viernes, 13 de julio de 2012

EL CRIMEN DE LA DOCTORA KESZLER, MARCA UN AMANECER OSCURO EN VARELA



Por Jorge Joury


Era una mujer buena. Había dedicado su vida de militancia política a los pobres. Los trabajos comunitarios fueron el principio y el fin del manual de sus convicciones. Por estos preceptos, que marcan y ponen en valor una trayectoria digna, el crimen de la médica pediatra Rosalía Keszler, paralizó el corazón de Florencio Varela. Pero la mano cruel de la violencia y la rapiña sin límites, no sabe de la condición humana y mata despiadadamente, sin mirar a quien. Son las reglas de "la ley de la selva". Nos estamos acostumbrando a vivir, en medio de la inacción e impotencia, de quienes tienen la obligación de cuidarnos y no encuentran otras formas de querer convencernos, desde la retórica barata, señalando que la inseguridad es "una sensación", alentada por los medios. Basta con ver a diario las pantallas calientes de los televisores, como escuchar las radios y recorrer las tapas de todos los diarios, para darse cuenta que la historia nuestra de cada día, no es otra cosa que VIVIR CON MIEDO.
Las denominadas "entraderas mortales", los grupos de menores, calificados como "pirañas", que asesinan por un par de zapatillas o un celular, con tal de obtener un magro botín para comprar drogas, son algunas de las postales más crudas y despiadadas, de una sociedad que está enferma de impunidad. No es una exageración, apuntar en este marco, que mientras nos acompañe este escenario, con jueces que miran hacia otro lado y hacen funcionar la calesita de entrar por una puerta y salir por otra, para los delincuentes, aparecen además, fuerzas de seguridad ineficientes. Así, probablemente terminemos todos armados y haciendo justicia por nuestras propias manos.
En este marco, de un millón y medio de armas registradas y otro tanto, que se venden y alquilan en el mercado negro, además de las "tumberas", que se construyen de la manera más precaria, surge la cara más oscura de un país que marcha inexorablemente hacia la "Colombialización". Ni siquiera asoma por el momento, la vocación de construir políticas de Estado que nos devuelvan el marco legal que todos queremos, para rescatar aquella vieja sociedad solidaria y de convivencias.
Ni las rejas, como tampoco las alarmas, las casillas con vigiladores que pueden pagar los pudientes en los barrios coquetos, como otros elementos sofisticados que nacen todos los días a la luz del negocio de la inseguridad, como vivir en los countries, son siquiera paliativos para detener a la plaga del Siglo XXI. El crimen de la doctora Rosalía Keszler, sin lugar a dudas, que marcará un antes y un después, en la geografía delictiva de un distrito como Florencio Varela. Lo que hasta hace poco tiempo, sólo replicaba en los umbrales, porque ocurría en partidos vecinos, hoy parece que llegó para quedarse.

Pero las luces rojas, fueron avisando. Primero, el brutal ataque  y saqueo a la vivienda de la titular de la Anses, la doctora Marisa Giannini. La pequeña que fue secuestrada frente a los ojos de todos, en el Carrefour local y que luego sufrió un intento de abuso. El saqueo a la casa del director de Medicina Preventiva de la comuna, el doctor Gabriel Nauda. El abordaje de delincuentes ávidos de drogas, a la salita de primeros auxilios del kilómetro 26, donde también intentaron manosear a una médica. Funcionarios y gente común, todos en la misma bolsa. Para la violencia no hay distingos. Estos son algunos de los episodios, de mayor repercusión, después, de menor valía, los hay a destajo. Significan, ni más ni menos, que avisos de que lo peor, estaba por venir. Y lamentablemente, así fue. Pero, hay que decirlo a tambor batiente: de lo que hemos dado cuenta, NO HAY UN SOLO DETENIDO.

TODO SE HACE CON PARCHES
Todo pasa fugazmente y un episodio supera a otro .Y hasta hace perder la memoria periodística del seguimiento de los casos. Sin querer achacar culpas solamente a los responsables de la seguridad local, hay que decir que ésta es la matriz de un plan absolutamente ineficaz e hilvanado con parches, desde los propios despachos del gobierno bonaerense. El enojo, es tal, no sólo de la comunidad, sino desde el propio gobierno comunal, que después de todos estos acontecimientos de ribetes dramáticos, ha dispuesto poner en marcha una patrulla municipal, con la compra de diez vehículos y el apoyo de la Gendarmería, con la intención de ponerle freno a la pesadilla.

LA SANGRE LLEGO AL RIO
Esto no es más ni menos, que dejar al desnudo la impotencia policial, nunca tan cuestionada, frente a esta bochornosa fotografía de la realidad. ¿Vale la pena la vida de una mujer buena, como era la doctora Keszler, para pagar tanta desidia?
Mientras la sociedad sigue entregando las almas de los honestos, la vulnerabilidad le sigue sirviendo la mesa a los violentos, para el festín más sangriento que se recuerde. Hablar de inclusión, ya no basta. De educación, tampoco parecería que alcanza. Aunque útiles, ambas son herramientas hoy insuficientes. Sobre todo, cuando los máximos especialistas de seguridad que hay en el país, están marcando claramente que entre el 70 y 80% de los hechos, la droga pone la etiqueta más temeraria en la cresta de la ola delictiva. ¿Hacen falta más argumentos para marcar el diagnóstico de la enfermedad? Si alguien los tiene, que los diga. Lo cierto es que con el asesinato de la doctora Keszler, en Florencio Varela, la sangre ha llegado al río. Sálvese, quien pueda...

