierto es que si el peronismo no pone énfasis para reconquistar el conurbano con una figura de peso que doblegue a María Eugenia Vidal, no hay proyecto de poder posible.

domingo, 30 de septiembre de 2018

El candidato del Fondo 2019

 Eufórico como adolescente en primavera, Mauricio Macri ha recibido una bocanada de oxígeno enorme para llegar sin problemas de financiamiento hasta el final de su mandato. Lo suficiente como para declararle su amor al Fondo Monetario Internacional, el organismo que lo bendijo como su candidato favorito para las elecciones 2019. Entre lo que le adelantan para este año y lo que le darán para el que viene tendrá casi 19 mil millones que no contaba. Hubo festejos en la Casa Rosada y también en la siempre abultada billetera de los acreedores.



El escritor y periodista Jorge Asis dio a entender que Macri es el elegido también de Donald Trump. Sería una jugada para evitar la vuelta del populismo de Cristina. Asis preguntó desafiante al conductor de Animales Sueltos Alejandro Fantino : ¿Vos tenés alguna duda de que esta generosidad del FMI, que dejó caer al abismo a De la Rúa por 1.750 millones de dólares, persigue que Macri sobreviva y llegue a la reelección?". También advirtió que esa iniciativa del Fondo "y de Donald Trump es una intromisión electoral". 
Ante ese cuadro de situación, Asis vio la salida de Luis Caputo del Banco Central  como " un papelón extraordinario, y se debió a que el FMI le sacó bolilla negra. Dijeron que no le daban más guita a Caputo para que se la juegue en la timba financiera. Caputo se hartó y les hizo un corte de manga, por eso se va mientras Macri hacía el ridículo bailando en Nueva York...". 
Hasta aquí palabras y especulaciones. Pero en la práctica, nada de esto será gratis a futuro. Primero porque los fondos son deuda y así sea menos cara que la privada, habrá que pagarla. Y segundo, porque en el medio habrá un ajuste muy fuerte que también estará atado a la entrega del dinero.
COMO DECLARARLE EL AMOR  AL PROPIO VERDUGO
Argentina  se parece en materia económica al reino del revés. Mientras en el mundo en vías de desarrollo nadie quiere ni siquiera acercarse para una foto con los miembros del FMI, dado que se considera a este organismo un verdadero verdugo, los escuderos de Macri no sólo se muestran ansiosos por aparecer en fotografía y filmaciones con altos funcionarios, sino que además declaran, de una manera descarada, que el país debe "enamorarse" de Christine Lagarde.
No obstante, conviene reflexionar sobre la sangría que significará esta sociedad. Según el informe semanal del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda, el Gobierno destinará  más de un millón de pesos por minuto para pagar intereses de deuda. No son cifras antojadizas, sino lo detallado en el Presupuesto 2019.
En este sentido, la deuda pública anual ascenderá a $598 mil millones en 2019 y el Estado Nacional usará sus 4 veces más fondos para servicios de deuda que para Salud, 2,6 veces más que para Educación y casi 13 veces más recursos que para Ciencia y Técnica. Los números más agregados que se desprenden del Presupuesto proyectado, marcan una caída del PBI para los próximos dos años.
Queda claro que después del acuerdo con el FMI y el ajustazo que se viene, de aquí a por lo menos la segunda mitad del año próximo, la Argentina va a tener más pobres, más indigentes y menos consumo. Pero nada de crecimiento, ni mejoras para el bolsillo de la gente.Todo lo contrario, malaria será la palabra que nos acompañe en el doloroso camino para lograr el equilibrio fiscal.
ERAMOS, SOMOS Y SEREMOS TAN POBRES
Las malas noticias ya comenzaron. La carrera alcista del dólar no cede y según los datos del INDEC que se conocieron en las últimas horas, el 27,3% de los argentinos son pobres. Significa un aumento del 1,6% en los primeros seis meses del año, que marcaría una tendencia al alza también al cierre de este año, ya que el impacto más duro de la devaluación en la inflación recién repercutirá en los datos del segundo semestre. La indigencia siguió el mismo ritmo: pasó de 3,5% a fines de 2017 a 3,8%. 
Traducidos los porcentajes a cifras, la última medición registra 2.573.834 de hogares pobres y 10.989.821 de personas por debajo de la línea de pobreza. El segundo semestre de 2018 mostraba 2.369.986 hogares y 10.353.803 personas pobres. Un total de 710.509 nuevos pobres, si se suman las mediciones de indigencia.
Lo cierto es que más allá de la preocupación que manifestó Macri y de los paliativos oficiales, el principal motor del crecimiento de la pobreza es el programa económico de Cambiemos y del FMI. En primer lugar, el reforzado ajuste fiscal se monta sobre la continuidad en la quita de subsidios a la electricidad, el gas, el agua y el transporte público, lo cual impacta en el bolsillo de los sectores de menores ingresos. Según el Indec, los gastos de servicios públicos vinculados al hogar subieron en el último año un 52,8 por ciento y el transporte, un 45 por ciento. Por otro lado, la brutal devaluación del peso impacta sobre los alimentos, que subieron 3,3 por ciento en mayo, 5,2 en junio, 4 en julio y otro 4 por ciento en agosto. En tercer lugar, el Gobierno expulsa trabajadores del Estado y reduce la obra pública, en el marco de un  recorte general de gastos que, como el propio Presidente reconoce solo presagia peores índices que los actuales.
