miércoles, 27 de junio de 2012

Moyano logró la foto, pero deberá cuidar que no se le ponga amarilla



POR JORGE JOURY*
En su presentación estelar en sociedad, el camionero Hugo Moyano logró la foto que quería. Una plaza de Mayo colmada. Como primer paso, obtuvo más convocatoria que en otras ocasiones, pero menos euforia. Necesitará caminar mucho más para ir cautivando a las masas si es que quiere convertirse en el nuevo Perón. Le falta un abismo, para llegar a esa jerarquía dialéctica, pese a que no se cansó de nombrar al líder histórico en su discurso.

Lo cierto es, que se confirmó lo que veníamos adelantando. Hugo o " El Hombre", como lo llaman sus acólitos, ya se colocó el traje que se venía probando durante la última semana. Hoy, temporariamente es el líder de la oposición. Habrá que ver cuánto le dura. Porque ahora deberá revalidar su título el 12 de julio. Ese día el Comité Central Confederal tendrá que santificarlo, pero primero, deberá obtener los votos necesarios para volver a subir al púlpito de la poderosa CGT. La aspiración la tiene y mostró sus cartas en la histórica Plaza. Fue en el momento en que se preguntó ante la multitud: “¿Otro round entre Moyano y Cristina? ¿De qué están hablando?” Y enseguida disparó: “si Cristina no se va a ir del gobierno hasta que termine el mandato. Y yo, como voy a renovar el mandato el 12 de julio, voy a seguir”. Claro como el agua.

Para disipar dudas sobre su intención de perpetuarse, el camionero estacionó impecablemente de culata y aclaró que “lo hago para que no queden dirigentes como Caló (el metalúrgico afín al gobierno) que van a pasar a ser ministros del Ejecutivo para recibir órdenes”. Ni lerdo ni perezoso, Moyano además le marcó la cancha al oficialismo al pasar en limpio que “hoy no paró la CGT, sino camioneros”. Y con esta señal hacia el “cristinismo”, el líder obrero se guardó en el bolsillo la bala de plata para la próxima confrontación. Dando a entender que esto es sólo el preludio de lo que puede venir.

No hace falta demasiada gimnasia mental para leer las intenciones de Moyano. Pero vayamos un poco atrás en el calendario para entender por qué se llegó a un divorcio tan trascendente. El 15 de octubre del 2010, Moyano comenzó a mostrar las uñas. Fue ante una multitud en el estadio de River. Allí dejó en claro que su deseo era algún día tener un trabajador en el sillón de Rivadavia. A su lado, tenía entonces al propio Néstor Kirchner y a Cristina. Rápida de reflejos, la presidenta le contestó: “yo trabajo desde los 18 años”. Las primeras grietas entre socios, comenzaban a asomar en el escenario político. Nadie por entonces iba a imaginar que 12 días después iba a producirse el fallecimiento inesperado de Néstor Kirchner. El único que podía contener los embates del líder camionero. El ex presidente fue quien catapultó a Moyano a la presidencia del PJ bonaerense, tal vez con la intención de poder conformarlo con una futura gobernación. Una movida de Kirchner que fue a regañadientes de los intendentes bonaerenses. Es que los barones del conurbano, de buen olfato, sabían por ese entonces que el camionero apretaba en varios distritos con la recolección de basura e imaginaban que con mayor poder las consecuencias podían ser impredecibles.

También hay que decir que el líder cegetista nunca fue afín al paladar a Cristina. La presidenta le sospechaba a todo el entorno pejotista. Es más, cuando alguien le llevaba un problema partidario, Cristina respondía: “del partido se ocupa Néstor”. Luego, con la muerte de Kirchner, Moyano dejó de lado la obediencia al amo y decidió cortarse solo. El deceso del ex mandatario, desató en la juventud un fuerte sentimiento. Allí estaba el antídoto. La jefa de Estado hizo una lectura fina y entendió que los chicos iban a ser más leales. Se recostó en La Cámpora y articular su brazo armado y contener así el ímpetu del camionero.