miércoles, 11 de julio de 2012

EN MEDIO DE LA ESCASEZ DE FONDOS, SCIOLI SIGUE "COBRANDO" SINSABORES




Por Jorge Joury

Las señales de reconciliación que esperaba la sociedad, no llegaron. Por el contrario, lo que recibió Scioli durante el reencuentro tan esperado con la presidenta de la Nación, fue la sensación de que la penitencia será larga y no alcanzarán las oraciones para restañar los desencuentros. En las últimas horas, los protagonistas de la historia del internismo, se vieron las caras por primera vez desde que se inició el conflicto entre Nación y Provincia. El saludo entre ambos, fue tan frío, como la mañana de General Rodríguez: un beso de circunstancia para la tribuna y nada más. El gobernador, siempre foco de las cámaras, no pudo ocultar su gesto adusto. Más aún cuando comenzó el pase de factura de su jefa política. Sin nombrarlo, pero direccionando el mensaje, con la precisión de la esgrima, Cristina asestó sus estocadas sobre la deteriorada y frágil administración de los recursos de los bonaerenses."Hay que gestionar y no gobernar, a partir de operaciones mediáticas y novelas", disparó ante la concurrencia. Por entonces, ya se presagiaba que la factura sería amplia y con profusión de datos. Ese fue el primer rayo, que impactó en la puerta de la cascoteada ciudadela sciolista. De la mano de la cadena nacional, Cristina fue anudando los eslabones. Primero, enrrostrarle al gobernador haberle remitido "cifras históricas": más de 400 mil millones de pesos. Y como en un choque se necesitan testigos, buscó en la figura del ex gobernador Felipe Solá (presente en el acto), que él podía dar fe de lo expuesto. Las cámaras de la TV pública, siempre con los ojos bien abiertos, registraron esa imagen. Con la primera foto en mano, la jefa de Estado abrió el álbum. "Siempre hay que optar, sobre todo en economía. Nada es neutro. Lo que se da a uno, es porque se le saca a otro y eso no es confrontar", aclaró. Tal vez lo que quiso señalar la mandataria, fue que ahora arreglate con tus números, porque no hay más a quien sacarle, aludiendo al resto de las provincias, abrumadas también por sus cuentas públicas. En el reparto de reproches, Cristina dejó en claro que el vía crucis recién comienza y asoma como irreconciliable, por lo menos en lo inmediato. No estuvieron ausentes del discurso presidencial frases como: "zancadillas y cositas internas" y el énfasis del que "nadie es eterno", en lo que los observadores creyeron leer alguna posible fecha de vencimiento, en el envase político que apunta hacia el 2015. En el tiempo final del goteo dialéctico, la jefa de la Casa Rosada disparó, en virtual respuesta a Scioli, que "nunca hubo tanta libertad de expresión y democracia como en esta etapa. Soy de una generación que creció con la boca tapada". Todos entendieron que la frase iba en directa alusión a la conferencia de prensa del gobernador, quien había elogiado ese día a la tarea periodística.

PIEL NARANJA PARA LA DISCORDIA
Por lo que se ve, los cañones siguen humeando en medio de la batalla política y la interna ya es sin cuartel, con capítulos futuros para la sorpresa. Los ejércitos en pugna, deberán esmerarse para elaborar la madre de las estrategias. Pero en estas cuestiones, el que gana es el que tiene los recursos contantes y sonantes. La "tarasca", como decía mi abuelo. Mientras tanto, en los mojones territoriales de la provincia de Buenos Aires, ya aparecieron los primeros carteles que acrecientan las iras."Scioli 2015", señalan sobre fondo naranja, con la firma de "La Juan Domingo", el grupo de escuderos que desafía a "La Cámpora". Lo único que le falta, para acompañar el escenario, es aquella tan sonada melodía de progreso que acompañó a Scioli durante el 2011: "no me arrepiento de este amor", del conocido grupo Ataque 77. Atrás quedaron las playas, los recitales multitudinarios y en poco tiempo, el 2012 amaneció con un valle de pasiones, generado por el temprano advenimiento de las futuras expectativas presidenciales. Hoy la cancha, es otra y las hinchadas están dispuestas a ver quien grita más.


TEJIENDO VOLUNTADES
Otro de los escenarios, en los que se teje la telaraña política para el ex motonauta, tiene como puerto el Ministerio de Planificación. Allí en este Julio, que es precisamente es De Vido, desfilan los intendentes de todas las secciones. Lo que se trata, es de aceitar el "operativo aislamiento" de Scioli. Entre masas y abundante café, los barones del conurbano reciben la firme promesa de que contarán con los recursos necesarios para mantener sus cuentas al día, de modo tal de mantenerlos alineados en el futuro escenario. Todo hace presumir, que será Alicia Kirchner la figura estelar del 2013, dispuesta a ser cabeza de los diputados bonaerenses, otra puerta para blindar las apetencias políticas del gobernador. En esos corrillos, donde se dan las primeras puntadas para el futuro armado, los comentarios abundan. Hay quienes dicen, en alusión a la charla telefónica que mantuvieron hace una semana la presidenta con Scioli, que ésta le recriminó: "yo no hago operaciones en los diarios, como tus ministros". Otros intendentes, son más cautelosos y optan por mantenerse fuera de la pelea. "Lo mío es el alumbrado, barrido y limpieza", señalan. Por el momento, hoy Scioli está lejos de la Ley de Emergencia Económica. Y los Bogar 2018 (los títulos públicos), aparecen sin comprador. Difícilmente le alcance con vender el avión de la gobernación y los dos helicópteros. Tampoco congelar la plantilla de nombramientos y jubilar gente. La noche polar, parece larga y sin abrigo, en el invierno bonaerense.