LA CELESTE Y BLANCA PARA LAGARDE
Hoy desde la oposición le achacan al Macri haberle entregado la soberanía económica al FMI. Una prueba de ello fue lo que se observó cuando el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne le cedió en la reunión de prensa a  la directora gerente, Christine Lagarde, todo el protagonismo. También hizo lo propio con la potestad del manejo de lo que será el plan para fortalecer el Programa Stand By de 36 meses aprobado el 20 de junio pasado. Incluso, no pudo haber peor escenario que hasta la bandera argentina fuera colocada detrás de la funcionaria del FMI.
¿No hubiera sido más apropiado que la isignia patria la hubieran colocado detrás de Dujovne?. La jugada podría haber sido adrede, para dejar en claro de aquí en más, Lagarde después de echar a Luis Caputo del Banco Central, será quien conduzca el plan más duro que se recuerde para marcarle la cancha al Estado. 
Es evidente que en su relación con los directivos del Fondo, Mauricio Macri ha elegido el camino de las "relaciones carnales", como alguna vez lo hiciera Carlos Menem. Con una sonrisa, el Presidente explicó que “no sé cómo describirlo porque estamos hablando de enamoramiento, debo confesar que con Christine hemos iniciado una gran relación”. No conforme con hacer pública su opción personal, y a pesar de que todas las encuestas muestran un 75% de rechazo al acuerdo con el FMI, Macri se permitió convocar a los argentinos para que compartan sus sentimientos: “espero que todo el país termine enamorado de ella”, coronó.
EL SUEÑO Y LA PROMESA DE DUJOVNE
Hay quienes dicen que Nicolás Dujovne, como nuevo hombre fuerte de la economía, le hizo una promesa virtual a Macri. Le ratificó que para octubre del próximo año tendrá números fiscales, financieros y, quizá, hasta de cierto crecimiento del PBI, para el momento en que se presente a su reelección. El ministro, que ahora también tiene una pata en la coordinación supervisora con el Banco Central, está en estos días más confiado que nunca en que lo peor ya pasó y que, hacia delante, no se volverá a vivir la zozobra inaugurada a fines de abril. O, como aseguró un alto funcionario del remozado gabinete económico, "no volverá a pasar lo que se vivió en los últimos cuatro meses". 
La principal hipótesis de optimismo de Dujovne y su equipo  es que la gran duda de los mercados locales e internacionales quedó despejada: Mauricio Macri no deberá enfrentar un escenario de default. Al menos en su primer mandato. Más allá del poder de Dujovne, otro de los que ha sacado chapa en la grilla de los preferidos, es Dante Sica, el encargado del área de Comercio quien ya está proyectando para el 11 de octubre una gran reunión con empresarios pymes para presentarles un plan para exportar e inyectarles una dósis de optimismo sobre el futuro. Y la tercera en la lista es la ministro de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Algunos la consideran el escudo de Macri por su buena relación con los movimientos sociales. También es mirada como futura acompañante en la fórmula presidencial de 2019, en lugar de Gabriela Michetti.
Mientras tanto, el apagado Marcos Peña trabaja en las sombras en la confección de un mensaje para reconquistar a la clase media.Mientras la inflación rompe la barrera del 40% y la moneda pierde la mitad de su valor, el jefe de gabinete, trabaja a destajo para recuperar la esperanza del electorado. El ecuatoriano Jaime Durán Barba, un artista inestimable de Mauricio Macri a la hora del marketing político, también se embarcó en esa empresa. 
MEJOR QUE EL FUTURO NO VENGA
No se puede dejar de advertir que el programa económico que surge del nuevo acuerdo con el FMI, lisa y llanamente representa la renuncia del gobierno al “control de daños”. Macri asume todos los riesgos y sin red. Va hacia un recorte brutal en el gasto público en medio de un proceso altamente recesivo. También se zambulle en una laguna inflacionaria, provocada principalmente por la megadevaluación de los últimos cinco meses, soltando las amarras con las que pretendía controlar el dólar. 
El oficialismo ahora cambió el paso y apuesta todas sus fichas a la sequía monetaria, es decir congelar la emisión de dinero para que no haya efectivo en la plaza para convalidar nuevos aumentos de precios. Pero el propio Sandleris reconoció que hay un rezago de la devaluación previa que impactará en el nivel de inflación de septiembre, octubre y, “en parte”, en noviembre.
El final del camino es previsible: aumentarán los precios, seguirá subiendo el dólar, se atrasarán los salarios, se profundizará la caída de la actividad y se expandirá la recesión con mayores suspensiones y despidos. Recién ahí, con miles de nuevos desocupados y de la pérdida de capacidad de consumo, la escasez del dinero circulante podrá traducirse en atenuación de la inflación. Por estas horas nadie se anima a proyectar el costo social de la travesía con el FMI. Sin embargo, algunos acuñan una frase demoledora : si ves al futuro en el espejo, mejor dile que no venga...