Esto desencadenó la ira del temperamental sindicalista, quien puso en marcha un proceso de descalificación hacia esa vertiente nueva, a la que tildó de “jóvenes oportunistas, dispuestos a llenarse los bolsillos y ajenos al peronismo puro”. Pese a todo, la situación nunca llegó a un punto tan extremo como en el de los últimos días, en donde la ruptura se agudizó y puso al país en vilo, cuando Moyano cerró los grifos del abastecimiento de nafta y se mostró dispuesto a jugar con fuego, como es su metodología predilecta. Ahora las cartas están echadas. No hay vuelta atrás, pero sí aparecen cuatro fotografías en el horizonte del análisis: Moyano, Scioli, la crisis económica y la elección del 2015.

Moyano además entiende que la piedra en el zapato la tiene con la clase media. La que sigue viendo al líder camionero como un “mono con navaja”. En el diccionario de ese electorado, Moyano está muy lejos de sus preferencias. Lo tienen como muy peligroso y que no conoce límites, más cuando no hay nadie que se los ponga. A pesar de que Moyano trató de ganarse con su mensaje en la Plaza a ese espacio, mostrando su intención dialoguista, cuando recordó con nostalgia aquel encuentro entre Perón y Balbín en la vieja casona de Gaspar Campos, nadie le cree. Y por más que cuente hoy perentoriamente con las increíbles simpatías de Mauricio Macri y Francisco de Narváez, eso tampoco le alcanza para poder erigirse en una alternativa para el 2015. Moyano no es Lula. El camionero todavía no despegó del nido gremial donde abreva. Aunque su bandera hoy sea la de acabar con el impuesto a las ganancias, su fragancia no alcanza para seducir al electorado más pensante, que más allá de los bombos y las plazas, espera propuestas y reniega de que la escopeta la pueda tener el león.

Ni siquiera la cuota de moderación y poder que pueda acercarle Daniel Scioli, le dan las herramientas para recomponer su imagen, también lejana a la austeridad y convicciones que tenían los caciques cegetistas del pasado, como José Ignacio Rucci y Saúl Ubaldini. Y una foto que me quedó pendiente. En el escenario de la histórica plaza, detrás de Moyano, estaba el "momo" Venegas, el dirigente de los peones rurales, una de las primeras espadas de Eduardo Duhalde. Mucha mezcla para el primer guiso. Habrá que ver si Moyano logra el gusto justo. Eso dependerá de Cristina...

Moyano juega con dos damas en su ajedrez político





Moyano se tiznó el rostro. Ya tiene el cuchillo entre los dientes. Está a horas de jugar una de las cartas más bravas de su vida sindical, nada más ni nada menos que contra el poder K. Sabe que si de algo no se vuelve, es del ridículo. Y juega todas sus fichas a la movilización hacia La Plaza de Mayo, teniendo en cuenta a su ejército de afiliados, estimados en más de 200 mil, y a los gremios que puedan aliarse. De allí puede salir robustecido para seguir al frente de la CGT, lograr piernas para llegar al 2013 o más aún, extender su aventura electoralista hacia el 2015.

Pero también sabe que si la jugada le sale mal, puede significar su muerte política. Desde el riñón de sus seguidores, comparan a Hugo, con los históricos líderes sindicales José Ignacio Rucci y Sául Ubaldini. Lo ven como el jefe reivindicativo de la defensa de los trabajadores y el paladín de la lucha contra el ajuste. Pero el perfil de Moyano, dista mucho del marco de austeridad en que vivían sus antecesores. Sus detractores lo comparan con el Lobo Vandor.

Dicen que es dueño de una fortuna incalculable, tanto o más de la que supieron amasar en su momento sus eternos enemigos,"Los Gordos". Los que le soplan en la nuca creen que Hugo la construyó a la luz del gremio más poderoso de la Argentina. Es más, aunque el gobierno siga castigándolo con la no devolución de los 15 mil millones de pesos que adeuda a las obras sociales, tendría espaldas para aguantar por largo tiempo, sin tener que contar las monedas para cubrir sus obligaciones con los afiliados.