lunes, 9 de julio de 2012

DESDE LA CUBIERTA DEL TITANIC, SCIOLI ANUNCIÓ QUE NO SE RINDE (Un análisis de Jorge Joury)


POR JORGE JOURY
Con el vértigo de los acontecimientos políticos, hoy la información se desvanece en un suspiro. Todo parece viejo con el correr de las horas. Pero a veces lo pasado, ayuda a poder interpretar al presente. Daniel Scioli, volvió a sobrevivir. Para los que lo creían muerto, todavía tiene cuerda y respira. Volvió a salir del fondo del río, como aquel 3 de diciembre de 1989, cuando disputaba los mil kilómetros del Delta del Paraná y se le dio vuelta la lancha. En aquella oportunidad, cuando se desangraba en medio de las aguas color león, apareció su ángel de la guarda que lo salvó. Lo rescató el vicecomodoro Jorge Barbero, un aviador que cayó del cielo, quien le hizo un torniquete y le permitió seguir por la vida con su espíritu positivo. Hoy se podría decir, salvando las distancias, que el gobernador de Buenos Aires tiene otra chance, gracias a su constancia. Pero esto no es casualidad en la política. Primero lo olfateó Menem, para candidato. Luego fue Duhalde y después Kirchner. Los tres tuvieron la misma presunción: Scioli fue un ídolo golpeado por la adversidad y eso le da una chapa ganadora ante la opinión pública. No confronta, aún cuando le patean la puerta de la casa. Su docilidad le sigue rindiendo y más allá de ser "un híbrido", para el bocón Díaz Pérez, su victimización lo hace ser querible para la clase media, que lo reconoce como un hombre de consensos. Así lo posicionan hoy los encuestadores. Sin embargo, sabe pararse en el escenario y decir que no, a su manera. Y así lo hizo durante la conferencia de prensa, cuando incurrió en "pecado mortal", ante lo máximo del poder. Primero, marcó la cancha, al convocar a toda la prensa y prestarse a responder, aún sabiendo que los cuchillos filosos podrían herirlo por todos los costados. Scioli encontró la manera de oponerse, sin ser terminante, ni molesto a los oídos. Y lo que parece tibieza y obediencia, termina siendo una estrategia de acumulación de imagen, que cae bien en tiempos de verborragia y crispaciones. Quienes estamos acostumbrados a leer el trazo fino de la política, entendimos que el gobernador de Buenos Aires, a su manera, dio otro "no" al gobierno nacional. Y a pesar de que no lo dijo de manera terminante, dejó en claro que no está dispuesto a dar un paso al costado. Fue gentil con los hombres de prensa y dejó implícito que su batalla no es con los grandes monopolios mediáticos, sino en la lucha contra la exclusión y la defensa del trabajo de los argentinos. Alguna vez comparé a Scioli, con Nicolino Locche, aquel astuto campeón del mundo del boxeo, que dejaba que el rival gastara todas sus energías arrojando golpes al aire y él los esquivaba. El ex motonauta apuesta al contraataque. Y espera el momento oportuno del rival. Cuando cree que gastó todas sus balas y su energía, allí aparece con su formato de liderazgo, apostando al diálogo y la conciliación. Ni siquiera la frase de "mal administrador", lo descoloca. Tampoco le incomodan los calificativos de "vegetal e híbrido", los toma como de quien vienen.

NO MUESTRA DOLOR Y CONTRAATACA
Recibe virulencia y aún cuando lo muerden, no muestra dolor. Es difícil entrar en el torrente sanguíneo de Scioli. Su metodología se parece a la de aquella serpiente que vive en el fondo del mar y a la que todos lo atacan, pero no se mueve. Espera el momento justo y cuando sus agresores se cansan, elabora una contraofensiva letal. Tiene auto control absoluto. A tal extremo, que en la conferencia de prensa, con astucia puso la pelota en el campo rival. Y lo hizo con sus armas más contundentes: el positivismo y la no confrontación. Aceptó las preguntas de la prensa, pero siempre manejando la escena desde estas vertientes. Hablando siempre desde lo que él cree que hay que apuntar, dejando que lo interroguen, pero sin permitir que le saquen un título hiriente. Hay que reconocer que para los periodistas, Scioli es un hombre inexpugnable. El acepta que lo lleven por todos los caminos, pero nunca se va a colocar al borde del abismo. Scioli entiende que hoy la sociedad está esperando un discurso reconciliador. Y por ese sendero va, para calmar los ánimos y ponerse en las antípodas de la disgregación. El gobernador de Buenos Aires, se ha convertido en un atacado que reacciona con serenidad. Sus caballitos de batalla, siempre lo acompañan en la misma dirección y en esto, es coherente. Apuesta al esfuerzo del trabajo, aunque los números no le den, pero da la sensación de que podrá. La lucha contra el narcotráfico y la delincuencia, son sus banderas, sobre todo frente a una sociedad afiebrada por estas cuestiones. Para él no existe Clarín, ni Magnetto, como tampoco los medios opositores, como toda forma de lucha. Para Scioli, los problemas están en otro lugar y hasta cuando habló de sus enemigos, dijo que "la presidenta los tiene junados a todos".