Frente al conurbano golpeado por la crisis el peronismo se le anima a Vidal

Si algo hará de aquí en más Mauricio Macri, después de anunciar en Estados Unidos que irá por la reelección en el 2019, es cuidar a su estrella rutilante: María Eugenia Vidal. A esta altura, nadie duda que la gobernadora es la dama de la victoria en el tablero del Presidente. La que resguarda los votos de Cambiemos en la Provincia que define una elección. No obstante, los dirigentes de la oposición aseguran que Vidal ya no está blindada.



El Presidente viene en picada en las encuestas y también arrastra a la gobernadora. La radiografía del conurbano es por estas horas muy adversa al oficialismo, por los efectos de la pobreza creciente y la falta de trabajo. De allí que crean que es el momento adecuado para empezar a presentar batalla. Muchos peronistas, que hasta hace poco aseguraban que Vidal era imbatible, comienzan a tejer estrategias para recuperar el viejo bastión donde reinaron durante décadas. A diferencia de la pelea presidencial, para la gobernación en la plantilla electoral no hay ballotaje y se gana por apenas un voto. 
A horas de que aterricen en el escenario los dolorosos  números oficiales de la pobreza, que según fuentes confiables serán letales en el Gran Buenos Aires, el oficialismo se prepara para recibir otro cachetazo del que le resultará duro reponerse. Vidal sabe que octubre será un mes rojo en el calendario, donde el malhumor social puede desatar momentos amargos. De allí que esté trabajando contra reloj tratando de tejer una malla de contención con las iglesias. Tanto la católica como la evangélica, la están ayudando a armar un sistema de reparto de bolsas de comida por los barrios más humildes, de manera tal que la situación no se desmadre.
En esa dirección, el peronismo está haciendo fuerza para declarar la emergencia alimentaria en todo el territorio. Ya lo lograron en La Matanza y Moreno con acuerdos en los Concejos Deliberante. Observando el panorama, los caciques del conurbano están tomando ímpetu. Algunos sostienen que si bien “no estamos diciendo que ganamos, pero ya no es imposible pensar en un triunfo”. Los alcaldes tienen buen olfato y palpan la realidad mejor que nadie. 
Son los pobladores los que golpean las puertas de sus municipios todos los días para patentizar sus penurias. “Acá la clase media viene todos los días con las boletas de servicios en la mano  porque ya no pueden pagar y la clase baja viene a pedir los bolsones de alimentos”, coinciden los jefes distritales.
 Según las encuestas que encargan semana a semana, aseguran que la imagen positiva de Macri en las localidades con mayor cantidad de votantes oscila entre el 25 y 28%. “Vidal está apenas siempre tres o cuatro puntos arriba”, manifiestan.  
A todo esto, Vidal no quiere hablar del 2019. Sostiene que primero hay que sortear la emergencia. En el mismo camino que el Presidente está convencida que después de marzo puede haber una mejora en la economía que se refleje en el bolsillo de la gente. Pero en la residencia de la calle 6 en La Plata, sus primeras espadas ya hacen cálculos. No se imaginan una campaña de la gobernadora sin frentes de tormenta. Admiten que hoy los funcionarios tienen miedo al timbreo y el escrache. La frase: "nos estamos cagando de hambre" arrancó en Florencio Varela, replicó en Quilmes, en Tigre  y en otros lugares del Gran Buenos Aires, donde la calle se está poniendo pesada por los efectos de la inflación y la falta de trabajo.  Hoy por lo bajo los mismos funcionarios bonaerenses reconocen que perdieron votos y que llegar al 50% es impensado. 
Los intendentes se envalentonan y aseguran que con un candidato “que no reste votos y con una crisis económica que no muestre recuperación en las clases más castigadas”, la elección puede ser de ellos. Y recuerdan: “En 2015 Vidal sacó 39% contra Aníbal que sacó 35%. Nosotros no vamos a tener un candidato peor y no hay dudas de que ellos perdieron votantes”.
En ese marco, Cristina envió al diputado nacional, Axel Kicillof a recorrer la provincia. El kirchnerismo está convencido que el ex ministro de Economía le puede arrebatar la gobernación a Vidal. No obstante, los intendentes que hoy son el sostén de este espacio, no están tan convencidos y prefieren a un candidato con mayor fortaleza que, además de tener los votos duros de la ex presidenta, pueda conseguir los de otros sectores. Sobre todo, porque aunque el conurbano bonaerense será el centro de operaciones para pelear la gobernación, el peronismo entendió que necesitan recuperar votos perdidos en el interior después del conflicto con el campo.
En ese escenario  también apuntan a competir Verónica Magario, aunque Fernando Espinoza y Martín Insaurralde hacen escenas de celos. Hay quienes aseguran que el intendente de Lomas de Zamora tomará la decisión a último momento, cuando vea que sus posibilidades son ciertas. Tampoco descartan que aparezca otro alcalde de bajo perfil con ganas de pelear la gobernación. 
Quien cortó el alambrado a la luz de esta situación y se metió en terreno ajeno, es el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Sabe que el conurbano es un área kirchnerista por lo que prefirió desembarcar en Junín. Sin embargo, los distritos peronistas comienzan a darle alguna alegría: consiguió sumar sus dos primeros concejales. El Bloque Alternativa Federal, que responde a Urtubey, se creó en La Matanza con los concejales que respondían a Miguel Saredi. Habrá que esperar para ver si este dirigente de Cambiemos pega el salto. El salteño sueña con que Sergio Massa se convierta en el postulante a la gobernación del peronismo, pero quien lo convence de que renuncie al sueño de sentarse en el sillón de Rivadavia. 
El líder del Frente Renovador hoy descarta bajar a la provincia, pero desde Salta responden con ironía: “Cuando vea que ya no tiene los votos que dice y que tampoco cuenta con el financiamiento de la campaña de otras épocas, nos sentamos a conversar”. 
Tampoco lo evalúa Florencio Randazzo, quien ya rechazó esta postulación a sugerencia de Cristina en 2015. En este espacio, está listo para dar batalla contra Vidal el ex intendente de Bolívar y actual diputado Eduardo “Bali” Bucca. El peronismo se ilusiona con agrandar la tercera vía para poder competir en 2019.  En la provincia también desembarcó Miguel Pichetto, aunque no le fue muy bien en Quilmes donde lo abuchearon. El senador construyó su carrera política en Río Negro, en donde nunca pudo llegar a la gobernación. No obstante sus seguidores recuerdan que “nació en Banfield”, lo cual podría abrirle la puerta a la gobernación bonaerense. 
 En busca de recuperar la historia, los dirigentes peronistas de la provincia de Buenos Aires se entusiasman no sólo con ganarle la elección a la gobernadora María Eugenia Vidal, sino también con sostener los distritos que hoy gobiernan y recuperar los perdidos contra Cambiemos en las últimas elecciones. “Podemos recuperar Quilmes, San Vicente, Brandsen”, manifestó un histórico. “Ojo con Pilar que podemos pegarle en el palo, pero lo seguro hoy es que muchos distritos chicos que perdimos, el próximo año pueden ser nuestros”, agregó otro dirigente. En esa lista no figuran los 81 municipios en los que Cambiemos ganó por más de 10 puntos en los últimos comicios. Tampoco aparecen otras localidades grandes como Mar del Plata, Bahía Blanca y La Plata, ciudades donde el peronismo no ha sabido sembrar una nueva cantera de dirigentes que entusiasmen al electorado.
La gobernadora por estas horas tiene puesta la mirada en llevar a buen puerto el Presupuesto bonaerense y poder equilibrar sus cuentas. También orejea sus cartas para las elecciones de 2019, a sabiendas de que sigue siendo la política con mejor ecuación entre imagen positiva y negativa. Pero sabe que afrontará de aquí en más meses de tensiones y presiones. Prevenida y con la ayuda del gobierno nacional, decidió reforzar varias zonas del conurbano con fuerzas federales ante posibles desbordes. En la gobernación la frase de campaña que se repite es: "primero debemos asegurarnos que Mauricio reelija y empujar todo lo que se pueda desde la Provincia. No hay Vidal sin Macri ni Macri sin Vidal”. La gobernadora trabaja sin pausa, casi hasta el agotamiento. Incluso ha preocupado más de una vez a los suyos manifestándose “cansada”.
Cuatro años al frente de la provincia de Buenos Aires son demasiados, ocho son una eternidad, más cuando se debe lidiar con una caja que nunca alcanza. Además, mientras parecía que iba a estar holgada y exhibir obras para diferenciarse de la gestión anodina de Daniel Scioli, el ajuste nacional la obligó a ajustarse el cinturón.Frente a ese escenario, es vehemente el reclamo de la Gobernadora de los 19 mil millones de pesos extra que le pide a Nación para compensar en parte la absorción del traspaso de los subsidios al transporte y las eléctricas, además de la pérdida del Fondo Sojero. El presente para Vidal aparece complicado y el futuro se muestra oscuro, a no ser que amaine la tormenta. Lo primero que debe hacer Macri si sueña con otros cuatro años de gestión, es crear un proyecto. Caso contrario, no hay quien lo ayude.