Moyano hoy está en la mira de todos. Hasta del juez Norberto Oyarbide, quien ha desempolvado los pedidos de informe del gobierno Suizo que sospecha al camionero por una cuenta de supuesto lavado de dinero por 1.870.000 dólares, suma que estaría a nombre de un director de la empresa Covelia y de su esposa, firma que maneja la recolección de residuos en 12 municipios del conurbano bonaerense y en el Mercado Central.
Los que conocen la intimidad del líder camionero, sostienen que con el crecimiento de las arcas del gremio, mucho tiene que ver su "dama de hierro". Es la mujer que hoy maneja todo lo relacionado con las empresas que viven del sindicato y la obra social. Es la tercera esposa y madre del hijo más pequeño de Moyano. Se trata de Liliana Zulet, nacida el 13 de abril de 1959 en Lomas de Zamora. Es tan influyente en la vida de Moyano que se ha convertido también en una suerte de asesora política. Es más, quienes asistieron a la conferencia de prensa donde Hugo llamó al paro, detectaron un gesto que no pasó desapercibido a los presentes. Cuando Moyano culminó su oratoria, miró hacia la derecha donde estaba ella, levantó el pulgar y recibió como respuesta una sonrisa y un gesto de asentimiento. Los más allegados al camionero, remarcan que Liliana Zulet tiene una frase de cabecera que no escatima en los pasillos de la sede sindical: "el hombre tiene que ser presidente".

Liliana o "la señora", como se la llama en intramuros, hoy es la mujer más poderosa del gremio. Administra la empresa Larai S.A, la gerenciadora de los sanatorios y geriátricos de la obra social y hasta hizo instalar cámaras de video en los quirófanos, para supervisar a médicos y enfermeras. Zulet, además maneja la constructora del gremio, la empresa de seguridad privada y el taller de ropa de trabajo."Ella está en todos lados y Hugo ve por sus ojos", comentan en los pasillos.

Liliana está calificada como la "gran cajera", recaudando más de 6 millones de dólares al año, merced a un gerenciamiento que no conoce de pausas. A tal punto esta mujer es determinante en el tablero estratégico de Hugo, que lo sigue a sol y a sombra a todas partes y él la consulta sobre sus decisiones. Quienes estuvieron en el corazón del canal de noticias TN, la noche en que el camionero se pintó la cara en el programa "A dos voces", dicen que Zulet jugó un papel preponderante. Fue la que le hizo llegar a Moyano los mensajes de respaldo que recibía, mientras era entrevistado. El propio Moyano en determinado momento blanqueó la circunstancia, al admitir que los papers le eran acercados por su secretaria. Y lo dijo con ironía y mirada cómplice.

Esta rubia, al que algunos le ven un parecido físico a Cecilia Boloco, la ex de Menem, oficializó su unión con Moyano en el 2004, aunque algunos dicen que la relación venía de antes. Mientras Zulet, prepara sus uñas y cuida los números, Moyano teje su estrategia política. El camionero apuesta a una alianza política con el escurridizo Daniel Scioli. Sueña con una ruptura de éste con CFK. Pero a la vez observa a algunos peronistas no alienados con la Presidenta. En su grilla está el intendente de Tigre, Sergio Maza. Incluso pretende meter en la misma bolsa a Mauricio Macri. Todos los actores le son útiles en su futura ingeniería política, más los que en su momento recibieron los retos desde el poder. En horas sabremos que tan bien o mal le va con su primera aventura electoralista, que le costará al país 210 millones de pesos, una cifra muy alta como para alquilar por unas horas La Plaza de Mayo.