BLINDO SU RELACION CON CRISTINA
A tal punto este hombre encuentra los equilibrios, que cuando le preguntaron sobre los dichos del intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, esquivó el golpe, con una cintura memorable. Expresó que la Presidenta "jamás pudo haber planteado mi destitución" y tras cartón, aclaró que había tenido una conversación telefónica con ella, donde le transmitió su predisposición para seguir trabajando juntos. El gobernador lo que hizo fue blindar su buena comunicación con Cristina y de paso devaluar a todas las voces altisonantes que le jugaron en contra en los últimos días. "Daniel es tan buen jugador", comentaba uno de sus espadachines, que mandó al senador Jorge Goicoechea a decir en uno de los programas de televisión, que "seguramente Díaz Pérez acomodó ese supuesto discurso de Cristina, al marco de una interna partidaria que tiene en Lanús, para sacar chapa de que está cerca de ella". Para el informante, "Daniel salvó la investidura de la Presidenta, e hizo quedar como un cachivache al jefe comunal". Cuando todos esperaban que el gobernador blanqueara ya sus intenciones de cortarse solo con miras al 2015, hizo todo lo contrario. Necesita ganar tiempo y recuperarse de la pesadilla de su presupuesto. Pero necesita ayuda. Tiene en claro que se le viene un "octubre rojo", cuando comiencen a vencer los certificados de obras públicas, ejecutados a lo largo del año. Luego en diciembre requiere de dos mil trescientos millones de pesos para cumplir con los sueldos y el medio aguinaldo. En ambos frentes, estamos hablando de unos cinco mil quinientos millones más. También entre este mes y diciembre, debe hacer frente a los vencimientos de deuda en el exterior por tres mil trescientos cincuenta millones. Mucha plata, para una provincia lejos de obtener la coparticipación que le corresponde. En "La Ñata", la casa de descanso en el Tigre, admiten que al gobernador le ha cambiado el ánimo, frente a la andana de problemas. A tal punto que su mujer, Karina Rabollini, le ha pedido a todos los hermanos y hasta a su hija, que "estén cerca de Daniel, porque los necesita más que nunca".Todos dieron presentismo en la conferencia de prensa, al igual que sus ministros, menos el vice Mariotto, al que Scioli también resguardó, señalando que "ayer estuvo trabajando con nosotros". La realidad es otra. Mariotto es para Scioli, una piedra en el zapato, pero lo necesita para que se apruebe la Ley de Emergencia Económica en la Legislatura. Esta es la llave maestra, que tiene el gobernador para afrontar la crisis. Mientras tanto, un juez le ha dado cinco días para pagar el medio aguinaldo completo. La calle está llena de estatales y de maestros protestando. Sus acreedores lo tienen contra las cuerdas. Sus rivales políticos, cuentan sus horas y preparan un funeral con salida institucional, como ya pasara con otros gobernadores en la historia bonaerense. Pero por el momento, Scioli sigue peleando, y lo hace a la manera de un sobreviviente del Titanic.

viernes, 6 de julio de 2012

¿Alguien quiere ponerle fecha de vencimiento a Scioli?


Jorge Joury

Si algo le faltaba al vapuleado gobernador de Buenos Aires, es una lluvia ácida como la que le llegó en las últimas horas. Hoy la interna en el partido gobernante, se dirime en todos los campos, pero la guerra es una sola. Cercado por sus propios números. Con el aliento en la nuca de su propio ejército, los estatales y maestros. Y blanco perfecto de algunos artilleros cristinistas, Scioli camina sobre una tela de cebolla. Si algo le faltaba, es un telegrama de la justicia. Y el que se lo mandó con fecha de emplazamiento es el magistrado Luis Federico Arias. Allí se le dan 5 días, para pagar el medio aguinaldo completo a todos sus empleados. Arias, ya conocido por frenar el tarifazo de ABSA, hizo lugar a una medida cautelar presentada por ATE bonaerense. Esto ha elevado la fiebre de los asesores del gobernador, que se ven obligados a trabajar el fin de semana largo para ver de qué manera desarticulan esta ofensiva. Buscarán a sol y a sombra, las herramientas legales, más aún cuando no tienen en mano la Ley de Emergencia Económica que Scioli mandó al Parlamento, único elemento que podría dar al gobernador, el paraguas para hacer frente a la contingencia. El color naranja que supo acompañar al ex motonauta, se ha vuelto rojo de manera abrupta. Hay que decir que en este contexto, lo que apareció como una antorcha, hoy es fuego. Y el que lo avivó en las últimas horas, fue el intemperante, aunque siempre sonriente para las cámaras, Darío Díaz Pérez, el intendente de Lanús. Este hombre de "sangre caliente", como lo definió el jefe de los barones del conurbano, Julio Pereyra, abrió las puertas del infierno. Cómo comienza esta historia. La "leyenda" cuenta que una "mano traviesa", de las que abundan en los núcleos partidarios, le hizo llegar a "el Gran Diario Argentino", receptáculo de intrigas de palacio, una grabación de carácter trotylesco.