Macri le da la espalda al cuarto paro de la CGT, el más duro que le toca afrontar

Macri se fue a Nueva York a la asamblea de la ONU, como una manera de darle la espalda a la protesta más dura que deberá afrontar desde que llegó a la Casa Rosada. "Este martes no va a volar una hoja", graficó un alto dirigente gremial para ir anticipando la contundencia que tendrá el paro nacional de 24 horas de la CGT. Pero hoy será la primer muestra de la bronca contenida de los gremios, cuando a modo de calentar el ambiente arranquen los piquetes, marchas y ollas populares. Pasaron tres meses desde la última medida de fuerza, pero esta vez coincide con las tasas más altas del desempleo que está cerca del 10%



La movida muestra con claridad la reacción sindical frente al mal momento económico y le pone volumen a un hecho concreto y objetivo: nuestra economía está lejos de recomponerse con firmeza hacia un crecimiento consistente. Un espejo de las angustias que se viven a nivel ciudadano, es el Gran  Buenos Aires, donde el último censo arrojó 699.000 desocupados y 704.000 subocupados, lo cual convierte a ese territorio en un  verdadero polvorín. Pero falta aún otro capítulo dramático, en el último trimestre del año la recesión se extenderá por todo el país de manera paralizante. La gobernadora María Eugenia Vidal ya solicitó la ayuda de la Iglesia para repartir comida en los barrios más indigentes del conurbano con la idea de contener el malhumor social. 
Se descuenta que el territorio nacional, por segunda vez en lo que va del año, quedará inmovilizado por al menos por 24 horas. Las estimaciones oficiales sostienen que las pérdidas por la inactividad llegarán a los 40 mil millones de pesos.
El  gobierno no la tendrá fácil de aquí a fin de año. El debate en el Congreso del Presupuesto será la próxima parada en el espinoso camino a diciembre. Diversos sectores ya anticiparon que planean llevar a las puertas del Parlamento su reclamo contra el plan de gastos acordado con el Fondo Monetario Internacional, en un contexto de deterioro de todas las variables económicas. Algunos se ilusionan, incluso, con una convulsión callejera que opaque las violentas jornadas de diciembre último, durante el debate por la reforma previsional.  
La decisión de gremios estratégicos como los sindicatos del transporte, que en su totalidad ya confirmaron su adhesión, terminará de poner la frutilla de la torta en la paralización absoluta de las actividades este martes.
A la protesta se plegarán los más de 200 sindicatos confederados en la CGT, incluyendo los agrupados en el Movimiento de Acción Sindical Argentina que reúne a los trabajadores telefónicos, la Unión Ferroviaria y los peones de taxis, entre otros. Además participarán los sindicatos enrolados en las CTA que sumarán otras 12 horas a la medida. Se trata de los docentes de todos los niveles, los empleados públicos, los Metrodelegados y uno de los gremios aeronáuticos.
Para marcar la vara más alta del reclamo, hay que señalar que no existe organización sindical de la Argentina que haya manifestado no participar de la huelga.  
La nueva medida de fuerza, la cuarta en la era Macri, exhibe además otros elementos que marcan el clima gremial y político. Las organizaciones sindicales están entrando a un terreno de paritarias en continuado, por lo que están con el cuchillo entre los dientes por los estragos que ha hecho la inflación con los salarios. Las conversaciones del Gobierno con la CGT están suspendidas, más allá de algún amague que expresó otra arista del reacomodamiento ministerial. Y las disputas y realineamientos cegetistas impactan de forma más abierta en el peronismo o, más precisamente, suman lo suyo a la división de aguas entre PJ federal y kirchnerismo.
Con la adhesión del Consejo Directivo de la central obrera y las tres CTA, prácticamente todas las áreas productivas estatales y privadas se verán perjudicadas por la paralización.
El carácter activo de la medida estará dado en la jornada de este martes por los piquetes que el sindicalismo combativo y la CTA-Autónoma de Ricardo Peidró realizarán, cada uno por su cuenta, en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires y en diversos puntos del país. 
Además, hoy habrá un anticipo de la bronca sindical, cuando llegará a la Plaza de Mayo una movilización como parte del paro de 36 horas que estableció la CTA de los Trabajadores conducida por Hugo Yasky, a la que adhirieron los movimiento sociales y los sindicatos de la CGT enrolados en el nuevo Frente Sindical para el Modelo Nacional. El agrupamiento que se lanzó el jueves pasado en un acto en el microestadio de Ferro está integrado por los sindicatos de la Corriente Federal de los Trabajadores, como la Asociación Bancaria de Sergio Palazzo, la Federación Gráfica de Héctor Amichetti y otros de peso como el Camionero liderado por Pablo Moyano, el SMATA de Ricardo Pignanelli y varias seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica que marcharán ese día pero sin cese de tareas. La CTA Autónoma liderada por Ricardo Peidró y Hugo "Cachorro" Godoy no marchará a la Plaza de Mayo, pero anunció un acto propio a las 12 en Puente Pueyrredón.