Paradójicamente, un 27 de junio de 1975 el sindicalismo peronista llenaba la Plaza de Mayo contra las políticas de Isabel y López Rega. ¿Será una coincidencia con el día que eligió Moyano?

lunes, 25 de junio de 2012


El nuevo Moyano: de ogro, a rubio de ojos celestes y más alto que Lula




POR JORGE JOURY*


Por estas horas, Hugo Moyano hace sus cuentas. Apuesta a 80 mil personas en Plaza de Mayo. Hay que decir que, a la luz de 200 mil afiliados, los números le dan.
No obstante ello, el camionero dejó una puerta abierta al dialogo. A través de su vocero Juan Carlos Schmidt, le hizo saber al gobierno que si hay respuestas con sus pedidos, podría cancelar la protesta para este miércoles.

Lo ocurrido en Paraguay, ha hecho reflexionar a los hombres de la CGT, y a gremios en primera instancia afines a la protesta, para evitar verse expuestos a suspicacias que apunten hacia otros caminos, ajenos al reclamo gremial. Pero para ir un poco más allá de la lectura corta, en el portal del gremio de camioneros, hay una foto de Moyano que titila, junto a la de Ignacio Lula Da Silva. Tal vez, sea una señal de hacia dónde apunta verdaderamente el líder camionero, hoy aliado a la corporación mediática que él mismo en su momento repudió.

De aquella frase que Moyano usó en su momento, “Clarín miente”, hoy aparece la antítesis, en su nuevo romance. De ser el ogro de la película, Moyano es la nueva vedette de “El gran diario argentino”. A tal punto, que ambos se comportan como dos viejos amigos, desde que el camionero usó el sillón de “Todo Noticias”, para desafiar al gobierno.

La política tiene estas cosas de ir por más, con cualquier taxi que le pueda ser funcional a sus objetivos. A la luz de ese apoyo mediático, Moyano entendió que en el bolsillo popular estaba su mejor caja de resonancia. Sabe que poco más de 4 millones de trabajadores, pierden ingresos por el impuesto a las ganancias y el salario familiar. Con este dato en mano – que no es menor- Moyano se prepara para la primera de las batallas.

Y hasta torea al gobierno, señalando que si sacan el impuesto, él está dispuesto a resignar su reelección al frente de la CGT. Moyano, de esta forma le moja la oreja al poder, sabiendo que una decisión como esa, dejaría al Estado con 5.300 millones de pesos menos al año. Lo que se dice, un incordio para la economía, ya que obligaría a buscar esos recursos en otro nicho.

El líder camionero, siempre ha sido astuto en adaptar sus discursos a las épocas. En el 2000, cuando era jefe de la central alternativa MTA, se subió al acoplado da un camión estacionado entre el Cabildo y La Plaza de Mayo y llamó a la rebelión fiscal contra el gobierno de Fernando de la Rúa. Aquella historia, como todos sabemos, tuvo un final lamentable para la democracia y obligaría al menos abrir bien los ojos frente a este presente cargado de incógnitas. Moyano está muy curtido en las luchas sindicales, desde los años 70, cuando como activista de la CNU marplatense, mostró su cuño antimontonero. Y hoy lo hace frente a “La Campora”, la corriente juvenil del paladar de la presidenta.

Es que Moyano, desde la muerte de Néstor Kirchner, ha observado el constante crecimiento de la nueva matriz de los “muchachos que viven del Estado, con sueldos fastuosos de hasta 30 y 40 mil pesos”, como él se prodiga en señalar. Frente a esta embestida de sangre nueva y despachos que se cerraron para prestarle oídos, Moyano ha buscado la llave de su supervivencia, en el reclamo social más sensible a la gente.

Por eso se anima a ir a la Plaza de Mayo, porque entiende que son millones los involucrados en el Pac-Man fiscal. El sueño del camionero, le costará al país 210 millones de pesos, esa es la cuenta fría de un paro nacional.