GARGANTA PROFUNDA
En el audio, que alguna "garganta profunda" depositó en la mano ávida del multimedios, se escucha a Díaz Pérez calificar al gobernador de "cáscara, híbrido y vegetal, que no emite opinión política". Aparentemente, todos esos epítetos salieron de boca de Díaz Pérez, durante una reunión partidaria, hace poco más de una semana. El escenario fue el auditorio Hugo del Carril, en el bunker mismo de la municipalidad de Lanús. Por estas horas, algunos admiten que Darío "se fue de mambo". A tal punto, que transmitió a su manera a sus seguidores, el trazo fino de una supuesta reunión realizada el 22 de junio, con una figura estelar de la política: la propia jefa de Estado. Según Díaz Pérez, Cristina recibió a un grupo de intendentes que reclamaban dinero para reforzar la seguridad en sus distritos. Siempre a tenor del audio, se escucha a Díaz Pérez narrar a sus seguidores, que en esos momentos "Cristina frenó de lleno al intendente de Merlo, el "vasco" Raúl Otahecé, expresándole: "¡No!.¡Pará!.¿Tenemos que poner 300 millones de mangos para cubrir a este inútil?. Nooo, estamos perdidos, que se vaya de la Provincia, que me la deje sola, que la gobierno yo y seguramente la salvo. No sabe gestionar, es un desastre. Es insostenible lo que pasa en la Provincia". Más allá de las diferencias, que las hay a todas luces, resulta poco creíble que una jefa de Estado se haya pronunciado en esos términos en público. Hay que pensar entonces con buen tino, que Díaz Pérez se haya puesto del lado del espanto y tal vez haya acomodado la letra en su gusto personal, para que la sinfonía suene más a un cambalache, que al sentido común y a las formas que debe guardar un gobernante.


SANGRE CALIENTE
Flaco favor le hizo Díaz Pérez a la presidenta de la Nación. A tal punto, que el propio Julio Pereyra tuvo que salir a calmar la fiebre "desestabilizante" del hombre de Lanús, al que calificó de "sangre caliente".El jefe de los intendentes, en su afán por surcir la tela señaló que "me cuesta creer que Díaz Pérez, haya dicho lo que le atribuyen".Pereyra, hombre moderado y de consensos, mejor lector de la política y cercano a la Casa Rosada, salió a resguardar a su jefa señalando que "Cristina no pudo haber dicho que Scioli se vaya. Es más, en las reuniones de las que participé en los últimos 30 días, ningún intendente habló de que Scioli se tenga que ir". Si bien es cierto, que Julio Pereyra reconoció ante la prensa que "la situación de la Provincia es para preocuparse", recalcó que desde su punto de vista no veía atinado plantear esto en los medios. Los observadores políticos creen interpretar en estas reflexiones un tiro en elevación hacia Díaz Pérez. Y como para tomar distancia de esas voces altisonantes y pirotécnicas, el intendente de Florencio Varela puso de relieve que cuando él tiene que plantear algunas cuestiones, lo hace con la discreción del caso. Dio a entender que esto se da en el mano a mano con los protagonistas y de lo que se habla, queda estrictamente guardado en la intimidad de los despachos. Tal vez Díaz Pérez deba tomar nota, que flaco favor le ha hecho a la democracia, primero exponiendo a la presidenta y más aún, sin pensar que mañana le pueda tocar a él ponerle el pecho a las balas. Algunos hombres de la política reflexionaban, que seguramente Díaz Pérez no se miró en su propio espejo, sobre todo porque Lanús hoy no es una foto esplendorosa para mostrar y menos en materia de seguridad.


UN GOBERNADOR RODEADO
Que Scioli está rodeado, no es una novedad. Y que él se lo buscó, por adelantar en el calendario los tiempos electorales, tampoco. Pero en este coro, apareció otra voz. Fue la del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, el bonaerense, Julián Domínguez. Y hay que decir, que esto sí extrañó, por tratarse de un moderado, que en su momento fue elegido como interlocutor con la mesa del campo, el sector más resistido desde el poder. Domínguez advirtió que: "mientras Buenos Aires no logre tener un gobernador que sea parte de la historia política de la Provincia (¿se estará postulando?), persistirán los problemas financieros".
Algunos memoriosos recuerdan que Domínguez sufrió un olvido. Fueron Néstor y Cristina, los que eligieron a Scioli. Y fue después de un acto en La Matanza, donde el ex motonauta recibió un cerrado aplauso. Allí al matrimonio K le sonó la campana, al enterarse de que Scioli había concurrido unos años a una escuela en Ramos Mejía y le dieron la bendición para dar la madre de todas las batallas.


DE POSITIVO A NUMEROS PUROS
Le guste a quien le guste, hay que reconocer que Scioli ganó dos elecciones al galope. Con una cosecha de votos, pocas veces vista. Y en algún caso hasta superó a la propia Cristina. Negarle entonces algún atributo, aparece como una torpeza estratégica departe de sus banderilleros, más aún cuando el toro sigue peleando. Tuvo que salir, Pepe, hermano del gobernador y alejado del espacio político (mutó al denarvaízmo) a defender a su propia sangre, indicando que "la presidenta sabe bien de las buenas intenciones de Daniel". Lo mismo hizo, en la misma dirección, Gustavo Marangoni, el guardián del Banco Provincia y amigo personal del gobernador. Así las cosas, turbias y plagadas de intrigas. La realidad marca, que hoy el alumno está en penitencia. Deberá hacer los deberes lo antes posible, para evitar que suene el timbre. Pero el examen es delicado: matemáticas puras. Scioli ya no puede hablar más en "positivo". El discurso le duró demasiado. Ahora tendrá que mostrar resultados, antes de que lo aplacen...

 

miércoles, 4 de julio de 2012

LA RESISTENCIA DE SCIOLI, AHORA VA MONTADA EN LOS NUMEROS




Por Jorge Joury


La crisis financiera, el temporal político y la ola polar que afecta a los bolsillos de los bonaerenses, abre minuto a minuto, nuevos capítulos para el asombro. Más allá del medio aguinaldo por goteo, ahora la falta de recursos para cumplir con las obligaciones sociales, pega en otras áreas sensibles. Por ejemplo, en los comedores escolares. Es que Daniel Scioli debe 400 millones de pesos a los proveedores, que cubren un universo de dos millones cuatrocientos mil chicos.