El acto oficial comenzará hoy a las 15:30, con un escenario que tendrá un palco para unos 30 dirigentes sindicales y de los movimientos sociales. En un costado se instalará un sector con sillas reservadas para representantes de organismos de Derechos Humanos, diputados y partidos políticos. La consigna que presidirá el acto será la de "unidad de los trabajadores contra el ajuste". Allí también se exhibirá la bandera de arrastre que encabezará las columnas de la marcha. Los discursos estarán a cargo de Hugo Yasky, Pablo Micheli y un referente del Frente Sindical aún no definido pero que, según pudo saberse, podría ser Pablo Moyano.
Desde las 13 de hoy, las columnas se concentrarán en distintos puntos. En Avenida de Mayo y 9 de Julio lo harán los sindicatos de las CTA que ingresarán por el centro de la plaza. Por avenida Belgrano y Diagonal Sur ingresarán los gremios de la CGT agrupados en el Frente Sindical y el triunvirato de movimientos sociales compuesto por la CTEP, CCC y Barrios de Pie.
Sin dudas serán dos jornadas que pondrán frente al gobierno y el FMI, la voluntad de lucha contra el ajuste.
Mañana martes no habrá actividad en garagistas, sanidad e industriales. Tampoco habrá colectivos, trenes y subtes.
También adherirán los camioneros, bancarios y los mecánicos del SMATA, alineados con el moyanismo en el Frente Sindical para el Movimiento Nacional.
Otros frentes que se verán alcanzados por la medida son los aeronáuticos, los canillitas de Omar Plaini, los docentes de Udocba, Ctera, el FEB y Suteba, los profesores universitarios y los empleados de Anses afiliados a APOPS. 
Hay que decir además que no habrá atención en bancos, ni en la mayoría de las dependencias gubernamentales, provinciales y municipales, aunque varios funcionarios de la planta política de Cambiemos se organizaron con choferes oficiales para reclutar para ese martes a la mayor cantidad de administrativos posible. 
En lo que tiene que ver con la Justicia, adhieren la UEJN de Julio Piumato y el Sitraju de Vanesa Siley. Se espera que por la escasa actividad, la Corte Suprema luego dicte "día no hábil" el 25 de septiembre para que no corran los plazos procesales en las causas.
Sin camioneros, no habrá recolección de residuos hoy por la noche y el martes durante el día. Tampoco circularán mercaderías por las rutas, ni los camiones de caudales. Hay que tomar recaudos con la extracción de dinero, ya que hoy será la última recarga de cajeros automáticos.
La Asociación Gremial de los Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) limitará la circulación de las foormaciones. Los trabajadores de la salud atenderán guardas mínimas y los empleados de comercio atarán su voluntad laboral a la suerte de trasladarse a sus lugares de trabajo. Los supermercados intentarán sostener las persianas en alto, pero sin dotación será imposible. Lo mismo los comercio de cercanía en los barrios.
Los peajes tendrán las barreras levantadas y se resentirán las tareas de los peones de taxi, de Luz y Fuerza, personal legislativo, telefónicos, atención en farmacias, obreros navales, tintoreros, curtidores, cortadores, recolectores de granos en los puertos y hasta de empleadas domésticas.
Sintetizando el escenario actual, la posible reelección de Macri en 2019 está seriamente comprometida. En la Casa Rosada, las primeras  espadas de Durán Barba todavía analizan la forma de comunicar electoralmente el nuevo clima en ciernes. Apuestan a que la economía muestre signos de recuperación para el primer trimestre del  año próximo.  Es más, se ilusionan con que lo haga antes. Pero lo que es una realidad irrebatible, es que no podrán hacer campaña enarbolando los éxitos de gestión ni volver tampoco sobre la foto de la pesada herencia recibida cuatro años antes.  

La historia que aún no contó el valijero platense que sigue tirando bombas en cuentagotas

Se terminaron aquellos días regados con champagne Don Perignon, los pisos lujosos, el glamour, el jet set con las fragancias de Karina Jelinek, autos de alta gama y bolsos con dólares que aterrizaban en La Rosadita de Puerto Madero. Hoy Leonardo Fariña, el pibe de barrio platense y dueño de una gran inteligencia, que se convirtió en el tristemente célebre valijero de la corrupción K, sueña de a ratos con retornar al escenario de los placeres.