Hasta hace unos meses, Moyano tenía un 80% de imagen negativa, pero hoy muchos lo ven rubio y de ojos celestes. Su enfrentamiento con la Casa Rosada, le acercó los aliados más impensados. Logró el respaldo de egresados de Harvard, de los radicales del Club del Progreso, la Pastoral Universitaria y de ex cavallistas como Guillermo Alchourón y de legisladores de la UCR, poco memoriosos, que le garantizaron también su presencia en La Plaza.

Hugo o “El Hombre”, como lo llaman en el gremio, intentará seducir a la clase media. Este líder sindical, que a veces se jacta diciendo que con una llamada telefónica puede parar el país, ya cuenta los últimos porotos para salir al ruedo.

De lo que diga en La Plaza, se verá hacia dónde va. Por el momento, todo apunta a lograr un nicho de poder en el PJ y poner una pata firme en el 2015, que le permita erigirse como el postkirchnerismo.
Dependerá de lo que sume el miércoles, para ver si puede llegar a ser “más alto que Lula Da Silva”, como él dice, cuando algunos lo comparan con el brasileño, surgido de raíces sindicales y de una matriz social emparentada con el hambre…

viernes, 22 de junio de 2012

Moyano puso primera como único líder de la oposición





Por Jorge Joury

Finalmente, a Hugo Moyano lo convencieron sus propios asesores políticos de que el paro de camioneros había desatado el malhumor social a un punto límite, que le podría jugar en contra. Entonces, el líder camionero, ni lerdo, ni perezoso, salió a acordar con las cámaras un aumento del 25.5% en tres cuotas, dejándose expresamente afuera el reclamo por ganancias y asignaciones familiares.  

Con esta señal a la opinión pública, Hugo Moyano logró calmar la fiebre temporariamente y decimos esto, porque a las pocas horas dobló la apuesta en su pulseada con el gobierno y lanzó un paro nacional para el miércoles próximo, con una movilización hacia Plaza de Mayo.

Precisamente el reclamo por ganancias y asignaciones familiares que le quedó pendiente, ahora el líder camionero usará de estas herramientas para demostrarle al gobierno su poder de movilización con el apoyo de la CGT. Moyano sabe que estas dos cuestiones, sensibles al bolsillo de la mayoría de los trabajadores, no harán otra cosa que facilitarle el apoyo de muchos gremios, lo cual le garantiza la cuota de gente en la calle para mostrarle a la presidenta en sus propias narices, la foto que necesita él para erigirse en el único líder de una oposición que hoy está desteñida por la falta de propuestas. Será el primer paro general desde 2002 y el primero que sufrirá el kirchnerismo.

Pero en esta previa de la disputa por el poder, Moyano le pasó otra cuenta muy dura al gobierno. “No se puede hacer huelga”, dijo con ironía y comparó al kirchnerismo “con la dictadura militar”.
Moyano asestó su estocada en el lugar en que más le duele al gobierno y fue por más, al señalar que “cuando nosotros luchábamos contra la dictadura, estos tipos estaban debajo de la cama y ahora se creen dueños de la verdad”.

Mientras Moyano hablaba desafiante, en el Gran Buenos Aires, Capital Federal y en el resto del país, los surtidores estaban secos y el malhumor social era imparable. La gente nuevamente terminó siendo el botín de guerra de una pelea de neto corte político, algo que los argentinos ya hemos paladeado en otras épocas, con el sabor amargo que dejar el saber que la casa no está del todo en orden.

Teniendo en cuenta el perfil del líder camionero, siempre dispuesto a jugar fuerte, es de esperar que vaya por más, sobre todo si es como dice, que tiene sus ojos puesto en el 2015. Moyano se hizo cargo de toda la protesta, aún sacando del escenario a su propio hijo Pablo y le pidió a la presidenta que deje de lado su soberbia al señalarle “que porque sacó el 54% de los votos, no puede hacer lo que quiera”.

La próxima foto de esta historia, tendrá que ver con la Plaza de Mayo, un lugar sensible al peronismo en su larga lucha por las reivindicaciones sociales. Habrá que ver que es lo que lee la gente de lo que allí vaya a pasar y cuan válidos y genuinos son los reclamos que esgrime Moyano. Porque si los objetivos son netamente políticos, es probable que Moyano también termine enredándose en la misma soberbia que él le atribuye al poder.