El gobernador tiene un acuerdo para que el servicio no se corte hasta agosto. Pero el tropiezo está en que se ha quedado sin dinero para cumplir con la promesa inmediata de entregarles 50 millones. Esto ha puesto al borde de un ataque de nervios a la Asociación Bonaerense de Prestadores de Servicios a Comedores y Escolares y Afines. Desde ese círculo se admitió que "nos pagan de apoco y tiramos como podemos, pero estamos al límite". Lo que sospechan, es que a la luz de cumplir con el medio aguinaldo, Scioli bicicletee este compromiso y lo tire para adelante. Esto podría derivar en la interrupción de este servicio esencial, para la piel más sensible del cuerpo social.

Los proveedores quieren por lo menos un pago de 150 millones para pedalear la instancia, caso contrario están dispuestos a cerrar las canillas. Hay distritos en los que los abastecedores no cobran desde el año pasado. Y en otros, sólo se les abonó marzo. Esto ha provocado que en algunos lugares del conurbano, los chicos en vez de tomar la leche cinco días a la semana, lo hagan solamente tres. Lamentablemente, en política el hilo siempre se corta por lo más delgado. Primero el medio aguinaldo y ahora los comedores escolares, son las primeras hilachas de una confrontación absurda, que adelantó sus tiempos en el calendario electoral. Y como si fuera poco, es probable que el fuego se avive aún más, en la deteriorada relación entre Nación y Provincia. Es que en las últimas horas, una de las artilleras dilectas del sciolismo, la ministra de Economía, Silvina Batakis, hizo otro tiro por elevación hacia el corazón ultra K, con números puros.

En un dossier de 27 páginas, exhibido en el sitio web de ese ministerio, se le contesta en forma implícita a la Casa Rosada, haciéndola responsable de la falta de recursos. Allí se señala, que "la provincia de Buenos Aires es la que más aporta a la recaudación nacional y al Fondo de Coparticipación Federal de Impuestos". Batakis, conocida en el círculo íntimo, como "la griega", replica puntualizando en el trazo fino que "la Provincia aporta más de lo que recibe de la renta federal" y añade que "año tras año, ha visto reducida su participación de la masa coparticipable de impuestos".

Con estos datos, a lo que apuntan los artilleros del gobernador, es a poner la pelota en el campo rival y deslindarse del costo social de la crisis. Y para ello, esgrimen en la pizarra de manera astuta que "por decisiones del pasado y a pesar del esfuerzo de los últimos años, la Provincia sufre un déficit estructural que se ha ido agravándose en el tiempo". Tal es así, que se pone como ejemplo lo aportado por las arcas nacionales en el 2011, unos 200 mil millones de pesos. Para poner relevancia a las matemáticas puras, se reporta que sólo se recibieron unos 1.471 pesos por cada ciudadano, es decir un 203% menos, cuando la cuenta debería de haber sido de 4.465 per cápita. En algún comentario anterior, habíamos señalado que como motonauta, Scioli nunca abandonó una carrera y al parecer, por lo que se ve, menos lo hará ahora. Los observadores políticos auguran, a la luz de estos fuegos de artificio, un cielo aún más tormentoso con el cristinismo, alejando cada vez más la posibilidad de consensos. Lo que se comenta, desde el susurro de la mesa chica del gobernador, es que "Daniel no piensa hablar y de ahora en más lo hará con números". 

Por el lado de la legislatura bonaerense, el informe de Batakis cayó como un balde de nafta. Los mariottistas se preguntan"por qué el gobernador no habló antes, cuando las sillas todavía estaban tibias en las mesas del diálogo". Por estas horas los tridentes del vice sostienen que "hay que reavivar por la vía legislativa que el gobernador muestre lo que gastó en publicidad durante el 2011, sobre todo de qué manera benefició las arcas del multimedios Clarín". Por ese camino, piensan replicar en las próximas horas. Las versiones vuelan y la caldera agita todas las agujas en los topes de alta presión. Y todo esto, en medio de un universo gremial agitado por la ola de protestas y paros.

A lo de los comedores escolares, ahora se suma la posible caída de la cadena de insumos en los hospitales y en la provisión de elementos de la estructura de seguridad, otros de los lugares sensibles de la ingeniería ciudadana. Lo que espanta al sciolismo, es que le hagan pagar las cuentas del costo social de estas medidas. Se sabe que esto sería un impedimento mayúsculo para instalarse como candidato en el 2015, ala luz de la imagen de un mal administrador. Esto recién empieza, pero por ser incipiente, el costo parece como muy alto...

lunes, 2 de julio de 2012

Tiempos de zozobra en el escenario bonaerense




Por Jorge Joury

Por estas horas y sin temor a equívocos, el escenario político en la provincia de Buenos Aires es extremadamente complicado. Las tensiones han llegado y para quedarse, en el tablero de Daniel Scioli. El efecto cascada y el malestar desatado por el pago del aguinaldo en cuotas, hace impredecible lo que puede venir. Los docentes y estatales con pintura de guerra. La temeraria advertencia por Internet de un posible autoacuartelamiento de la policía bonaerense y la pueblada en Cañuelas por la inseguridad y el doble crimen de dos comerciantes, son más que síntomas en un estado febril, sin medicamento que lo contenga.