Pero pone el freno de mano y reconoce que en aquel momento dio el mal paso y que la cárcel está cerca de volver a convertirse en su morada menos deseada. Se acabó la colita decorando esa cabellera recogida que le daba aire de latin lover. Hoy aquel personaje, que hasta se murmuró que podía ser hijo de Néstor Kirchner por su singular parecido, se ha convertido en el pelado Fariña, un look de bajo perfil que eligió para no levantar olas en esta nueva etapa de su vida. No obstante, si algo no ha perdido de aquel pasado de plata dulce, es su adicción por las cámaras de televisión. Cada uno de sus paseos mediáticos por los programas dejan  alto rating y  seguramente algún dinerillo para su billetera. Allí se entremezclan revelaciones siempre picantes y novedosas sobre la ruta del dinero de las coimas. Fariña hoy se declara arrepentido en todo sentido. Los dos años y medio que estuvo en la cárcel le hicieron comprender que la mejor inversión  contante y sonante es la vida en libertad. 
Resulta obvio que Fariña tiene aún mucha información sensible, valiosa y relevante para suministrar a la justicia. Hay investigadores que sostienen que seguramente se guarda algunos capítulos para poner sobre la mesa para cuando llegue el momento apropiado a cambio de reducir condena. Incluso, en su momento, había aportado al tribunal un mapa donde, según a él le constaba, Báez había enterrado muchos millones de dólares y de euros, que hasta ahora no han aparecido. Y no solo eso.También reconstruyó situaciones que terminaron demostrando que Báez no era un corrupto solitario. Escenas como la de Lázaro visitando de urgencia a la entonces Presidente para explicarle que él no tenía responsabilidad en la inexplicable alza de la cotización del euro, en las horas donde el empresario sacaba millones en billetes de 500 a través de cuevas financieras a las que dejó sin stock.
Fariña se convirtió así en el hombre que cambió todo. Quien de inmediato comprendió la verdadera importancia de su aporte fue Guillermo Marijuán. Por eso el fiscal federal manejó las cosas para que pudiera ser liberado de la cárcel de La Plata donde habían intentado asesinarlo, en una noche de locura y desesperación, personas vinculadas a los delitos que Fariña confesó y que hoy están siendo juzgadas.
EL PIBE DE BARRIO QUE SALTO A MILLONARIO
Penetrar en la vida de quien fuera una de las filosas espadas financieras de Lázaro Báez, es un camino de sorpresas. Nació en La Plata en 1986 en una cuna de clase media, fruto de la relación entre su madre -la profesora de Historia del Colegio Nacional, el Bachillerato de Bellas Artes y el Colegio Sagrado Corazón-, Liliana Seguí, y su padre, Jorge Manuel Fariña.
En 2004, Fariña egresó del Colegio Nacional, donde su hermano, Juan Pablo, trabajaba como preceptor.
Años más tarde, y con el título de contador público de la UNLP, este hincha de Velez y simpatizante de Estudiantes que todavía viajaba en colectivo, vio cómo su realidad cambiaba un 100%. A partir del año 2010 empezó a figurar en las revistas del corazón por su romance con la modelo Karina Jelinek, con quien concretó una mediática boda en el lujoso Tattersall del barrio porteño de Palermo, mostrándose como un millonario hombre de negocios. El confiesa que adoptó una actitud mediática en su momento por temor a que lo maten
Fariña es un manipulador profesional. Maneja las cámaras y es  lo suficientemente inteligente para reconocer con  mirada de chico bueno: "No lo supe manejar, me ganó la ambición... Piensen en el lugar de un pibe de 23 años cuya única plata ganada había sido la comisión por un auto usado", dijo la semana anterior ante Alejandro Fantino en Animales Sueltos. Lo hizo frente a un escuadrón de voraces periodistas que lo observaban perplejos, con tenedor y cuchillo en mano y dispuestos a saltarle a la yugular ante el mínimo renuncio. Pero no fue así. A fariña ni siquiera se le movió un pelo cuando Javier Calvo, el jefe de redacción del Diario Perfil  lo calificó de "delincuente" y le disparó sin anestesia si no pensó, en esos días de dólares, flashes y lujuria, que podía terminar mal y tras las rejas. 
Sin inmutarse y rápido de reflejos, Fariña argumentó haberse mareado ante "semejante montaña de dinero", aunque enseguida apagó el fuego contando  "las infrahumanas condiciones" soportadas en la cárcel de Ezeiza, que lo hicieron reflexionar, poniendo las cosas en perspectiva. Y hoy mira aquellos sucesos en los que los bolsos con dólares se pesaban como si se hubiera tratado de una serie de Netflix. "Mi mayor crítica es tener que haber llegado a pegarme una piña tan fuerte para valorar las cosas", arguyó Fariña. Además, dejó a la audiencia paralizada cuando dio detalles del manejo de dinero negro que fogoneaba como uno de los brazos lavadores del kirchnerismo. "A Lázaro Báez yo le lavé 77 millones de dólares, así que cuando se habla de 60 millones, ahí faltan 17...", dijo, precisando que "Lázaro no habla por respeto a Néstor Kirchner, por lealtad, porque su relación con Cristina era malísima. El mismo me lo dijo, que se sentía menoscabado por ella, pero sigue siendo leal a Néstor, en un 80% y no habla por esa lealtad a su amigo".
CAJAS FUERTES EN CIENTOS DE ESTANCIAS PERDIDAS