Que habrá más páginas para recorrer en esta historia, es innegable. Que la relación sindical con la Casa Rosada está hecha trizas, también. Que el peronismo siempre tiene una puerta para recomponer, es viable históricamente. Lo cierto es, que este nuevo paro general que se avecina, dejará muchos heridos políticos en el camino. Habrá que ver por cuál de los escenarios pasarán las ambulancias a recogerlos. Hoy en esta película, hay un gran actor ausente. El que quizá hubiera evitado este descelance: Néstor Kirchner.


viernes, 25 de junio de 2010

PUSO EN MARCHA EL OPERATIVO DE CARA AL PROXIMO AÑO

La estrategia de Scioli para el 2011


El gobernador Daniel Scioli ya puso en marcha el operativo con miras a la reelección 2011. Durante una reunión súper secreta que se llevó a cabo en el domicilio particular de una de las principales espadas del actual mandatario provincial, se acordó la estrategia en la que trabajará una mega estructura para promocionar la gestión y al candidato. En este operativo, según pudimos saber, se echará mano a todo. Twiter, páginas web, fixtures del mundial y del campeonato local, naipes, llaveros y lapiceras. También ya está listo el cotillón que usará el gobernador para salir a la cancha.
Los hombres de Scioli saben que más allá de las bondades del modelo, la mejora en la situación económica y el significado de la inclusión social por la Asignación Universal por Hijos, habrá que poner toda la carne en el asador con otras variantes marketineras.
El cerebro de la denominada “operación merchandising” es el jefe de gabinete, Alberto Pérez, quien ha montado un laboratorio de comunicación donde trabajan más de 50 periodistas, asesores de imagen, polittólogos y publicistas.
Algunos se preguntan si la frase Scioli 2011 es para la provincia o para la presidencia. “La explicación está en la frase”, confió la fuente. “Decimos sólo Scioli 2011, pero no aclaramos nada, por las dudas que Néstor Kirchner le de el guiño y la pista libre en la presidenciales” reveló.
Lo que ya está listo son miles de mazos de cartas con la inscripción Scioli 2011, listos para ser distribuidos por todo el conurbano. También habrá llaveros, lapiceras y otros tipos de souvenirs para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.
Pero lo que más fascina al Gobernador, son las nuevas tecnologías. Por eso ya está desarrollando el sitio web http://www.scioli.com.ar/, al que ya se accede desde la cuenta de twiter, una de las redes más populares de Internet.
Esa plataforma es la que aprovecha el Gobernador para sacudirse el protocolo oficial que lo almidona. A partir de ahora, la estrategia es mostrar a un Scioli más relajado, hablando de temas populares en un lenguaje coloquial. Hasta dicen que el mandatario se animará a dar el resultado, según su palpito, para el partido Argentina – México. Y lo hará a través de su sitio en Internet, donde colocará frases que no sujperen los 140 caracteres.
Algunos de los opinólogos que rodean al Gobernador sostienen que este nuevo Scioli tiene que ser “más jugado” ante el periodismo y aunque apunte a señalar lo positivo, habrá cuestiones donde tendrá que salir a la cancha con los tapones de punta, como lo hacen sus contrincantes.
Uno de los tirones de oreja que propinó Scioli a su equipo de comunicadores tuvo que ver con el caso del Rey del Corte. El golpe a los desarmaderos propinado en Wilde no tuvo correlato en la agencia periodística. Por eso Scioli pidió una mayor concentración para que los logros de la gestión sean difundidos correctamente.
¿La estrategia será para gobernador o presidente? El tiempo dirá. Hoy por hoy, a la luz de la última encuesta que realizó la empresa Ibarómetro, por ahora el sueño presidencial de Scioli no parece potable. ¿Y por qué? La secuencia de los encuestadores muestra una gestión K en ascenso. Desde un modesto 23,9 por ciento de aprobación en septiembre del 2009, ostenta hoy el 42, 7 por ciento. Pero todavía falta mucho camino para recorrer.