El bolsillo empezó a jugar su partido en la geografía de los más de 550 mil empleados, que ven hoy como en cuatro cuotas, se escurrirá el sueldo anual complementario en medio de la telaraña inflacionaria. Atrás quedan los sueños de los que pensaron irse unos días de vacaciones, pagar sus deudas o hacer un gasto extra con esos dineros que llevan algo de alivio a los desgastados presupuestos de miles de familias. Y que esto golpeará los números de la economía nacional, no le quepa la menor duda. Porque al no haber gastos, no habrá ingresos.

El gobernador de los equilibrios, que siempre supo sostener y tonificar su popularidad ante los vaivenes de la política partidaria, hoy se ve en medio de una encerrona sin destino cierto. En el primer lugar donde se sienten los efectos, es en el propio corazón de la gobernación, en la ciudad de La Plata. Los comerciantes ya se quejan de que nadie entra a los negocios y la población se siente en el jamón del medio y el botín de guerra de una puja política. Muchos se preguntan si Scioli no preveía este escenario, cuando se expuso a dar la madre de las batallas con miras al 2013, primero y el 2015, después. Comentan en voz alta la ausencia de un plan de contingencia, que por el momento no aparece. Mientras tanto, desde la Casa Rosada se sigue todo muy de cerca y los costureros del poder hilvanan en el tejido fino, la prolongada penitencia al mandamás bonaerense.

Julio De Vido ya se juntó con los barones del conurbano y les prometió pagar el alineamiento incondicional a Cristina, con recursos suficientes para materializar obras y pagar sueldos en tiempo y forma en los municipios obedientes. La estrategia apunta al aislamiento político de Scioli, para en primera instancia desarmar su aparato en lo que tiene que ver con el armado político del 20l3.Ya es un secreto a voces que la elegida para jugar fuerte en el primero de los escenarios a nivel bonaerense, será Alicia Kirchner, quien enarbolará el estandarte del modelo para quebrar la intención de Scioli de arrimar diputados en el Congreso para pelear la coparticipación tan deseada y la devolución de los dineros históricos del Fondo del Conurbano.

Otro de los costados flacos donde se intentará asestarle la estocada al gobernador, será por el lado de la inseguridad, volviendo a apuntar a la cabeza del cuestionad ministro Ricardo Casal, un hombre al que el vice Gabriel Mariotto tiene entre ceja y ceja de larga data. Comentan en los pasillos de Balcarce 54, que "donde más le duele a Daniel es por el lado del bolsillo y la inseguridad", los dos órganos más sensibles del gusto popular. Y por allí irán los timoneles K. Aunque Scioli intente alzar las banderas de la coparticipación, para recomponer su imagen de cuestionado administrador, difícilmente cuente con un ejército que pueda enarbolar estas banderas a nivel parlamentario y su idea de victimizarse como rehén del Poder Central, termine en saco roto.

Probablemente tampoco los gobernadores estén dispuestos a acompañarlo en esta aventura, más sabiendo que si cruzan la vereda tendrán que sufrir en carne viva la misma penitencia. Los números que maneja la oposición, marcan que Scioli presenta un déficit de 15 millones, que ni siquiera estirando el rojo del Banco de la Provincia de Buenos Aires, obtendría manera de saldar los compromisos. En la ciudad de las diagonales algunos admiten en el círculo íntimo del gobernador que "Daniel se apuró por posicionarse antes de tiempo en el 2015". Pero tampoco lo subestiman y recuerdan su espíritu de motonauta, al señalar que "nunca abandonó una carrera". Lo que habrá que ver es, si a la luz de este escenario conflictivo, Scioli logra mantener intacto el espíritu de su tripulación para evitar un motín a bordo.

Scioli es un buen navegante, pero el mar esta demasiado bravío para mantener firme el timón de sus objetivos. El peronismo cuando se enoja hacia adentro, es impredecible. Su astucia lo convierte en el mejor cazador y Scioli lo sabe, porque la historia de lo que ha pasado en la Argentina, da cuenta de ello de manera inexorable. La casa de gobierno en La Plata se ha convertido en una caja de resonancia de tempestades, habrá que ver si se encuentra la brújula para enderezar el rumbo. Otra que le juega en contra al vapuleado gobernador, es "la maldición  de la calle 6 entre 51 y 53”. Cuenta la historia, que quien se sentó en ese sillón, nunca pudo acceder a través del voto popular, a ocupar el de Rivadavia. ¿Podrá Scioli quebrar la profecía?...

viernes, 29 de junio de 2012

Con Scioli en el centro de la escena, las sorpresas vienen en cuotas



Daniel Scioli está frente a la más grave de las encrucijadas. Se encuentra cercado por sus propios números. Las cuentas no le cierran para cumplir con sus obligaciones. Y esto tiene que ver con el órgano más sensible de los estatales bonaerenses: el bolsillo. El gobernador ha pedido en las últimas horas, "buena voluntad y comprensión" a su propio ejército. Pero los gremios ya están con pintura de guerra. Prestos a usar de sus herramientas, sobre todo al enterarse oficialmente que el aguinaldo viene en cuatro cuotas, la primera a partir del 15 de julio, a terminar de pagar en octubre. Es más, los docentes alineados en FEB y SUTEBA, ya preparan su grilla de protestas.

Aunque Scioli estirara el rojo del Banco Provincia, los números no le dan. Es evidente, que frente a este panorama, no es difícil presagiar que éstas serán las peores vacaciones de invierno para el mesurado jefe del Ejecutivo provincial. De lo que estamos hablando ahora, es de plata. Cuando el idioma es constante y sonante, todos preguntan ahora de qué se disfrazará el escurridizo gobernador para encontrar un discurso adecuado a las circunstancias.