La experiencia en la cárcel de Ezeiza fue definitoria para que Fariña decidiera dar el paso para ponerse la camiseta del equipo de los arrepentidos y soñar a futuro en el juicio oral con la sentencia más leve. Al respecto recordó: "cuando se habla de las cárceles, hay que estar ahí para ver que las condiciones son infrahumanas. Yo no quiero contar detalles, pero pregunten lo que son las requisas, lo que te hacen los guardias, a vos y tus familiares... Pasás hambre y te humillan más que cuidarte, es muy duro", explicó, señalando que esa situación que le tocó vivir "me dejó absolutamente solo, perdí todo, me costó y me sigue costando recuperar a mi familia. Yo le arruiné la vida a mi viejo...". 
"Yo a Lázaro le lavé 77 millones de dólares y Cristina tiene muchísimo más que eso...", consideró Fariña cuando se habló de la fortuna K, indicando que "el propio Máximo Kirchner se encargaba de pedirles el dinero a los empresarios. Lázaro es un tipo que tiene 250 millones de dólares en propiedades. Ficción no es, la guita está", dijo Fariña, aunque desestimó que vayan a encontrarse grandes cantidades de dinero "porque lo van moviendo y hay cientos de estancias perdidas", apuntó que "la plata tiene que estar acá".  Y también puso la mira en Ricardo Echegaray, asegurando justamente que "la AFIP fue la principal garante" de los negocios del kirchnerismo. Por lo que dijo Fariña es de suponer que la AFIP no solo hizo la vista gorda con Báez, sino con todos los empresarios, incluido  Angelo Calcaterra, el primo del Presidente, ya que todos negreaban la plata para pagar los peajes por la obra pública.
Haciendo un poco de historia, Leonardo Fariña fue el primer arrepentido de la causa conocida como la "Ruta del dinero K", donde figura como "imputado colaborador". A partir de su declaración ingresó al programa de testigos protegidos. Vive con custodia las 24 horas, no puede decir dónde duerme y va rotando de domicilios en base a un protocolo de seguridad. 
El mediático valijero ya declaró dos veces ante el fiscal Carlos Stornelli en la causa de los "Cuadernos de las coimas K". "Mucho no puedo decir porque hay secreto de sumario, pero hablé lo que sé del sistema fraudulento de asignación de obra pública. Es el mismo curso por el que transita la causa 'Vialidad nacional' y el inicio de la 'Ruta del dinero K'", contó.
EL SISTEMA DE CORRUPCION DE LA OBRA PUBLICA
Fariña detalló cómo funcionaba el sistema de corrupción en torno a la obra pública. "Las licitaciones no eran truchas, pero sí lo eran los pliegos de oferta que hacía el Estado. Ellos crearon un sistema a través del cual desde el Estado partía el delito, porque en el precio del pliego contemplaban el precio real de costo más un margen de ganancia para la empresa, y un tercer ítem, que era el retorno para el político y el incremento para el empresario".
La conclusión es contundente: "La coima estaba dentro del precio de obra". No obstante, aclaró que los retornos podrían tener otro origen. "En la obra pública hay tres tipo de coimas: adjudicación, redeterminación y aceleración en los pagos", indicó.
En el amplio abanico de los arrepentidos, Fariña cree que "el testimonio fundamental es el del empresario Aldo Roggio". ¿Por qué? "Porque reconoce el retorno, pero que la coima salía de la ganancia de la empresa. O sea, dice "yo tenía un margen para pagar la coima'".
A la hora de las anécdotas, recordó que el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, condenado por el recibo de coimas, "recolectaba en el Hotel Faena, a la vista de todo el mundo".
"Estuve 2 años y 20 días preso. Tuve muchas situaciones que me cambiaron la vida, como no haber podido ir a visitar a mi viejo su último año. Yo necesité un golpe duro para cambiar; si no, seguiría siendo la misma persona", reconoció Fariña.
El valijero platense arrancó a los 23 años y se encontró con negocios que le dejaban un millón de dólares. Salía y tenía todo, 50 millones de amigos del campeón que le decían que era el mejor. Pero como el mismo lo dijo, terminó admitiendo que era "un boludo de la noche. Cuando uno está solo después se empieza a dar cuenta del vacío que tiene".
Cuando le preguntaron si la ex presidente Cristina Kirchner podría quedar presa, no se mostró optimista. "Creo que el sistema está hecho para que no", contestó."Ella es senadora, siempre va a ser cabeza de su bloque y va a mantener un núcleo tal que va a tener su banca cada vez que se presente", interpretó. Y cerró: "Tenés un ex presidente con tres condenas y estuvo preso en prisión preventiva un pequeño lapso. La empírica marca eso".
Hay quienes sostienen que Fariña sabe más que lo que contó a la Justicia y que siempre guarda otra carta en la manga. Ante el fiscal Carlos Stornelli Fariña dio cuenta que en la era K, la organización del robo no había dejado nada al azar, y desangraba a las arcas estatales con cada nueva obra pública. Pero el final de la película aún es un misterio. El periodista Hugo Alconada Mon que desarrolló las investigaciones más profundas sobre la corrupción sistémica, cree que puede haber aún dinero oculto en decenas de departamentos,  en cuentas en paraísos fiscales o en manos de testaferros que cuando murió Néstor Kirchner dijeron "pelito al cielo".
Hoy a la Justicia le cuesta encontrar la verdadera cara de Leo Fariña. Se cree que en algún lugar guarda documentación clave que acredita cada una de las maniobras que ejecutó y que tal vez sean su seguro de vida. La duda de los investigadores es si él, en medio de tanto revoleo de millones, no hizo también algún canuto para asegurarse el futuro y pasar el resto de sus días en alguna isla del Caribe. Nadie lo puede asegurar.