¡MARADONA MINISTRO DE SEGURIDAD!

Cuando juega la Selección no
se registran delitos en la zona


Datos reveladores de la otra cara de la pasión por el fútbol. En los tres partidos que jugó la Argentina, sólo hubo una denuncia.
Parece cosa de locos, pero cuando juega la Selección Nacional, los delitos bajan drásticamente en nuestra región. Durante distintas consultas a fuentes calificadas de la policía departamental, que incluye los partidos de Varela, Berazategui y Quilmes, se recogieron datos realmente asombrosos, que hasta ahora no han sido publicados.
Políticos, criminólogos, funcionarios policiales y grandes especialistas en el tema, se han pasado años pensando cómo combatir la inseguridad, pero al parecer la solución la tiene Diego Maradona.
El relevamiento realizado por el periodista Jorge Joury que conduce el programa Te lo digo en Serio, todas las mañanas por la FM 97.7MHZ, en varias comisarías de la zona, se detectó que cuando la pelota empieza a rodar en Sudáfrica, los hechos delictivos disminuyen casi a cero.
Ocurre tanto en el centro como en la periferia, como si existiera un pacto entre policías y ladrones para no perturbarse en el horario en que juega Argentina.
Los policías consultados encuentran la única explicación en la euforia y la pasión que despierta el fútbol. Otros investigadores también explican que la concentración de gente en las casas y bares desalienta la acción delictiva.
Otros jefes policiales encuentran respuestas a este fenómeno en que a la hora de los partidos no hay gente circulando por las calles, lo que hace que los ladrones sientan la ausencia de sus presas. Un investigador reveló a Joury que “es como que a la ciudad se la traga la tierra cuando comienzan los partidos del equipo de Maradona.
Paradójicamente, las fuentes consultadas en Varela, Berazategui y Quilmes, coinciden en que durante los tres partidos que jugó Argentina, hubo una sola denuncia en la jurisdicción.
Cuando Argentina jugó contra Corea, fue en horario bancario. Un alto jefe policial reveló que ese día se reforzó toda la seguridad en entidades bancarias, basados en la presunción de que pueda ser el momento elegido para dar un golpe. Sin embargo, no pasó nada.
Aun así, hay un hecho para analizar, confió el jefe policial consultado, y es la previa de los partidos. Allí sí admitieron que horas antes de que juegue Argentina aumentaron los delitos. “Es que los muchachos salen a buscar efectivo y se aprovechan de la gente que va por las calles distraídas y en estado de euforia. Esto alienta los arrebatos y robos a mano armada”, confió el vocero.
Lo mismo ocurre cuando el referí marca la pitada final. Entonces sí. “Agarrate Catalina”, dijo otro jefe policial. La misma fuente reveló que los operadores del 911, que durante los partidos permanecen inactivos, comienzan a recibir una lluvia de denuncias. Además, vuelven los conflictos vecinales, disturbios, agresiones, accidentes y robos.
Por lo que se ve, el fenómeno del fútbol todo lo puede. Hasta disminuir el accionar delictivo. ¿Habrá que nombrar ministro de seguridad a Maradona?
Algunos consejeros y encuestadores sugieren el ingreso de Diego a una lista electoral de cara a las elecciones del 2011. Su imagen positiva se agranda después de los primeros partidos jugados y el astro del fútbol podría llevar su carisma a la política. Todo puede ser.