En la última semana, Scioli ha visualizado un frente de nubes negras sobre su administración y su futuro político. Y mucho tiene que ver con esto, su osadía de instalarse tempranamente en el lejano horizonte del 2015. De allí en más, todo cambió en su escenario. Hoy, el ex motonauta, que tan bien se manejara como pez en el agua, ahora tiene en su hoja de ruta el más crispado de los mares. En la Casa Rosada, los espadachines de Cristina desenfundaron sus sables. Han emprendido contra él una andanada de críticas, a las que Scioli pareciera no escuchar, o por lo menos no responde, como es su mejor estilo. Es que el gobernador se ha subido en el colectivo, en el momento equivocado, sobre todo cuando en Balcarce 54 no ha cesado la búsqueda de mecanismos constitucionales para prolongar el viaje de Cristina Fernández, más allá de su última parada.

Ni que hablar de la ira que se desató cuando Scioli se sacó la foto con el dirigente camionero Hugo Moyano, el enemigo más temido, hoy instalado como líder de la oposición. Esto no hizo otra cosa, que agregar más nafta al fuego. Hasta el propio dos de la Provincia, el vice Gabriel Mariotto, tuvo que salirle con los tapones de punta a marcarle la "traición". Scioli y Mariotto nunca se llevaron bien y esto viene de larga data, aún cuando en campaña, ambos caminaban juntos tras de un mismo objetivo. Siempre se dijo en los corrillos del poder, que Mariotto fue impuesto por el cristinismo, para seguir de cerca la cadena de lealtades del gobernador.

A pesar de haber demostrado siempre su obediencia a la presidenta, Scioli tiene en claro que la lupa del guardián del palacio legislativo lo sigue a sol y a sombra. En la cuadrícula del gobernador, siempre ha habido llamados de atención. Hasta el propio Néstor Kirchner en su momento le cortó la relación y lo puso en penitencia por largo tiempo, aún siendo su vice. Pero siempre Scioli ha sabido resucitar. Esto lo aprendió desde la adversidad, cuando estuvo al borde de la muerte durante una de sus competencias como motonauta. Se ha caracterizado por ser un hombre de consensos. Es predicador del "optimismo" y de "un futuro con progreso y trabajo". No abandona nunca las muletillas que en su momento le acercaron sus asesores de imagen. Por eso aún mantiene el 56% de intención de voto. Es el hombre del paladar justo de la clase media, a la que se le eriza la piel verse sometida a las peleas de palacio, más aún, cuando hay otras cuestiones prioritarias por atender, como lo es la inflación.

Lo cierto es que Scioli arrancó este año con turbulencias buscadas. Más allá de las rispideces que generó por los hechos apuntados anteriormente, también hizo rodar su primera pelota al jugar al fútbol y fotografiarse con el hombre más detestado por el kirchnerismo: Mauricio Macri. Nada es casualidad en la vida de Scioli. Quienes están en su entorno elogian sus cualidades de "buen constructor de la política". Elogian además, sus condiciones de albañil. Sabe escuchar con humildad y sumar en su favor. Ahora ante este nuevo escenario, precipitado también desde el moyanismo, Scioli se ha visto obligado a decir que en su vida nunca traicionó a nadie y que menos lo hará ahora. Y aunque la música puede sonar agradable a los oídos de Balcarce 54, nadie le cree. Más cuando recalcó que no está dispuesto a pelearse como Hugo Moyano.

Hoy la orden que baja desde La Rosada y entra en La Plata por las históricas diagonales, es que "Daniel tiene que jugarse de una vez por todas y decir de qué lado está", en la incipiente lucha por el poder. Caso contrario, el goteo de recursos que se derrame en concepto de coparticipación, será escaso para hacer frente a su propio endeudamiento. El tirón de orejas que esta vez recibió Scioli, vino de su propia jefa, que no es poco. Aunque sin nombrarlo, Cristina le marcó la cancha y lo llamó a hacer mejor las cuentas, como lo hace ella todos los días. Y después se sumó el cuestionado Boudou, que hoy no es tan Amado. Y luego llegó el telegrama del propio ministro de Economía, Hernán Lorenzino, quien le remitió apenas parte de la torta: mil millones de pesos de los dos mil ochocientos que necesita Scioli, para pagar sueldos y el medio aguinaldo.

Hace pocas horas, el gobernador acusó el telegrama de recibo y agradeció la ayuda durante su visita a Tandil. Allí prometió "no ser quejoso y cuidar mejor los recursos". El astuto guardián de la provincia de Buenos Aires, tiene en claro que la canilla se cierra. En la Plata se habla de un Plan "B". Si fuera necesario, reflotarían los viejos "Patacones" para hacer frente a la contingencia, hecho que generaría una mala señal en la economía nacional. De todas maneras, si Scioli decidiera jugar con esta carta, debería requerir autorización del Parlamento bonaerense, aún con el riesgo de transitar por la vía más riesgosa, donde Mariotto coloca los durmientes.

Por estas horas, el tiempo político corre tan rápido como la necesidad del gobernador de juntar hasta las últimas monedas para cumplir, aunque sea en tiempo prolongado, con los 550 mil estatales que observan la película, pidiendo que les devuelvan la entrada. De las opciones que se juegan en este tablero político, el final está abierto. Habrá que ver, cual de las sorpresas cruza primero el disco. De todas maneras, todo será en cuotas...