La mano de Dios en el Conurbano en vísperas de tres meses difíciles

Se trabaja a contrareloj para elaborar un plan de reparto lo más rápido posible de miles de bolsones de comida con la ayuda de las iglesias católica y evangélica.



A la gobernadora María Eugenia Vidal le preocupa el crecimiento de la tensión social en el conurbano profundo. Es el territorio de mayores carencias que le toca administrar en el año más letal de la inflación. Octubre, noviembre y diciembre son meses señalados como de alto riesgo en la economía. La suba del precio de los alimentos pegará más fuerte en el corazón de la pobreza. Frente a este escenario, en la residencia de la calle 6 se han activado los matafuegos de la contención social. Se trabaja a contrareloj para elaborar un plan de reparto lo más rápido posible de miles de bolsones de comida con la ayuda de las iglesias católica y evangélica. En paralelo, también hay que decir para graficar el momento, que no solo los comedores y merenderos están abarrotados por familias enteras, sino los hospitales que van al ritmo en que los trabajadores pierden sus obras sociales. 
Sin dudas el 2018 ya pinta para ser el año de mayor conflictividad social de la era Macri. Así lo reflejan los especialistas que anuncian una importante caída de hasta el 12% del salario real y un alza del desempleo que tendrán un claro correlato en los niveles de pobreza.
LA HORA DE LAS IGLESIAS FRENTE AL DRAMA
Los intendentes del conurbano están muy inquietos porque es aquí donde se presenta el panorama de mayor vulnerabilidad, con tasas tanto de desocupación como de trabajo no registrado por encima de la media del país. No se puede ignorar que la delicada situación económica está repercutiendo sobre la población más desprotegida, obligando a la dirigencia política a reaccionar ante la emergencia, ofreciendo soluciones que atenúen posibles estallidos sociales.
Vidal ha encontrando en los sectores religiosos, la mano de Dios para asistir a los más desposeídos. Una suerte de valiosos aliados en la abnegada tarea por apagar conatos de incendio. Uno de los frentes solidarios son las 4.500 congregaciones de la iglesia evangélica. Esta nueva terminal social del macrismo tiene enorme inserción en los distritos más calientes del Gran Buenos Aires y sus miembros además trabajan fuertemente contra las adicciones.Desde allí se distribuirán los bolsones de alimentos. Todo fue coordinado por Vidal y la ministro de Desarrollo Social, Carolina Stanley. Ambas mujeres se reunieron con los pastores de la Asociación Cristina de Iglesias Evangélicas de la Argentina, que también tiene 500 sedes en el ámbito porteño.
Además se articuló trabajar a nivel penitenciario, un termómetro de la realidad, para descomprimir la tensión por la superpoblación existente en las 56 cárceles bonaerenses que alojan a más de 47 mil presos, 13.532 de los cuales profesan ese culto en pabellones evangelistas.
También, días atrás hubo reuniones con responsables de Cáritas, la organización eclesiástica que canaliza buena parte de la ayuda social.  Vidal y Stanley, hicieron uso de sus fluidos contactos con la Iglesia y sus parroquias para realizar una radiografía del momento social, además de coordinar acciones preventivas ante la escalada de precios y la desocupación creciente.
HAY 400 MIL NUEVOS POBRES EN EL CONURBANO
Stanley sostuvo que el Gobierno ha "hablado mucho" con los movimientos de trabajadores informales sobre la posibilidad de que haya saqueos en diciembre y señaló que "a quienes más perjudica ese tipo de cosas es a las familias vulnerables". Comentó además que los episodios de este estilo ya registrados en algunas provincias "fueron situaciones muy puntuales que estuvieron orquestadas por las redes sociales y tenían que ver con cuestiones delictivas o con algo muy armado".
Con Stanley como aliada incondicional, a pesar de las críticas lanzadas por algunos representantes católicos, como el encargado de Pastoral Social y obispo de Lomas de Zamora, Jorge Lugones, Vidal confía en la penetración eficaz de los curas en los sectores más necesitados. Junto con la cada vez más presente Iglesia Evangélica se puede formar una gran red solidaria de rápida asistencia.
Aunque no hubo confirmación oficial, se estima que en los próximos días podría concretarse un encuentro de la gobernadora con varios de los más importantes obispos de la Provincia. La idea sería consolidar un plan de acción concreto frente a las demandas cada vez más urgentes de muchos bonaerenses.
Las buenas relaciones de María Eugenia Vidal con la jerarquía eclesiástica no son exclusivas. También mantienen fluidos contactos el secretario General, Fabián Perechodnik, o el Jefe de Gabinete provincial, Federico Salvai, quienes en junio participaron de una audiencia privada con el Papa Francisco.
No es un dato menor que Vidal, como algunos de sus más encumbrados funcionarios, hayan mandado señales con una postura firme contra la iniciativa para legalizar y despenalizar el aborto.
La Iglesia está muy preocupada por el crecimiento de la pobreza en el Gran Buenos Aires. Hay más de 400 mil personas que este año se han sumado a la plantilla de más necesitados. De allí que el titular del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, Agustin Salvia, haya alertado que "la pobreza este año va a estar arriba de 2014 y 2015" y vinculó esa tendencia a que el "Gobierno no tomó medidas de compensación hacia el consumo interno".
En lo que respecta al índice de pobreza difundido por el Indec, Salvia expresó que si bien el panorama fue empeorando a cada trimestre, la situación es desfavorable "a la luz de la nueva devaluación y el shock inflacionario.
"Octubre, noviembre y diciembre va a ser un shock tanto por precios como por estancamiento y va a producir un aumento importante de la pobreza por ingresos", advirtió.
Y agregó que "el efecto recesivo sobre el mercado interno hace que para los sectores populares, que tienen gran parte de sus ingresos de las changas o trabajos eventuales, el cuarto trimestre va a ser el más grave de todos". 
Por último, manifestó que "la situación actual es catastrófica desde lo económico. Este período va a ser muy complicado". 
TEMOR A QUE LA DEVALUACION HAGA ESTRAGOS
Aunque no lo diga públicamente, la gobernadora no puede disimular su malestar cuando escucha hablar a funcionarios del Poder Ejecutivo nacional que demuestran un fenomenal desconocimiento de la realidad que ella palpa día tras día en el conurbano profundo. La emergencia social crece allí mostrando su cara más dramática: la comida. Y los afectados no son los que van a las manifestaciones que semana a semana complican la vida de los transeúntes del centro porteño. A Vidal le preocupa que la devaluación no le transforme la gestión en un infierno. El dólar a $ 40 ha obligado a la renegociación de todos los contratos existentes y a modificar las proyecciones para el año que viene. 
Vidal pretende además mejores mecanismos para el control de los formadores de precios. Sabe que en la gente hay bronca contenida por los incrementos que sufren a diario los productos en las góndolas y que derriten los salarios. De allí que incorporó nuevas cadenas de supermercados a la promoción del 50% del Banco Provincia. El último mes medio millón de personas dispusieron del descuento que permite ahorrar hasta 1500 pesos. El descuento se aplicará los miércoles 19 y 26 de este mes. Carrefour, Día y Unicoop son las nuevas cadenas que se incorpora. Además, siguen vigentes las empresas Coto, Cencosud (Disco, Jumbo y Vea), Toledo y Extra, La Anónima, Cooperativa Obrera, La Amistad, El Nene, Tuti y Josimar.
A diferencia de lo que pasa en la Casa Rosada, la crisis encuentra al gabinete provincial fuertemente cohesionado. Esta es la cara de la economía real sobre la cual el Presidente habla poco. Sus mensajes siguen dirigidos a los mercados que no le creen y lo incomodan de manera permanente. Esta disociación es la que provoca el enojo de la gente y el desencanto en quienes lo votaron y se ilusionaron con un gobierno mejor. Macri no puede seguir esperando un milagro. La economía no sabe de credos y lo que busca son certezas en mostradores seguros.