jueves, 18 de marzo de 2010

Por Jorge Joury

Ya es tarde para buscar culpables


Las reglas de la vida nos marcan que los desamparos siempre conmueven.Los seres humanos estamos "condenados" a vivir de afectos. Una palabra de aliento de vez en cuando. O que se preocupen de saber como estamos, llamado telefónico mediante.El dramático caso de Lucas, el hijo de Antonio Grimau y Leonor Manso, desempolvó esta postal que durante décadas gobernó nuestros estilos cotidianos de convivencia. Pero hoy la fotografía que marcan los ajetreados tiempos modernos, es otra.Por lo que hoy sabemos y la manera en que terminó su historia, Lucas vivió la soledad y el abandono en grado extremo.Tal es así, que el único interlocutor con su familia que se le conoce, eera el portero del edificio donde vivía.La crónica periodistica no ha hecho otra cosa que desnudar, de la manera más descarnada la crisis terminal por la que atravesaba este hombre solitario y de pocos amigos. A tal punto, que ni siquiera gozó del privilegio de una novia que pudiera llorarlo.Era él y su guitarra.El y los secretos que aún guardan sus cuatro paredes, mudos testigos de un drama que se fue tejiendo puertas adentro.Hoy la opinión pública se pregunta, por qué pasaron cuatro largas semanas para que sus padres se dieran cuenta de que Lucas ya no estaba.La vida de Lucas parece que no fue nada. Ni siquiera el privilegio de ser hijo de mediáticos, le dio la derecha de la notoriedad.

EL HOMBRE IGNORADO
Nadie sabía de su existencia. Ni siquiera los medios.Era Rebolini a cecas. Vaya a saber por qué motivos que desconocemos, se convirtió en un hijo escondido.Las relaciones humanas son tan increíbles como esta historia, cargadas de secretos bien guardados. Muchas veces, tan vacías de estímulos, que nos llevan a desertar de algo tan importante como es la vida.La vida de Lucas parecía definitivamente vacía.Como un frasco olvidado en una repisa. Al final de ese camino, estar o no estar, tal vez le haya dado lo mismo.¿ Habrá sido este el disparador que lo llevó a ese camino sin retorno, sin llevar nada.Como si supiese que a donde iba, no se necesita otra cosa que estar desnudo.Tal vez excedido por una medicación que lo puso en estado de desvarío, fue que eligió seguir siendo un NN.¿ O a caso el grito desgarrados de la madrugada del 6 de febrero en el barrio de Palermo, tuvo como solo objetivo entregarse a Dios como vino al mundo?.

PARA LA TRIBUNA
Vaya paradoja de la vida que la tribuna de Huracán, club del que era hincha, fue uno de sus escenarios preferidos. Claro, allí lo conocían y aunque en medio de ese fenómeno de masas que nos convierte en seres anónimos en medio de la euforia, Lucas se sentía a gusto. Comentan por Patricios que nunca estaba sentado. Caminaba de un lado a otro, algo que tal vez marque la patología de la enfermedad que lo aquejaba.La soledad tiene infinitos caminos y tal vez Lucas no sólo encontró su refugio en ella, sino el embudo donde se dejó caer para el peor final.Hoy los comunicadores mediáticos no pueden contar la vida de Lucas, como en su momento pasó con el hijo de Mirtha Legrand. No era portador de apellido, como el de su padre en la ficción. Vivía de los pocos pesos que recogía tocando la guitarra en los colectivos. Eso era Lucas. Un NN itinerante. Y así se fue. Sin nombre, ni afectos.Confundiéndose con la víctima de una despedida de solteros.Tan siquiera, ni en su soledad de postrado en la cama de un hospital, pudo balbucear su nombre y hasta se desfiguraron sus huellas dactilares, de tanto darle a la cuarta, como dice el folklorista José Larralde en sus poemas.Hasta su rostro desencajado, con ojos desorbitados y barba incipiente, hicieron que se borrara la fotografía de su pèdido de paradero. Y así, de la mano de su única compañera, la soledad, fue hasta la morgue, sin que nadie le ayudara desde los afectos, a pelear por la vida, en su momento de agonía.Tarde se dieron cuenta que no estaba.Nadie escuchó gritar a Lucas. Por eso eligió su destino de NN. Lo que se es en vida, nos acompaña hasta la muerte. Ya es en vano buscar culpables.